Arturo Reyes FragosoSombrero de Cuatro PedradasMi historial scout es un desastre: llegaron a correrme de la Asociación y reprobé el preliminar del curso de Insignia de Madera, humillación todavía mayor. Por si fuera poco, no fui rover investido ni Caballero Scout; además, un inoportuno berrinche con mi Akela le dio pretexto para negarme el Lobo Rampante. Todo esto me permite escribir sin remordimientos sobre temas escultas en periódicos, revistas y libros (Cuentos de una noche de campamento, Dos artistas en pantalón corto. Ibargüengoitia y Felguérez, scouts, entre otros). No debo hacerlo tan mal luego de veinte años de empecinada práctica, puesto que, todavía, existen despistados que leen mis engendros y hasta les gustan. Otros me retiraron el saludo.
Diecinueve de septiembre
La versión original de lo escrito a continuación, la elaboré para Volver a nacer. Memorial del ’85, libro de autoría colectiva publicado por La Jornada Ediciones para conmemorar el entonces décimo aniversario del terremoto que asoló la ciudad de México. Se titula “Como ayudar ancianitas a cruzar la calle” y, sin ser tan conocido como el cuento “El canto triste de un silbato”, también pretende reflejar lo vivido 23 años atrás por quienes portábamos pañoleta.
O de cómo nos inculcaron dentro de los scouts el concepto de Siempre Listos. Porque el asunto es que, desde el principio, te empiezan a machacar sobre lo que esperan de ti en adelante, recordándote todo el tiempo la dichosa frasecita, grito de batalla con que saldríamos al mundo a la búsqueda de doncellas asediadas por dragones, o de perdida una ancianita que todavía se deje ayudar a cruzar la calle sin pensar que le vas a agandayar el bolso.
Porque debíamos ser ejemplo de la sociedad en general y la juventud en particular: la bronca fue que siempre nos hablaron en abstracto. Se veían tan bonitos los dibujos del manual de Macazaga: el scout sacando del lago al tipo ahogado, para después revivirlo con respiración de boca a boca. O de aquél enfrentando a bordonazos al feroz perro atacando a la aterrada niña. Debíamos estar preparados para convertirnos en héroes en cualquier momento, pero nunca nos dijeron exactamente cómo.
La fórmula mágica sólo sirvió al principio. No era necesario el llamado por la radio solicitando scouts con cuerdas y mosquetones en el colapsado Centro Médico, para saber que lo primero por hacer era buscar la caseta telefónica y calarnos la armadura en forma de camisola para protegernos contra todo mal.
Si nos comportamos a la altura de lo indicado por el Manual, ni duda cabe. Pero que al término de esos aciagos días septembrinos hayamos regresado a casa con la satisfacción y tranquilidad de conciencia del deber cumplido, en eso, junto con los demás habitantes de una ciudad de México que nunca volvería a ser la misma, nos la pelamos.
Descubrimos que las historias de héroes con final feliz, sólo las encuentras en las películas de Disney y el Selecciones del Reader's Digest. Quién sabe qué andaría pensado el scoutito del que cuenta Elena Poniatowska en su libro sobre el temblor, llegó al edificio caído para meterse a sacar niños, antes de bloquearse el agujero por donde había entrado.
Nunca se lo he preguntado, pero seguro no fue heroicidad la motivación de mi hermano Adrián, quien armado con su uniforme y todo el valemadrismo del mundo, se metió bajo los escombros de los mutifamiliares Juárez a buscar donde se suponía debía estar el departamento de la familia de una antigua novia suya. Con todo y luego te den medallas, no creo te sientas muy héroe al salir diciendo que en ese sitio era imposible que hubiera alguien vivo.
Tampoco le pregunté a Armando, mi otro hermano —será porque no en balde le conozco el carácter—, porqué en su calidad de jefe de clan mandó cerrar las puertas del deportivo donde nuestro grupo instaló un albergue para damnificados, y de purititos huevos decirle al encargado de la delegación Benito Juárez, quien llegó con el cuento de llevarse a la gente para hacerle un chequeo médico, que de ahí no salía nadie, porque no eran ganado para moverlos de un lado a otro, nomás porque al rato el Señor Presidente realizaría una inspección en el albergue montado en el gimnasio de la delegación, como nos enteramos, y los funcionarios necesitaban que se viera gente. Eso sí, “acabando nos la devolvían”.
Pero la vida debía regresar a la normalidad. No podíamos viajar eternamente de aventón por la ciudad, ni esperar a que una señora desconocida te preguntara si ya habías comido, para ofrecerte un taco de arroz con huevo cocido, ni continuaran suspendidas las clases del recién iniciado ciclo escolar. Aunque desde entonces los teléfonos públicos de monedas sean gratuitos.
El gobierno retomó las riendas de una ciudad con la capacidad descubierta para organizarse sola. Comenzó a repartir medallas a personas que nunca se las pidieron, y agradecimientos a instituciones como la nuestra, por lo que al final de aquel año se realizaría un campamento en el balneario del Seguro Social en Oaxtepec, donde por tres días todo aquel perteneciente a cualquier agrupación escultista —Scouts de México, Caballeros Aztecas, Guías, Exploradores Mexicanos y anexos—, se la pasó tirando la güeva, metido en las albercas y echando desmadre prácticamente de gorra.
También a los scouts nos tocó diploma. Lo colocaron en la Sala de Trofeos de la Oficina Nacional, allá en la colonia Roma, de donde salieron pitando nuestros altos jerarcas ante la amenaza de venírseles encima el actual edificio de la Mitra, entonces recién acabado de levantar al otro lado de la acera. Ahí debe estar todavía empolvándose. El águila del escudo nacional parece un quinto pegado al cartón.
No es un reconocimiento que a alguien le interese presumirlo, como tampoco las medallas de heroísmo recibidas por varios scouts de sus propios superiores, ni las labores de rescate y servicio realizadas por muchos más. Cuál heroísmo. Si sólo fue la necesidad imperiosa de confirmar nuestra condición de seres humanos.
Llamadas de silbato
Reflexión adicional sobre tema, iniciada con una cita de Carlos Monsiváis tomada de “No sin nosotros”. Los días del terremoto 1985-2005: “Ante la ineficiencia notable del gobierno de Miguel de la Madrid, paralizado por la tragedia, y ante el miedo de la burocracia, enemiga de las acciones espontáneas, el conjunto de sociedades de la capital se organiza con celeridad, destreza y enjundia multiclasista, y a lo largo de dos semanas un millón de personas (aproximadamente) se afana en la creación de albergues, el aprovisionamiento de víveres y de ropa, la colecta de dinero, la localización de personas, el rescate de muertos y de atrapados entre los escombros, la organización del tránsito, la atención psicológica, la prevención de epidemias, el desalojo de las pirámides de cascajo, la demolición de ruinas que representan un peligro… A estos voluntarios los anima su pertenencia a la sociedad civil, la abstracción que al concretarse desemboca en el rechazo del régimen, sus corrupciones, su falta de voluntad y de competencia al hacerse cargo de las víctimas, los damnificados y deudos que los acompañan. Por vez primera, sobre la marcha y organizadamente, los que protestan se abocan a la solución y no a la espera melancólica de la solución de problemas. Cientos de miles trazan nuevas formas de relación con el gobierno, y redefinen en la práctica sus deberes ciudadanos”; en ese momento, cabe agregar de nuestra parte, la actuación de los integrantes de agrupaciones como la Asociación de Scouts de México le brindó a ésta misma la oportunidad de consolidarse como una Organización no Gubernamental con reconocida presencia social; en lugar de eso, desde entonces se empeña por parecer dependencia paraestatal, en su afán por congraciarse con las autoridades en turno. Basta ver la manía de ponerles pañoleta a todos los funcionarios públicos que se paran por alguna actividad scout: hasta al ya fallecido “general” Arturo Durazo Moreno le tocó que se la colgaran al cuello… En verdad, no entiendo lo ocurrido con el pasado Indaba, realizado durante el puente patrio en Meztitla: no llegó ni al centenar de participantes cuando, a principios de la década anterior, dicho evento los convocaba por miles. De por sí, resulta cuestionable la desmedida importancia que actualmente se le da a los adultos dentro de la organización scout, y luego ni siquiera van al principal evento nacional que se les organiza. Chale, ¿pues quién los entiende? (19/sept/08)




Desde hace meses he hestado
Desde hace meses he hestado leyendo comentarios de scouts en esta página, se me han hecho interesantes y a la ves lastimeros, y es por el hecho de que hay muchas quejas con respecto a la acción de los altos dirigentes de la Asociacion de Scouts de MéXico A. C. Y es que ello refleja la actitud actual de la sociedad mexicana, criticar, criticar y criticar, todo sin analisar el origen de la situacion o el que puedo hacer para resolverlo, la Ascociación esta mal desde hace decadas y su solución estaba tan a la mano que de sencilla da risa, y era aplicar y seguir aplicando el sistema scout, el cual es del todo efectivo lo recomienden o no reconocidos escritores. Asi mismo existen otras plumas por ahi que escriben sobre el tema, pero no observan al rededor, no ven que existen otras instituciones con las cuales se podría abordar el tema, analisarlo y sacar la mejor solucion si es que se quiere recobrar el espiritu original del escultismo,me refiero por ejemplo al comentario que se hace en el tema del campamento de Oaxtepec, como premio a todas las asociaciones escultistas del momento y que participaron, y es que se dice que se la pasaron HECHANDO LA HUEVA, y es aquí el punto que considero toral de esto, la Asociación Tradicional de Scouts de México A. C. No se la pasó hechando la hueva, pues llevaba un programa para todos los dias del campamento, un programa que como siempre en sus actividades, se cumplio lloviera, tronara o relampagueara, si ya se que aquí entran en escena los expertos e iluminados del escultismo para descalificar a esta asociación, que si no esta reconocida por la oficina mundial, que precisamente por cumplir sus programas al pie de la letra son hitlerianos, que si son extremistas, y pues muchas cosas, se pueden decir, pero es lo que desde hace decadas le ha faltado a Scouts de Mexico, cumplir y vivir el programa scout y dejar de aplicarse un barniz ante las autoridades para ganar su aprecio, no eso no ha funcionado, si lo que importa es la membresia pues adelante que sigan así, pero si de escultismo se trata ya dejen de solo criticar y lamentarse y anañicen de fondo sobre todo investiguen la historia de los planes de adelanto y los resulatod reales de casa uno, y aproposito de ello en la Asociación Tradicional la cual se basa en los libros de Macazaga, si se sabe lo que es el Siempre Listo, sobre todo se sabe que para ello hay que prepararse en cuerpo y alma, como dice el manual de Macazaga, y no solo de buenas intenciones, aquí cabe algo mas y es algo que se hila con lo anterior y es eso que ha sucitado gran polemica, el citado articulo 7° de la ley scout, ahora resulta que formar niños y muchachos disciplinados en pernicioso, solo hechen un vistazo a cómo esta la juventud por el hecho de haberlos mantenido entre algodones para que no les pase nada malo, lo nalo ahora son ellos mismos contra ellos mismos, y se dice que es por su bien que deben obedecer si lo creen conveniente, que por que muchos dirigentes no tienen buenas intenciones, y por que es eso,pues sencillamente por la falta de formacion de esos dirigentes dentro del espiritu scout, si formamos autenticos scouters, estos sabrian lo que se debe se hacer y estarian capacitados para dar ordenes correctas, sin demerito ni peligro para el scout. Por favor y con todo respeto abt¿ran sus ojos, investigen y tomen soluciones practicas para rescatar un movimiento que es del todo positivo y benefico para la formacion de la niñez y juventud de nuestro país, y aunque se tome a ñoñería, si se aplicara y fomentara el verdadero scultismo en nuestro país, habría mejores ciudadanos, mas fuertes, y de caracter, para cumplir con sus obligaciones en lugar de estar complaciendo sus intereses inmediatos, para poner un ejemplo, y conste que ese tema me vale un cacahuate, si la mayoría de los muchachos en México participaran del verdadero escultismo, en los mundiales de futbol ocupariamos los primeros lugares, y no ocurririan los lamentables resultados que vemos, esto a pesar de existir tanto "doctorado del futbol" que aparecen en televisión. Todo lo anterior lo digo con conocimiento de causa soy scout desde 1973, paricipé en las actividades de aquella buena epoca del escultismo en México, viví el lamentable cambio de programa, tuve la gran oportunidad de conocer al gran scout Dr. Carlos Galan Soni, fundador de la Asociacion Tradicional, el cual nos enseño el verdadero escultismo, como practicarlo y conservarlo, y esto con solo aplicar el metodo scout que le habian enseñado, sin pretender meter ninguna otra cosa, como ha ocurrido en Scout de México, que no ha faltado el egolatra que a fuerza han querido meter sus teorias pedagogicas, administrativas y de superacion personal, toso ello en menoscabo de la verdadera pedagogía scout la cual YA ESTABA INVENTADA, a si, les decia tambien sufri, digo viví el "escultismo de la Asociacion de Scouts de México, en los 90s en un grupo de Azcapotzalco, luego he vivido los lamentables sucesos del 85 junto con la ATSMAC, actualmente vivo plenamente el escultismo en la Asociación Tradicional, muy pobre en recursos, pero con plena seguridad del escultismo que se practica. Bueno se despide un apasionado del escultismo que se vivió en los 70s. Amadís
Cuenta la leyenda... Dicen
Cuenta la leyenda...
Dicen por ahí que los scouts son personas que no rompen un plato, que salvan vidas, ayudan a las viejitas a cruzar la calle y venden galletitas.
Dicen por ahí que son ñoños y que les encanta su ñoñez, que cantan bailan, salen al campo y acampan en las peores condiciones.
Dicen por ahí que son gente de bien y que si el mundo etuviera lleno de scouts no habría guerras... jejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejeje...
Cuanto de cierto y cuanto de falso existe en esto... tal vez el mundo nunca lo sabrá.
SALU'
PD... SOMOS HUMANOS Y ASÍ NOS QUEDAREMOS, JEJE
Pues ya que le dieron
Pues ya que le dieron pañoleta al Negro Durazo,no podremos negociar que se mochen con el Partenón alla en Acapulco, digo por aquello de que necesitamos un nuevo centro vacacional scout.
Pensamientos
Pensamientos profundos...
Hermanos con y sin pañoleta,
hermanos con y sin inscripción,
hermanos todos de la misma idea.
Hermanos desconocidos
y los que estamos por conocer
Hombres y mujeres dedicados
Fuerza interna y ganas de crecer
Gracias Hermanos por estar,
permanecer con la idea
y no dejar de caminar.
Viva la juventud que de ellos
es la siguiente generación
vivan los jóvenes por encima
de las mentes congeladas e inactivas
Hermanos con y sin pañoleta
Hermanos con y sin inscripción
Benditos sean hermanos por crecer
Benditos sean por recordar.
SALU'
Disculpen por entremezclar
Disculpen por entremezclar sucesos y épocas:
Bastante tuvo que padecer la sociedad mexicana los excesos del "Negro" Durazo, para que todavía un servidor pretenda extendérselos por más años. Me explico: Arturo Durazo Moreno encabezó la Dirección General de Policía y Tránsito durante el sexenio del presidente José López Portillo, de 1976 a 1982. Lo que nos indica que el entusiasmo de la Asociación por colgarle pañoletas a los funcionarios públicos se remonta todavía más tiempo del señalado en el post.
Y apenas es lunes.
Arturo
Al momento del temblor yo
Al momento del temblor yo estaba en clase en la UAM-Azcapotzalco; gritos de compañeras, crujir del edificio, vidrios tronados, ese fue el principio. Los consejeros de Humanidades se pusieron las pilas y nos organizaron sobre todo para provisiones y rescate. En Tlatelolco, los hospitales, el Conjunto Pino Suàrez y en otros lugares me encontré con troperos, claneros y dirigentes de ASMAC y otras conocidas por todos, haciendo lo suyo hasta donde las autoridades lo permitieron. En ese tiempo yo no estaba en un grupo, por mis estudios, y al verlos ahì me dió mucho orgullo ser uno mas de los scouts. Creo que lo del temblor nos sirvió para demostrar que si nos unimos podemos hacer las cosas mejor que autoridades o líderes sociales o políticos. Y es muy cierto, al terminar con nuestro servicio y regresar a la vida cotidiana, nos sentimos satisfechos con lo que hicimos. Saludos desde el norte de México.
Un recuerdo a
Un recuerdo a heroicidad:
Tienes mucha razon mi ARF a veces uno piensa en el uniforme como una gran coraza que nos protejera de todo mal, no dudo que ante aquella catastrofe a mas de uno ilusionado en las historias de heroes mata dragones y salva doncellas se hayan aventurado a rescatar a cuanto desvalido encontraran al paso. Como jovenes lo que se mostro es que ante el temor siempre hay una luz de la juventud que entrenta sus miedos.
La leccion de hace 23 años da muestra de por que el escutismo puede y tiene un lugar merecido en la historia de muchos paises,no fue el afan de conseguir medallas, de salir en la tele en años posteriores, no fue el mal sano afan de ser recordados como heroes, fue el mas puro sentimiento de saber que si tienes la capacidad de ayudar a otros debes hacerlo valer.
Esa mañana yo solo recuerdo estar frente al televisor viendo como el noticiero de Memo Ochoa y comenzar a ver como se movian de un lado a otro laz luces del estudio, ver a Lourdes Guerrero pedir calma y anunciar "esta temblando en estos momentos en la Cd de Mexico", mi madre peinaba a mi hermana alistandola para salir con rumbo a la escuela y de pronto el televisor se volvio en solo un estrepitoso sonido de la señal que se desaperecia del aire.Recuerdo haber pensado en mi tia Pilar quien en aquel entonces vivia el la Cd. de Mexico, curiosamente años despues supe que vivia por la colonia Roma, con el correr de las horas y de los dias solo se escuchaban historias de heroes anonimos, de la rapidez con la que la sociedad se dispuso a organizarse y leventar a una resquebrajada ciudad, el temblor pudo haber destruido edificios y costado vidas, pero no pudo destruir la fortaleza humana ante la catastrofe y su imprriosa necesidad de sobreviviencia.
Poco o nada sabia yo de los scouts en aquel momento ni de la participacion de estos en el rescate de muchas personas... los premios, gallardedes, medallas, reconocimientos quedaron solo para adornar muros inhertes y recordarles a otros glorias pasadas y glorias que suyas nunca seran; el agradecimiento, las gracias sinceras de un pueblo que no olvida que detras de unos pantalones cortos existe una persona capaz de brindar ayuda por el simple hecho de disfrutar hacerlo, eso, eso mis queridos hermanos jamas se olvida.
aburrrr
Sin duda lo que has expuesto
Sin duda lo que has expuesto el día de hoy nos llena de recuerdos, de historias y de personas que no volveremos a ver.
Sin embargo, también nos recuerda que siempre hay más scouts que los que portan una pañoleta. Todas esas personas que sin realizar su promesa se comportan con un código de ética tal y como se pudiera esperar de un scout y para muestra ahi esta toda esa gente que se puso a ayudar para dejar el mundo (ése mundo después del terremoto) mejor de como estaba.
Por desgracia como bien comentas la Asmac sigue un camino erróneo, se le da más peso a los adultos. Y los que actualemente dirigen sus políticas al parecer mantienen secuestrada la asociación sin que haya una mejoría ni respuesta de los demás, ni de los grupos, ni de los dirigentes ni de nadie y mucho menos de los jóvenes. A lo mejor estamos equivocados porque yo no he escuchado fuera de este espacio que alguien quiera cambiar la situación. Como hace muchos años todo el mundo ya acepto un nuevo esquema de adelanto, el cual no sirve, no respeta los valores fundamentales del ser scout ni ha ayudado a que se tenga una mejor asociación.
Que hubo pocos participantes en el indaba. Pues que mejor señal que este juego no es de los adultos.
Yo espero que la juventud rescate este movimiento, y podamos aprender de nuestra historia. De esta la más reciente, esa que tu comentas, esa la de ayudar al prójimo, la de querer ser héroe.
La de esperar dejar mejor este mundo ayudando cuando más se necesita.
Salud por todos aquellos que ayudaron en ese sismo del 85.
Y mi admiración a todos aquellos caídos en esas fechas ayudando a quienes más lo necesitaban: scouts con o sin pañoleta.
Saludos.