Pasta de Conchos

Descienden a la mina

La intención de “La Otra Obrera” y el Sindicato Minero es asegurar que existen las condiciones apropiadas para la recuperación de los cuerpos de los trabajadores fallecidos el 19 de febrero del 2006.

San Juan de Sabinas.- Acompañados de integrantes de la organización autodenominada “La Otra Obrera”, y del Sindicato Minero, un grupo de viudas y familiares de los 63 trabajadores fallecidos el 19 de febrero de 2006 en la mina Pasta de Conchos, descendieron al socavón para verificar las condiciones del interior, con la intención de verificar si es posible intentar las labores de recuperación de los caídos.

Equipados con autorescatadores, metanómetros, lámparas, cascos y botas, cada uno de los integrantes del grupo de nueve personas, encabezados por Gilberto Ríos Ramírez, padre de uno de los mineros fallecidos, decidieron entrar traspasar la bocamina, pasadas las 13:30 horas del domingo y su recorrido a pie de mil 320 metros después de la bocamina hasta la diagonal 15, duró alrededor de una hora y 20 minutos.

Al salir, los comisionados para el descenso, entre los que se encontraban las viudas Rosa María Mejía, Tomasita Martínez y Claudia Escobar; así como Daniel Cossío Ríos, integrante de la sección 64 del Sindicato Minero, perteneciente al área de Refinería de Peñoles en Torreón; Fernando Acosta y Cristina Martínez Pacheco, que forman parte de la “Otra Obrera”, coincidieron en que es posible intentar la recuperación de los cuerpos ahí atrapados.

Detallaron sin embargo, que en algunas áreas el agua cumulada alcanza una altura de 1.20 metros y que es necesario bombear para ir más allá y para ello se requiere del suministro de energía eléctrica que desde hace meses fue suspendido en algunas áreas de la mina; se cuenta en el interior con aire fresco, aseguraron que en ningún momento los metanómetros alertaron sobre la presencia de gas, y no se encontraron con caídos, pero sí con una malla colocada a partir de la diagonal 17.

Fernando Acosta, integrante de la “Otra Campaña”, consideró que las autoridades y empresa mintieron respecto a cómo sucedió el accidente, puesto que en lo que pudieron constatar durante su recorrido, la mina se encontraba intacta, tanto en el carbón como en la locomotora no había señas de haberse registrado un incendio, pero la banda que sí fue trozada tendrá que repararse para realizar labores de resaca del mineral y tierra.

Presente en el lugar, Rolando Rodríguez Guijarro, identificado como inspector de la oficina federal con sede en Sabinas de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, dijo haber acudido por cuenta propia a la mina para ver lo que sucedía, y fue abordado por los familiares y mineros, que le exigieron llevara a sus superiores el mensaje de solicitud de ingreso a la mina para intentar la recuperación de los cuerpos, diligencia de la que dijeron esperarán respuesta en una semana, mientras planean el siguiente paso que darán.

También acompañó a los deudos, el delegado especial en Coahuila del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Minero, José Ángel Hernández Puente e integrantes de la organización de la región Carbonífera y otras zonas del estado, quienes refrendaron el apoyo a las familias.

Familiares de mineros no deben arriesgar sus vidas

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social considera como irresponsable la actitud de los individuos que intentan alentar a familiares de mineros fallecidos a iniciar acciones que ponen en riesgo su integridad física y que sólo podrían provocar mayores perdidas humanas.

Milenio.com