Un retrato de los años 30 en el Museo del Algodón
Gerardo Beuchot, realiza dos murales en el Museo del Algodón, próximo a inaugurarse. Uno, fue el encargo que le pidió Ramón Iriarte; el segundo, es un retrato de la antigua Hacienda el Torreón.
Con música de The Doors, Los últimos de la Fila y los Yes, Gerardo Beuchot se inspira para trabajar sobre el mural que quedará plasmado en el Museo del Algodón; sin miedo a que por las noches su obra sea dañada por alguno de los habitantes de la colonia, trabaja alrededor de cinco horas diarias para terminar el encargo que le pidió Ramón Iriarte.
La imagen que él toma como ejemplo para la creación de su obra, la obtuvo del mismo Iriarte, ya que a decir del artista, es una fotografía a la cual le tiene mucha estima.
“Le causó mucha tristeza, porque estaba en el Apolo Palacio, estaba plasmada ahí por un pintor que estuvo aquí en Torreón, pero como lo tumbaron, se perdió esa pintura”.
Él se lo encargó como algo especial, y prácticamente la traslada del retrato a través de su filtro personal hacia el muro.
Asegura que es muy apegado a la foto que le encomendó.
“Le pusimos como complemento de la foto, una parcela de algodón, para que tuviera más relación el recinto con el mural”.
Para poder trabajar en los detalles de las personas que estarán retratadas en su pintura, tomó una serie de fotografías para que de esta manera pudiera tener más claras las referencias de los gestos de las caras, los pliegues de la ropa, el movimiento de las manos, además de que la imagen que él tiene en sus manos, fue tomada en los años 30, razón por la cual, no tiene los pormenores fidedignos.
El artista, para tener más datos sobre la escena que él describe a través de sus trazos, asegura que él navega por la red para ver parcelas de algodón, los cerros de La Laguna, el atuendo que vestían los campesinos de los años 30.
“Iriarte me informó como eran los utensilios, porque es un almuerzo campestre. Sí es importante que tengan sus elementos reales”.
Beuchot afirma que para él, es importante ser parte de este gran proyecto, “pero para mí es un escaparate, para mí, más que otra cosa, es por darle un gusto especial a Ramón Iriarte, porque me ha ayudado mucho a lo largo de mi carrera, técnicamente es como mi mecenas”.
El mural que él ya realiza, estará listo en alrededor de dos meses, y explica que él le ha pagado por 10 meses más.
“Entonces esos otros ocho meses, yo voy a hacer obra personal que me salga de mi corazón, puedo hacer para exponer, o para lo que yo quiera, pero es obra mía”.
Calcula que en 25 días estará terminado el mural que tiene 2.70 metros de alto, por 4.50 de ancho, ya que para los días patrios de septiembre, es muy probable que se inaugure el recinto.
Es acrílico la técnica que usa en el mural, y no será sino hasta 50 años después que se le tenga que dar un retoque por la calidad de los materiales que él utiliza.
“Está bien preparada la pared, el acrílico es un elemento que es duradero, y aparte lo voy a proteger con barniz”.
Incluso, no sólo trabajará en una pintura, sino que serán dos los trabajos que albergue el museo.
El segundo, estará ubicado en el estacionamiento, ése, explica, no es tan apegado a algo, pero sí que tenga que ver con el algodón.
“Están unos pizcadores, y una imagen del Torreón, de esta hacienda como era en un principio, y atrás, como coronando la imagen, el Río Nazas”.
Para este último, no tiene la certeza de poder terminarlo para el 15 de septiembre. “De hecho ése no es tan riguroso de que lo entregue para septiembre, con el único que si me comprometí fue con el otro”.
Y es así como día a día acude a este lugar que está próximo a inaugurarse, para terminar con esa pieza, que será parte fundamental del recinto.
Trayectoria
Estudió dibujo con los maestros españoles: Enrique Pinín y Ricardo Salvador de Dios, y con el maestro mexicano Oscar Bächtold. Ha presentado seis exposiciones individuales en las ciudades de Torreón y Saltillo.
Fue elegido para representar a los pintores mas distinguidos del estado de Coahuila, en una muestra itinerante en varias ciudades de México en el año 2001.
Realizó un mural en la escuela Carlos Pereyra, un mural de 225 metros cuadrados en el templo del Padre Miguel A. Pro. Fue comisionado para realizar uno en el Edificio Municipal Centro Histórico.



