Fabián PulidoLa Esfera
Basta
Basta.
(que esta palabra, en este espacio, no sea un recordatorio de la marcha del sábado sino continuidad de la protesta).
Basta.
(que esta palabra, en este espacio, no sea un recordatorio de la marcha del sábado sino continuidad de la protesta).
Ahora en cuanto a la parte
Ahora en cuanto a la parte que nos corresponde a los ciudadanos, debemos preguntarnos ¿realmente qué tanto mi comportamiento personal, laboral y familiar influye en este clima de inseguridad y corrupción?, ¿que tanto un cambio en mi actitud sería significativo para los demás y para mí? y por último ¿qué tanto depende un cambio de mi actitud de las circunstancias exteriores?
Analizando cada pregunta trataré de demostrar por que estas son preguntas importantes, por ejemplo, hace más de 15 años le puse un alto a contaminar el medio ambiente y a las extorsiones que pagaba con motivo de poseer dos automóviles (disfrazadas de verificaciones gasolinas caras y lubricantes onerosos), los vendí y desde entonces camino, tomo metro y microbuses y en ciertas circunstancias taxi o autobús, les pregunto ¿eso aminoró en algo la ecología o evitó que algún impuesto bajara o que las verificaciones terminase? Para nada, otro ejemplo, desde hace más de un año no compro productos piratas, pero los productos se siguen vendiendo incluso en mercados y tianguis (antes sólo los encontraba en el centro o en señaladas estaciones del metro), por lo tanto, mi cambio de actitud personal no sirvió más que para presumir que yo no contribuía al relajo, pero ahora es más grande que antes, muchos dirán es que tu no cuentas y tienen razón, el peso de mis decisiones es insignificante, pero ahora veamos que es lo que pasa cuando se toma una decisión desde un puesto privado (o público) con un cierto peso específico.
Lido Anthony Iacocca fue nombrado director de Chrysler en 1978 (la compañía había perdido 160 millones de dólares de aquel entonces en un solo trimestre), con sus decisiones y acciones, sacó adelante a la empresa en menos de 5 años en medio de la segunda crisis petrolera (para los que dicen que un sexenio es muy poco). Franklin Delano Roosevelt, asumió la presidencia de Estados Unidos ofreció (y cumplió) una nueva política (el New Deal) que sacaría a su país de la crisis en la que lo hundió la crisis del 29, derogó la ley seca (y por lo tanto legalizó el alcohol en vez de combatirlo) y enfrentó (y venció, con la ayuda del general invierno soviético) al fascismo europeo (con Hitler y Mussolini a la cabeza) y cuando murió Estados Unidos era sin lugar a dudas la nación más poderosa sobre la tierra, fueron de nuevo sus decisiones y su congruencia las que hicieron la diferencia.
Todo lo anterior es para decirles algo que parece obvio, pero que muchas veces no lo es: un cambio de actitud en personas sin cargos o con responsabilidades comunes, no es significativo o es demasiado lento para traer alguna consecuencia, pero un cambio de actitud o nuevas metas que persiga alguien con grandes responsabilidades o cargos es tremendamente significativo e importante, por lo tanto como implica lo dicho por el autor del blog, debemos seguir exigiendo a los funcionarios públicos más importantes del país que cumplan y que redirijan el destino de la sociedad mexicana, por que este que llevamos va directo a la destrucción del país (lo peor es que en su informe, el que no puede ni dirigir una bicicleta sin fracturarse, dijo que el rumbo es el correcto, “hay nanita”)
Ya llegó la hora de trabajar (estos días han estado tremendos), si puedo otro día hablo de las otras dos preguntitas que debemos hacernos
BASTA... ¿PERO DE QUE? ¿de
BASTA... ¿PERO DE QUE?
¿de impunidad?
¿de inseguridad?
¿de cinismo?
¿de corrupción?
¿de latrocinios?
¿de fraudes?
¿de piratería?
¿de silencio?
¿de protestas?
¿de evadir?
¿de esquivar?
¿de mentir?
¿de abusar?
¿de arbitrariedades?
¿de ilegalidades?
¿de injusticias?
Podríamos culpar a los otros de todo lo que pasa (y por lo tanto exigir renuncias al por mayor, sin ton ni son), o podríamos echarnos toda la culpa (y por lo tanto no hacer nada, o prometer que de ahora en adelante seremos hermanitas de la caridad), pero eso, como diría uno de esos panistas de abolengo: es parte del “derecho masturbatorio” al que todos los mexicanos podemos acceder (en los viejos tiempos se les llamaba sueños guajiros).
En primera se debe evaluar a cada funcionario en particular y esa evaluación debe referirse a su actuación personal y por supuesto a su esfera de competencia, se deben exigir resultados, un programa que se cumpla y tiempo para cumplirlo, esa es una de las reformas estructurales que realmente necesita nuestra querida Nación.
A mi me parece evidente que no todos tenemos las mismas habilidades, ni los mismos conocimientos, por lo tanto no cualquiera puede ocupar ciertos puestos, por ejemplo Medina Mora, que en el pasado sexenio fue nada menos que el encargado de la policía federal preventiva y que ahora es el procurador de justicia se negó a ofrecer su renuncia si las medidas implantadas contra la inseguridad fallaban y lo único que ofreció fue “poner lo mejor de mí mismo, lo que pretendo y hago todos los días, poner lo mejor de mi mismo en mi tarea y esto es exactamente lo que estoy haciendo” (nótese la redundancia), pero es evidente que si eso ha estado haciendo desde que estaba en la PFP y sus ya casi dos años en la PGJ, pues resulta que "lo mejor de si mismo"... NO ES SUFICIENTE PARA ESE CARGO, él debería renunciar sin necesidad de que la sociedad se lo pida, ¿en este caso, es cinismo o ceguera que se mantenga en el puesto? (no sólo de él, sino también de su jefe).
Pero no hablemos sólo de la inseguridad, hablemos del deporte, ¿acaso alguien podría decir que el deporte mexicano está bien? ¿qué goza de cabal salud? En este caso (como en tantos otros), desde el 1° de diciembre deberían haberse fijado metas y plazos para cumplirlas, tanto a nivel de alto rendimiento, como a nivel nacional, pero ¿ustedes las conocen? ¿se han venido cumpliendo? ¿cuál debería ser el costo de no cumplirlas? Por lo pronto les aseguro que nada va a pasar en este aspecto, nadie renunciará (a menos que sean los deportistas cansados de tantas desatenciones y grillas) y que los funcionarios deportivos, esos sí muy orondos y condecorados, seguirán en sus puestos y recibiendo honores y grandes salarios.
Y ya para finalizar esta participación que se ha vuelto larga como longaniza, ¿qué me dicen de la impunidad de ciertos medios de comunicación que reportan minuto a minuto marchas de inconformidad que ellos mismos organizan, pero ignoran olímpicamente, marchas o mítines que protestan contra la inflación, el mal manejo económico o la reforma energética? A esos que callan o peor aún califican las diversas expresiones ciudadanas conforme a sus muy especiales criterios ¿no merecen también un ya basta de manipulación y desinformación?
Si, ¡ya basta! Pero
Si, ¡ya basta! Pero desgraciadamente ni las marchas ni las voces de ya basta servirán de nada, las cosas seguirán igual y nuestro país se seguirá hundiendo más y más.
Si toda esa gente que participa en marchas y protestas contra la inseguridad y en contra del gobierno inepto que tenemos, o por lo menos la mitad, se comprometieran a no participar en la corrupción, estarían contribuyendo eficazmente a combatir ese cáncer tan dañino que es la causa de tanto secuestro, del trafico de drogas, de tantos asesinatos, de la inseguridad y del atraso desgraciado que padece nuestra patria.
Cuando los mexicanos quieran prescindir un poquito, solo un poquito de la corrupción que tienen metida hasta los huesos, entonces, solo entonces nuestra pobre patria mexicana saldrá un poco del atraso en que esta.
estoy de acuerdo, México,
estoy de acuerdo, México, seguira empeorando, si no dejamos las marchas y comenzamos a actuar, propongo que apartir de hoy nosotros NO participemos mas de la CORRUPCIÓN, comencemos por no comprar peliculas piratas, ni participar de las mordidas o algun otra ramificacion de la corrupcion, recuerden, el buen juez por su casa empieza, yo lo voy a hacer, sueño con un mexico mejor para mis hijos ud. que opinan
Basta.
Basta.