Conquista Bimbo a asiáticos
El consumo de harina en la región es igual de alto que en México, sólo que allá se traduce en fideos y en nuestro país en pan.
Tiene 39 años de edad. Es ingeniero en sistemas computacionales egresado del Tecnológico de La Laguna, en Torreón, Coahuila. Llegó a China en 2004 como parte de un grupo de avanzada que tenía la
misión de echar a andar el corporativo de la empresa panificadora en Asia, que al paso del tiempo se convertiría en un apéndice del conglomerado mexicano.
Sin embargo, el proceso no fue fácil, detrás hubo meses de investigación de campo, estudios de mercado, desarrollo de focus group. Todo esto con el objetivo de que la marca ingresara a la competencia oriental.
¿Cómo se dio el primer intento de la empresa por incursionar en los mercados asiáticos?
A finales de 2003 la empresa asignó a un ejecutivo para que levantara información en países como La India, Malasia, Tailandia e Indonesia. Esta persona hizo un estudio muy interesante.
Los datos que arrojó dieron pie para que la compañía decidiera conformar un equipo de trabajo que comenzó a desarrollar visitas de exploración a China, Corea y Japón. Necesitábamos determinar cuáles eran los hábitos del consumidor local y así saber la ubicación exacta de la planta.
¿Cuál fue físicamente el primer establecimiento de la firma en China?
Primero se abrió una oficina de representación en Shanghai, en ese lugar no había operación, sólo era un centro donde se desarrollaban investigaciones in house.
¿Cuáles fueron las expectativas de este proyecto en un continente con usos tan opuestos a los nuestros?
Los datos que arrojaron los estudios de marcado y de campo fueron de mucha ayuda. De entrada las expectativas ya eran buenas. El consumo de harina en Asia es muy alto, como en México. Nada más que en nuestro país lo traducimos en pan y aquí en Asia se consume en noodles (fideos). Esa fue una gran área de oportunidad, sólo hizo falta encuadrar un poco el gusto de los asiáticos con nuestros productos.
¿Cómo se estructuró y cuál fue el plan de mercadeo para el ingreso de Bimbo en Asia?
Primero fue sensibilizarnos con las preferencias alimenticias de los habitantes de estos países. Algunos datos ya los sabíamos con las exploraciones de campo, eso nos dio la oportunidad de conocer las marcas de nuestros competidores locales y en ese entonces escuchamos en el medio, de una compañía española establecida aquí en Pekín que iba a cerrar sus puertas, y nosotros queríamos abrir en esta ciudad. Entonces juntamos esas variantes, la adquisición de Panrico y la llegada de Bimbo a China.
¿Cómo respondió el consumidor?
No ha sido fácil, ya que los asiáticos son consumidores racionales, nos pudimos percatar de ello en los puntos de venta, se pueden tardar varios minutos antes de decidir su compra. Analizan, comparan, valoran todas y cada una de las características que ofrece cada producto. Además de que los chinos no acostumbran a comer pan como lo hacemos en México.
- Disparos
“No ha sido fácil, ya que los asiáticos son consumidores racionales”
• Francisco Balderas



