Beisbol de las grandes ligas

Un caliente despertar

Con cinco carreras en la primera entrada, los Dodgers ganaron el primer duelo en su casa en la Serie de Campeonato, en donde se dio un conato de bronca en el cual Manny Ramírez fue uno de los más prendidos.

Cansados de las pelotas encaminadas a golpear bateadores en la serie de campeonato de la Liga Nacional, Manny Ramírez y los Dodgers de Los Ángeles saltaron a su campo listos para repuntar frente a los Filis de Filadelfia, con quienes perdían la confrontación 2-0.

Un triple de Blake DeWitt con las bases llenas frente al abridor Jaime Moyer coronó un primer inning de cinco carreras, y los Dodgers superaron 7-2 a Filadelfia el domingo por la noche para reducir a 2-1 la ventaja de los Filis en la serie a ganar cuatro partidos de siete.

El japonés Hiroki Kuroda lanzó con efectividad hasta la séptima entrada para los Dodgers, que intentarán igualar la serie este lunes por la noche. Derek Lowe, quien perdió el primer partido, tuvo tres días de descanso para enfrentar a Joe Blanton en un duelo de derechos. Con el resultado de este choque, se asegura que habrá quinto juego, este se realizará el próximo miércoles en casa de los Dodgers.

Los jugadores de las bancas y de los bullpens corrieron hacia el terreno de juego después que el abridor Hiroki Kuroda de Los Angeles envió una pelota que pasó sobre la cabeza de Shane Victorino, mientras Ramírez lanzaba furioso gritos a los Filis.

Durante el alboroto no hubo golpes ni expulsados, pero los Dodgers jugaron el resto del partido con porte. Kuroda lanzó una pelota cerca de Victorino en el tercer episodio, en una aparente represalia por el tiro que Brett Myers hizo cerca de la espalda de Ramírez en el segundo encuentro.

El umpire del plato, Mike Everitt, hizo de inmediato advertencias a los dos equipos. Victorino le gritó a Kuroda mientras señalaba a su cabeza y tórax como queriendo decir que podría lanzarle cerca del cuerpo pero no de la cabeza.

Victorino bateó un rodado para out hacia el primera base Nomar Garciaparra y luego intercambió palabras con Kuroda cerca de la almohadilla. Los jugadores de las dos casetas se dirigieron hacia el terreno de juego y fueron seguidos por los relevistas, sin que el asunto pasara a mayores. Así continuó esta serie, que como se dio el primer duelo en Los Angeles promete mantenrse caliente.

AP. Los Ángeles, California