Horacio SalazarEl País de las Maravillas
Prioridades
Como hoy todo se hace de modo políticamente correcto, las que antaño llamaríamos “enfermedades de la pobreza” hoy llevan el nombre eufemístico de “enfermedades tropicales descuidadas” (y el eufemismo viene desde la OMS).
Una de las revistas de la serie Biblioteca Pública de Ciencias, PLoS Neglected Tropical Diseases, acaba de publicar un informe que es un verdadero cubetazo de agua fría.
El estudio dice que estas afecciones, como grupo, pueden haber rebasado al trío maléfico (VIH/sida, tuberculosis y paludismo) como las enfermedades infecciosas más prevalentes en América Latina y el Caribe.
Estas enfermedades son las más comunes entre casi 200 millones de los más pobres entre nuestros pobres. Las cifras apabullan y dan pena: 100 millones de infectados de tricurosis; 84 millones con ascariosis; 50 millones con helmintiasis; de ocho a nueve millones con mal de Chagas; 1.8 millones con esquistosomiasis; 1.1 millones ciegos por Chlamydia trachomatis. Y la lista sigue.
Uno de los autores, Peter Hotez, presidente del Instituto de la Vacuna Sabin, dice que lo más lamentable es que esta inmensa carga sanitaria es en muchos sentidos injustificada.
Según Hotez, tenemos herramientas que han demostrado ser efectivas y son baratas “para eliminar al menos a tres de estas devastadoras enfermedades. Es hora de invertir en esta región y acabar con el sufrimiento innecesario”.
El análisis sugiere que unos años de concentración eficaz podrían eliminar la esquistosomiasis del Caribe, y en toda la región podrían desaparecer la filariasis linfática y la oncocercosis.
Mirta Roses, directora de la Organización Panamericana de la Salud, dijo que “las enfermedades descuidadas imponen una inmensa carga sobre los países en desarrollo, constituyendo un serio obstáculo para el desarrollo socioeconómico y la calidad de vida. Afectan sobre todo a personas que viven en cinturones de miseria, comunidades indígenas o empobrecidas zonas rurales y agrícolas”.
Felizmente hay progresos en este renglón. El próximo viernes el doctor Hotez presentará estos datos en la reunión anual de la Iniciativa Global Clinton. Apenas el lunes, Inglaterra anunció que donaría 50 millones de libras en los próximos cinco años para combatir estas afecciones.
El informe concluye recordando que, además del imperativo ético, conviene
eliminar estos males porque una vez idos, liberarán el potencial regional en muchas áreas económicas, como el ecoturismo.



