Give me a Cuerno de Chivo

Fort Worth, Texas.- Antes de entrar en el Gun Show, Thobias muestra a la cámara un viejo Colt 1897 que se usó en las trincheras de la guerra de Estados Unidos contra España. Atrás de él, hace fila una pareja con sus hijos, esperando que los policías locales les revisen la pistola Beretta que traen para ofrecerla a cambio. Anuncios de la Asociación Nacional del Rifle dan la bienvenida: “Disparar es un deporte de familia. No te pierdas de la diversión”.

Un veterano de la primera guerra de Irak entra al sitio acompañado de su hijo y de su nieta, quien va recostada en una carreola. El ex soldado tiene una gorra verde olivo, una playera blanca, una discreta medalla en el pecho, y unos shorts de los Cowboys de Dallas. También tiene una prótesis donde tenía antes la pierna derecha. Anda por aquí buscando repuestos para las nueve armas que tiene en su casa y de paso, dice, “haciendo que la nieta se acostumbre a defenderse porque el mundo es cada vez más peligroso”.

Ésta es la entrada de una de las ferias de armas que se celebran con regularidad en Estados Unidos y donde el crimen organizado de México consigue la mayor parte de su armamento, según informes recientes de la PGR.

Aquí el narco mexicano se arma para matar.

Con el acceso gratuito para los niños menores de 12 años, el Original Fort Worth Gun Show inició a las 10 de la mañana en el Centro de Convenciones Will Rogers, un lugar que se encuentra en el distrito cultural de Fort Worth. Armas antiguas, modernas, de cacería, de defensa, y de alto poder se venden a unos metros del museo de la ciudad, donde se exhibe obra impresionista. Los AR-15 y Van Gogh conviven este caluroso sábado en Texas.

Algunos de los modelos que se ofrecen en las más de 200 tiendas instaladas llevan una etiqueta que, aunque es una advertencia legal, aquí parece más bien una estrategia publicitaria: “Precaución, esta arma no es legal en California”, se puede leer. Los puestos que las venden son los que tienen el mayor número de gente alrededor. Parecen avisperos.

Un cuerno de chivo similar al que se usó para ejecutar a dos personas en Iguala, Guerrero, se ofrece en oferta en sólo 399 dólares en Gun Zone, una de las tiendas atiborradas de clientes ansiosos por conseguir municiones y armamento. Joseph, un amable y fornido vaquero rubio que peleó en la guerra de Vietnam atiende el sitio.

—¿Qué se necesita para comprar un rifle AK-47? —se le pregunta.

—Una licencia de conducir y un recibo de luz o de agua que demuestre que has vivido en el mismo sitio desde hace tres meses y ya.

—¿Y si quiero llevármela al extranjero?

—Depende. Si es Australia no hay problema, si es Canadá son muchos papeles, en Europa no se puede y a México absolutamente no.

Un hombre lleno de cadenas en el cuello y en las muñecas, y con los dedos atiborrados de anillos dorados que parecen ser de oro, se acerca a explicar que los cuernos de chivo” son una buena elección, porque son mejores que los AR-15. “Si estás en guerra, el AR-15 tienes que limpiarlo mucho”, explica. “El AK-47 es más resistente”.

El AK-47 o Kalashnikov es el arma preferida del hombre de las cadenas doradas, quien se presenta como Tony y parece saber de lo que habla. Sobre todo si se toma en cuenta las referencias que da sobre sí mismo: “Estuve ocho años en la cárcel por traer armas ilegales de Panamá a Estados Unidos. Tenía 21 años cuando me detuvieron. Traía armas automáticas. Tengan cuidado si van a pasar armas a México”, aconseja, mirando a la mujer estadunidense que me acompaña durante el recorrido por el Gun Show.

Y luego, sin más preámbulo, comienza a explicar: “Lo que tienen que hacer ahora es comprar el AK-47 y no tratar de pasarlo directamente por la aduana, porque si se los encuentran son varios años de cárcel. Pero si separas el rifle en varias piezas y vas pasando una por una, no hay tanto problema”, resume.

“Aunque también hay la posibilidad de que la aduana tome fotografías de todos los autos con los que pases las piezas y luego te arresten, pero eso es tener muy mala suerte”, alecciona. Y ríe.

Un cuerno de chivo no es la única opción que hay para los visitantes del Gun Show. Una pistola italiana Pietro Beretta, similar a la que usaban los policías municipales de Torreón ligados al narco para ejecutar a sus víctimas, se consigue a menos de 700 dólares. O también hay HK 45-C, similares a los que usan los grupos especiales SWAT en Estados Unidos y que valen, hoy en promoción, 868.99 dólares.

No todo es armas de fuego en un Gun Show. También se venden navajas, cuchillos, fundas militares y para celular que parecen de pistolas. Cargadores, placas de sheriff de diversas épocas, de diversos condados, billetes iraquíes con la imagen de Sadam Husein, monedas de Libia, estandartes de los guardias presidenciales de Irán y calcomanías contra el Partido Demócrata estadunidense, que suele estar a favor de regular el uso de las armas. El Gun Show de Fort Worth es totalmente republicano, tiene leyendas de apoyo al candidato presidencial John McCain y en las calcomanías que se venden hay textos críticos hacia el candidato presidencial demócrata. La más popular es una que dice: “NOBAMA”.

La literatura también tiene un espacio reservado en este tipo de eventos. En una de las tiendas se ofrece, en 25 dólares, el best seller llamado El enemigo interno, el cual tiene como portada un mapa de Estados Unidos, con la imagen de un rifle AR-15 sobrepuesta. Luego aparece en la esquina del mapa, un destello que dice: Aztlán. El autor sostiene que la migración hispana, principalmente de mexicanos, es un peligro para EU. Con un AR-15 en la portada de su libro, no es difícil imaginar las propuestas que tiene el autor para frenar la migración ilegal a este país.

En algunas vitrinas del Gun Show es posible encontrar también pistolas nazis o rusas, o bien, los revólveres típicos del viejo oeste, ese lugar imaginario del pasado estadunidense, que en la Gun Show de Fort Worth no parece tan lejano.

en USA es la obscesion por

en USA es la obscesion por las armas,drogas y el dinero lo qu evitado que sean una sociedad como las europeas:prosperas y en paz;aca en mexico es la obsecion por una plaza de maestro,las "micheladas" y la cultura de la ilegalidad lo que nos esta hundiendo;aya no es bush,obama,mcain etc.. ni aca es calderon ,ni el peje los culpables de nuestra desgracia sino las inercias que como socieadad no nos podemos sacudir: como o son el faLSO nacionalismo con el petroleo,el valemadrismo desde como van nuestros hijos a la escuela y que comen hasta el ver que estan asaltando a alguien y hacerce ojo de "hormiga".
el destino nos va a alcanzar;como cuando deciamos que aca produciamos la droga y alla la consumian y ahora se esta diparando el consumo interno y cuando veiamos en la tele las masacres en el peru,colombia y argelia y lo veiamos lejano, venos ahora que tristesa y lo peor es que los unicos argumentos que tiene esta sociedad es hecharle la culpa al gobierno(de cualquier nivel)y nosotros hecharnos en el sillon a comer chatarra o un "churro",hechar la" hueva"(eso si la luz de "diablito" claro)en fin que los problemas los resuelvan bush,calderon o el peje".gracias