15 cosas que no debe hacer el político de hoy

Ahora que cualquier funcionario saca a presumir una supuesta y refinada ética, además de sentenciar su irrefutable apego al derecho, los ciudadanos que los pusimos ahí y les pagamos su ostentoso salario, de paso también comenzamos a exigirles que ya no reproduzcan los defectos de aquellos pequeños grandes políticos que despilfarraron la fama y fortuna (junto al miedo que les teníamos). Estas prácticas son las que más detestamos

Juan Alberto Vázquez

1. No ligarse a la vedette de moda
Durante décadas fuimos testigos como los grandes dirigentes de un día para otro desposaban a la estrella del momento, dejando en el desamparo no sólo a la esposa original (que salvo honrosas excepciones, solía callar el agravio). Ofendían además al club de fans de aquella graciosa bailarina, esa despampanante actriz, aquella jugosa teibolera, que de pronto pasaba a ser primera dama. ¡Qué extraño, por cierto! Ahora les ha dado por desposar a las colegas periodistas que los van a entrevistar.

2. Nunca ataviarse como líder de grupo étnico
Cuando creemos que esa práctica ya estaba por fin superada, el mandatario en turno acude a una zona indígena, donde recibe el bastón de mando, se viste de manta, se pone un gorro chistoso y todo con tal de hacernos creer que está muy preocupado por los marginados de país, cuando todos sabemos que ese asunto es último en su lista de prioridades. Demagogia pura en imagen y palabra que debe desaparecer por amor a Tláloc.

3. Sepultar cargos rimbombantes
Nunca supimos cuál era la verdadera tarea del Secretario Adjunto de Coordinación de Asociaciones Políticas Nacionales del Consejo Ejecutivo Nacional, pero mucho menos nos enteramos para que carajo servía el Secretario Coordinador de la Unidad Revolucionaria y Parlamentarios del Congreso de la Unión así es que si alguno de ustedes ve que rehabilitan un puesto así, listo para colocar a un cuate entrañable (convertido en cadáver político), del poderoso en turno, avisen para ir a cerrar carreteras y aeropuertos.

4. Meter a la familia a la nómina
Es natural que la esposa comande una institución de asistencia, pero eso de que el primo lejano vaya a dirigir una paraestatal, que el medio hermano funja como oficial de aduanas, o que la madrastra sea la encargada local de la cultura, son prácticas que ya pasaron de moda hace lustros. Tolerable sólo en caso de que el familiar tenga algún talento, resulta que ahora les ha dado más bien trabajar con “los cuates de toda la vida”, guey, con los que se trabaja padrísimo, brother y que son más ineptos (e igual de tranzas), que el hermano incómodo. Ni a cuál irle.

5. Adiós al look del Torito
Es natural que algunos políticos en décadas anteriores apelaran al bigotito para verse más monos a la hora de elaborar la propaganda que los lanzaría al estrellato, pero no se entiende que muchos lo conserven, luego de haber ganado una votación y en la actualidad. Ejemplos mala onda son los de Carlos Navarrete y Manlio Fabio Beltrones, políticos que de lejos parecen solventen (le dicen “Thinner”), quienes no obstante tener puestos ejecutivos en sus respectivos partidos en vías de extinción, se empeñan en rendir homenaje de cuerpo presente a la época de oro del cine mexicano. Una visita al consultorio de Víctor Gordoa no les caería nada mal.

6. No utilizar a compatriotas exitosos
Insistir en llevar a Los Pinos (o a un Palacio Municipal equis), al equipo campeón de futbol o a los ganadores de alguna medalla, aunque sea la de las olimpiadas de matemáticas, ya es un numerito que debe quedar en el pasado, pues la gente comienza a no creérselo. Sobre todo porque nadie sabe con exactitud qué es lo que desean demostrar: ¿Que en Los Pinos son tan buenos como los campeones? ¿No necesitan un apapacho del presidente (aunque sea municipal) más bien los losers desempleados y deprimidos, que son un chingo? En buena onda eso de llevar a los champions a casa, deben dejárselo al nacazo de Bush.

7. Los acarreados son de Marte
El IFE ya controló los spots y por fortuna nunca más veremos anuncios mal hechos que presumen virtudes inexistentes de candidatos abusivos. Pero lo que nadie aun controla es la presencia de acarreados que siguen llenando plazas a cambio de alguna baratija (en ocasiones ni eso) y que casi siempre son llevados en masa hasta allá con alguna promesa, que van del boing con sandwich de queso de puerco, hasta la utopía de llenar sus vidas de democracia y libertad.

8. Esa foto a sus espaldas

Sólo en política se estila colgar en la pared que se halla detrás del escritorio de cada quien, la foto del jefe máximo, como para que todos los que entren vean quien nos está promoviendo, apapachando o tirando (línea). Y lo peor de la naques es cuando deciden mejor colocar una foto del jefe pero cuando se hallaba junto a ti, en aquella tarde maravillosa, donde ambos, sonrientes y amables como si fueran gente honrada y feliz, compartieron el pan y la sal. ¡Cuánta falsedad por el espíritu de Tata Lázaro!


9. El mensajes a la nación

Eso si es de lamentarse. El que el presidente, o el opositor principal, o uno que se siente influyente, salga a dar un “mensaje a la nación” justo el día que le conviene, como para que notemos su sagrada influencia, y sólo para presumir algún “logro” (claro, para él), actitud de la que creemos que ya estuvo suave. Pero si la riegan feísimo, ahí si nada de dar la cara, pues ni que fuera para tanto. Pero escuchen bien macizos, influyente y demás: ¿quieren hacer feliz al pueblo? Den un mensaje en cadena nacional aceptando sus incoherencias, y admitiendo sus culpas. Eso es lo de hoy. ¿Recuerdan como fortaleció a Bill Clinton aceptar: “si, esa mujerzuela me hizo sexo oral”?


10. Aventarse speach de más de media hora

Aunque solitos han dejado esta nociva práctica (más por una orden directa del consultor de imagen en turno, que por convencimiento propio), no falta el tipejo que se agarra el micrófono y, cual actriz porno experta en felattios, no lo suelta ni aunque surjan abucheos o bostezos del respetable. Lo importante para el colgado, es demostrar que las carísimas clases de retórica y los campeonatos de oratoria ganados en primaria y secundaria, surtieron efecto y ni modo de desperdiciar tanto ese talento adquirido.

11. Mostrar su músculo
No puede ser que a estas alturas aun exista el político pesado que, vía su director de comunicación social, habla a una redacción cualquiera para quejarse amargamente de tal o cual reportero incómodo o de ese columnista mordaz que “no deja en paz al señor con ataques gratuitos y calumnias sin fundamento”, por lo que esperan que a la brevedad, y por sus pulgas (por no decirlo más feo) remuevan a ese latoso que no hacía más que realizar su chamba (claro, hay unos militantes que si les encanta golpear nomás por dar lata).

12. Hablar en primera persona del plural
Pero ahí si todos son igualitos y hasta parece que lo enseñan en la academia. Cuándo los invitas a asumir una responsabilidad responden con un “nosotros hemos firmado documentos… ”. Si les hablas de que expliquen una medida tomada, asienta que “hemos recurrido a las instancias…”. En fin, es muy raro que digan “yo hice”, “yo dije”, “yo creo que la regué”, y mejor vuelven con el “creemos”, “pensamos”, “dijimos”. ¿Pues cuántos son para no contarlos?

13. Servirse con el cucharón pozolero
Eso es muy de seres muy limitados como El Gordo Pesqueria, Arturo El Negro Durazo, los jefazos del Grupo Atracomucho, o los líderes sindicales, sean hombres o damas. Pero fuera de esa fauna insaciable, un político moderno no debe robar a lo maje, y en todo caso debe hacerlo estilo hormiga, sin que nadie se de cuenta, presentando su declaración patrimonial de por medio, y hasta en una de esas legislando para aumentarse el sueldo (moderna forma de atraco), para que pocos sospeche de su mal proceder. Así hasta provocan envidias.

14. Hacerse los chitochos
¿Ustedes saben quien le dijo a Vicente Fox o a Hugo Sánchez que eran requete bien chistosos?, pues claro que la bola de aduladores que siempre los rodeaban. Pero en descargo de estos barberos que no tiene toda la culpa, diremos que el peor consejero del comediante errado, es el poder que hace creer que quien lo posee, que tiene cierto encanto del que adolecen los simples mortales. Los que terminan pagando la afrenta, somos todos los demás que nos tenemos que soplar lugares comunes, frases sin gracia y chistoretes contados de manera patética (y hasta equivocada) junto a lamentables salidas al tercio digna de payasito de transporte colectivo. Parafraseando al Rey (a Juan Carlos de España, no a José Alfredo del Cerro del Cubilete), “¿por qué no se callan?”

15. Aferrarse a lo guey
Un político moderno renuncia inmediatamente luego de cometer una pifia imperdonable. La hace además en emotiva conferencia de prensa, y a lado de su esposa quien no lo abandona en ningún momento (al menos en público). Y es que no puede ser que tras abusar del poder, ser cachado in fraganti, y con papeles en la mano, no respeten el “caiga, quien caiga” y mejor se escuden tras el “haiga sido como haiga sido”. Mientras tanto, un pueblo sediento de sangre espera junto a la guillotina ver rodar su cabeza, pero el indiciado recurre a cualquier chicanada, como la compra de jueces, concertacesiones ventajosas y arreglos en lo oscurito, todo con tal de no dejar el puestote. ¡Sean machitos” ¡Aguántense! ¡Digan hasta aquí llegué! (Iluso que soy).

Despues de inumerables y

Despues de inumerables y sesudas reflexiones observo, que en nuestro país,solo exsisten dos profesiones exitosas,muy bién renumeradas,con un mínimo de exigencia de llamar la atención que no requieren ni Maestrías ni Doctorados.
1.- Políticos
2.-Futbolistas profesionales
Desde luego requieren de virtudes no tan comunes en los seres humanos,pero que básicamente son tres:
1.-Estupidez (Pendejismo)
2.-Cinismo (no civismo)
3.-Laxitud (Huevónes)
Supongo,que la tan cacreada reforma educativa,se enfocará en estos tres conceptos (O quizas no,por aquello de la competencia)

Despues de inumerables y

Despues de inumerables y sesudas reflexiones observo, que en nuestro país,solo exsisten dos profesiones exitosas,muy bién renumeradas,con un mínimo de exigencia de llamar la atención que no requieren ni Maestrías ni Doctorados.
1.- Políticos
2.-Futbolistas profesionales
Desde luego requieren de virtudes no tan comunes en los seres humanos,pero que básicamente son tres:
1.-Estupidez (Pendejismo)
2.-Cinismo (no civismo)
3.-Laxitud (Huevónes)
Supongo,que la tan cacreada reforma educativa,se enfocará en estos tres conceptos (O quizas no,por aquello de la competencia)

Despues de inumerables y

Despues de inumerables y sesudas reflexiones observo, que en nuestro país,solo exsisten dos profesiones exitosas,muy bién renumeradas,con un mínimo de exigencia de llamar la atención que no requieren ni Maestrías ni Doctorados.
1.- Políticos
2.-Futbolistas profesionales
Desde luego requieren de virtudes no tan comunes en los seres humanos,pero que básicamente son tres:
1.-Estupidez (Pendejismo)
2.-Cinismo (no civismo)
3.-Laxitud (Huevónes)
Supongo,que la tan cacreada reforma educativa,se enfocará en estos tres conceptos (O quizas no,por aquello de la competencia)

Excelente reflexion , auque

Excelente reflexion , auque te faltaron los actores mexicanos de moda de la TV.

TIENES RAZON JUAN ALBERTO,

TIENES RAZON JUAN ALBERTO, ESAS COSAS QUE MENCIONAS, NO DEBERIAN DE HACERLAS LOS POLITICO DE HOY, PERO PENSANDOLO BIEN, CREO QUE NO SON TAN MALAS COMPARADAS CON LAS QUE HAN HECHO, HACEN Y SIGUEN HACIENDO.
SAQUEAR DESPROPORCIONADAMENTE NUESTRO PAIS, ALLI ESTA EL CASO DE PETROLEOS MEXICANOS, YA LO SAQUEARON A MAS NO PODER Y CASI SE LO ACABAN, AHORA ESTAN BUSCANDO LA FORMA DE QUE SIGA PRODUCIENDO PARA SEGUIRLO SAQUEANDO Y LOPEZ OBRADOR DESTROZANDOCE LAS VESTIDURAS PARA LLEGAR AL PODER Y SEGUIRLO SAQUEANDO EL Y SUS SECUACES.

.......SOLO HAY UNA COSA QUE

.......SOLO HAY UNA COSA QUE SI DEBERIAN HACER ESTOS 'ANIMALES' Y NO LO HACEN ' TRABAJAR'....¡¡¡¡¡