Cielo gris en Beijing

Todos los días Hong sale de su casa por la mañana, monta su bicicleta y se pone una mascarilla que le cubre nariz y boca.

La joven habitante del barrio de Chaoyang, en Beijing, es precavida y cuida su salud; la mascarilla es un elemento de su vestimenta desde hace mucho tiempo porque el aire está calificado como el más contaminado del mundo, por encima de la Ciudad de México y Nueva York.

Por eso Hong tiene mascarillas de diversos colores y adornos; le gustan las que tienen dibujos animados porque le parecen divertidas.

Días antes de la inauguración, una mujer policía la detuvo para pedirle que se la quitara, que daba muy mala imagen, que no la usara, que lo hiciera por su nación.

China se aventó la puntada de prometer al comité olímpico que tendrían cielo azul y aire limpio.

Para eso, cerraron 200 empresas contaminantes; se renovó por completo el transporte público y se retiró de circulación a la mitad de los autos por viejos.

Se construyó la Villa Olímpica más ecológica de la historia y se hizo una reforestación urbana; en total se gastaron 17 mil millones de dólares.

A pesar de todo, los atletas compiten bajo un manto de niebla gris; los equipos ciclistas, como el estadunidense, practican con mascarillas y en el tenis se programaron descansos intermedios.

Cuando Achim Steiner, director de medio ambiente de la ONU, llegó a Beijing, se quitó la camiseta de ambientalista, se puso el traje diplomático y se lanzó contra los periodistas por reseñar “frenéticos” la contaminación del aire.

“Después de todo, la polución fue la mayor preocupación en Los Ángeles 24 años atrás. Aunque ahora pocos parecen recordar la dramática escena del final de la maratón femenina, cuando se vio a la competidora suiza tambalear y tropezar de cansancio, calor y quizás por los efectos de la polución en el aire”, dijo.

“La calidad del aire fue una temática en los Juegos de Barcelona, Atlanta, Seúl y Atenas”, agregó.

Es una lástima que el esfuerzo de China no cristalice el cielo, pero es importante, aunque sea un fracaso. Aún no sabemos cuál será la imagen que inmortalice esta olimpiada y espero que no sea la de un atleta desmayado por la contaminación.

Maquillar las cosas no es una solución, es una ilusión; el Photoshop no limpia el cielo, lo colorea.

Por eso Hong vuelve a ponerse la mascarilla, monta la bicicleta y continúa su camino.

Alejandro! Me ganaste mi

Alejandro! Me ganaste mi tema, iba a escribir algo sobre estos cielos de "popis" pekíneses, pero ya luego se me pasó la euforia como pasa con muchos de mis pensares para blog.
En fin la historia de Hong resume lo que se ha logrado colar hasta nosotros a trvés de esa pequeña ventana que es la televisión.
Y en verdad que es preocupante que ni siquiera en ocasiones donde la atención dle mundo está centralizada en un sólo esceanrio se logre "limpiar" el cielo. Esa hipocresía AMBIENTAL que nos hace tanto daño como contaminar.
Empecemos a actuar. Dejemos de tirar basura en la calle, compremos productos con menos empaques, reusemos las bolsas del súper, caminemos, rodemos en bicileta o al menos decidámonos por el transporte público en vez del "rey auto"

Señor González: "Medio

Señor González:
"Medio ambiente" es un pleonasmo que he leído en su blog ya en otras oportunidades; le sugiero lo revise, pues resulta tan garrafal como decir "el carro automóvil".
Basta hablar de la contaminación del ambiente, de los daños al medio, para no caer en "el uñero en la uña".
Espero no le importune esta observación.
Con todo respeto
jegh

Señor jegh: Yo no veo el

Señor jegh:
Yo no veo el pleonasmo en el medio ambiente, y mucho menos en el carro automóvil. Hay carros que no son automóviles, como aquéllos que son tirados por carretas.
Por otra parte, ¿qué es un uñero?
Para pleonasmos, chismear. ;)
Saludos.
Mowgli