Miguel Ángel VargasMarca PersonalAntes de entrar a las filas de Milenio, trabajaba en el que llegó a considerar el empleo más tedioso del mundo. Ahí, a escondidas de sus múltiples jefes, pasaba sus interminables jornadas laborales leyendo toda clase de noticias políticas y económicas y, de vez en cuando, escribía algún artículo de opinión que le publicaba un diario de cuyo nombre no se quiere acordar. Y es que fue MILENIO Diario de Monterrey la empresa que le dio la oportunidad de hacer de su afición a comentar noticias, una profesión.
Es chilango de nacimiento, tijuanense por convicción, regiomontano por conveniencia y, ahora, uno más de los mexicanos en el exilio. Le gusta por igual el chicharrón en salsa verde, las cervezas oscuras, los malos chistes y las canciones de Andrés Calamaro.
En el Tecnológico de Monterrey estudió economía, pero la grilla siempre le ha apasionado más. Por eso, actualmente estudia Ciencias Políticas en la Universitat Pompeu Fabra en Barcelona, España, desde donde escribe estas líneas y espera ansioso sus comentarios.
Europercepciones
Si el sentimiento de orgullo de ser europeo cotizara en los mercados financieros, su valor hoy estaría por las nubes. En el Viejo Continente el ciudadano común percibe con gran satisfacción la fortaleza del euro. No importa cuál sea el poder adquisitivo del salario de los trabajadores europeos en sus propios países, la emoción viene de saber que esos ingresos ahora valen más en el resto del mundo, especialmente en Estados Unidos. Así, los conocedores europeos entienden que con sus salarios ahora pueden comprar más fuera de sus fronteras… Y ya lo están haciendo.
Un reportaje publicado hace unas semanas por El País (23-03-2008) señalaba que el hecho de que en 2001 por cada euro se obtuvieran sólo 0.90 dólares y que hoy se reciban 1.54, ha fomentado que muchos europeos decidan ir a Estados Unidos para vacacionar y/o hacer algunas compras, a tal grado que el número de turistas que la Unión Americana recibe de Europa ha aumentado 22 por ciento en el último año. La teoría económica sugeriría que los mercados tarde o temprano se ajustarán, pero mientras no lo hagan los consumidores europeos seguirán aprovechando.
¿Y esto por qué podría interesarle a un mexicano? Pues no sólo para saber que intentar viajar a Europa resulta carísimo en estos tiempos, sino también porque puede representar importantes oportunidades económicas para nuestro país. Como ya se vio, los europeos están ávidos de viajar hacia lugares donde el intercambio de divisas les favorezca y como la paridad del peso mexicano con el euro depende prácticamente del tipo de cambio que tenga éste con el dólar, mientras haya un euro fuerte seguiremos siendo atractivos turísticamente.
Por otro lado, el valor del euro también hace que la Unión Europea sea un importante mercado potencial para los exportadores mexicanos, al volver a sus productos relativamente más baratos. Pongamos un ejemplo. En México una cerveza de botella de .325 mililitros cuesta aproximadamente 6 pesos, eso viene siendo 0.35 euros; mientras que en territorio europeo un producto de las mismas características cuesta alrededor de 0.65 euros. Cuando el euro era menos fuerte la diferencia de precios era mucho menor, pero ahora el tipo de cambio podría traerle mucha suerte a los exportadores que se atrevan a cruzar el charco.
Los prestadores de servicios turísticos y los exportadores mexicanos deben tomar nota y poner manos a la obra… Que nadie se diga sorprendido, que si no lo hacemos nosotros alguien más lo aprovechará.




Bueno, he estado leyendo
Bueno, he estado leyendo algunos de los comentarios de este blog y el autor me parece un poco superficial y creo que se refritea noticias del periodico. Tal vez en España podría encontrar algo interesante que decir. Pero si va a opinar de México leyendo en internet, sería mejor que le dieran la oportunidad a alguien que etsá aqui y sabe lo que pasa de primera mano.
PD y la presentacion que haces de tu persona al inicio del blog no es chistosa sino prentenciosa y vulgar.
saludos desde el chilango
Me uno al comentario de
Me uno al comentario de Eduardo, no dijiste nada, además fue mal elegida tu fuente, verás llevo casi tres años en España, y por lo general los periódicos aquí cuando cuentan alguna noticia, lo hacen en un tono como si fuera algo "excepcional", algo "inédito". Una cerveza "Coronita", como se llama aquí la "Corona" cuesta algo así como 1,05 euros en los supermercados, casi desde que yo llegué.
Leí el reportaje de El País, y si te das cuenta sus datos hablan de algunos aparatos electrónicos como el iPod. Verás, si eres un poco observador verás que las famosas ventajas de comprar en uno u otro país, sobre todo cuando hablamos de productos de presencia global, deriva por lo general de que los tipos de cambio no lo aplican a raja tabla las empresas. Por ejemplo, una televisión de plasma, por decir algo y aproximadamente, costará 500 euros en España y 5000 pesos en México o un poco más.
Estimado Sr. Vargas: Me
Estimado Sr. Vargas:
Me extraña que el ejemplo que cite sea el costo de la cerveza.
Saludos,
La Muralla del Pacífico
No dijiste gran
No dijiste gran cosa.
Tardaste mucho tiempo en volver a escribir en tu blog, y honestamente esperaba algo mejor.
El tema no es malo, solo que lo desaprovechaste por completo.