¿Tiene usted Sida?

Dossier China 2

Los extranjeros infectados de VIH que quisieron venir a los Juegos Olímpicos, difícilmente pudieron hacerlo, ante las regulaciones sanitarias de China, donde se estima que hay 1 millón de personas infectadas por el virus.

A mediados de los noventa, dos campesinas llegaron al consultorio de Gao Yaojie, quien trabajaba en el Hospital de Zhengzhou, la capital de Henan, una provincia rural que es considerada como la cuna de la civilización china.
Al cabo de una semana de estudios, Yaojie descubrió que ambas estaban infectadas de VIH- SIDA, lo cual le sorprendió. En los días siguientes llegaron más personas que tenían la misma enfermedad.
Intrigada, la doctora viajó al alejado sitio y comenzó a investigar lo que sucedía en la zona dedicada a la agricultura. Tras permanecer varios días descubrió que desde finales de los ochenta, centros clínicos itinerantes llegaban con regularidad a comprar sangre a los campesinos de la región, quienes por ese entonces empezaban a resentir con mayor fuerza la decisión oficial de industrializar la economía de una China que hace medio siglo vivió una revolución campesina que fue motivo de inspiración en muchos países, incluido México, en los cuales proliferaron guerrillas de corte maoísta.
Yaojie, durante sus indagaciones, descubrió que la sangre de toda una aldea era extraída con una jeringa única, luego era centrífugada ahí mismo y todo el material obtenido se transportaba en un tractor agrícola. Sólo el plasma se conservaba, los glóbulos y las plaquetas eran reinyectados de nuevo en los donantes. Algunos de ellos vendían su sangre hasta dos veces por semana, para conseguir más dinero.
Según el periódico francés, Liberation, que fue el que dio a conocer a nivel internacional el hallazgo de Yaojie, “el comercio de sangre era una empresa que daba sus buenos frutos, que había enriquecido a empresarios privados, a menudo ligados a los dirigentes comunistas de Henan. Muchos de ellos, una vez que hubieron ganado una fortuna, se refugiaron en Estados Unidos”.
En un primer momento, funcionarios del gobierno provincial de Henan desestimaron las investigaciones que había hecho Yaojie y le advirtieron que la provincia no podía ser estigmatizada “por unos cuantos casos de Sida”, sobre todo en un momento en que el gobierno estaba decidiendo las regiones del país en donde se concentrarían las nuevas industrias.
Durante los años siguientes, el gobierno aisló a los pueblos más afectados, clausurándolos con la ayuda de la policía y elaborando nuevos mapas de la región, en donde los lugares contaminados de VIH, ya habían sido desaparecidos.
Fue hasta el 2000, cuando el gobierno chino reconoció lo sucedido y lo condenó. En el año nuevo de 2005, el primer ministro de este país fue a uno de los poblados afectados por la pandemia y anunció un programa que actualmente está en marcha para la recuperación de los enfermos, con el apoyo de la Fundación que preside el ex Presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton.
Yaojie, la ginecóloga que ahora tiene 81 años de edad, ocasionalmente es arrestada por las autoridades, que la acusan de conspiración. Además de recibir reconocimientos internacionales por su lucha contra la enfermedad, el año pasado, Yaojie fue la mujer china más popular en Hollywood. Durante la ceremonia de entrega de los Oscares, “The Blood of Yingzhou District”, fue el documental ganador del certamen. El filme cuenta la historia de ella, que es también la historia del SIDA en China, donde se estima que en la actualidad hay 1 millón de personas infectadas por el virus.
El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), estima que existe el riesgo de que para el 2010 el número de infectados en el país pueda alcanzar una cifra oscilante entre los 10 millones y 15 millones de personas.
De acuerdo con cifras divulgadas por el gobierno chino, el 68 por ciento de los infectados con VIH recibió el virus a través del suministro de drogas intravenosas; el 10 por ciento corresponde a personas que se infectaron a través de contactos sexuales; y finalmente, hay un 10 por cientos de personas infectadas que se infectaron a causa de transfusiones de sangre realizadas de manera poco segura.
El problema del SIDA en China ha estado rondando los actuales Juegos Olímpicos. Aunque no hubo exámenes médicos de por medio, a todo aquél extranjero que vino a China se le preguntó antes si era portador del virus, y en caso de reconocerlo, lo más probable es que se le haya negado la entrada. La solicitud de visa, en el tercer apartado pregunta eso y además cuestiona al viajante sobre el padecimiento de otras enfermedades como tuberculosis y lepra. Ésta última enfermedad, fue descartada la semana pasada como motivo de rechazo para el otorgamiento de una visa, según dio a conocer el gobierno.
De acuerdo con algunas agencias internacionales, la prohibición de ingresar al país a personas con VIH, impidió que viajara a China uno de los basquetbolistas estadunidenses más famosos de los últimos años: Irving “El Magic” Jonshon, quien hace algunos años dio a conocer públicamente que estaba infectado por el virus.
Pero la política oficial sobre la enfermedad no impide que el Comité Olímpico Internacional y el Comité Organizador Beijing 2008, así como el programa conjunto de la ONU sobre el SIDA, hayan empezado a repartir el pasado fin de semana 100 mil condones para los visitantes a esta ciudad.