Miguel Ángel VargasMarca PersonalAntes de entrar a las filas de Milenio, trabajaba en el que llegó a considerar el empleo más tedioso del mundo. Ahí, a escondidas de sus múltiples jefes, pasaba sus interminables jornadas laborales leyendo toda clase de noticias políticas y económicas y, de vez en cuando, escribía algún artículo de opinión que le publicaba un diario de cuyo nombre no se quiere acordar. Y es que fue MILENIO Diario de Monterrey la empresa que le dio la oportunidad de hacer de su afición a comentar noticias, una profesión.
Es chilango de nacimiento, tijuanense por convicción, regiomontano por conveniencia y, ahora, uno más de los mexicanos en el exilio. Le gusta por igual el chicharrón en salsa verde, las cervezas oscuras, los malos chistes y las canciones de Andrés Calamaro.
En el Tecnológico de Monterrey estudió economía, pero la grilla siempre le ha apasionado más. Por eso, actualmente estudia Ciencias Políticas en la Universitat Pompeu Fabra en Barcelona, España, desde donde escribe estas líneas y espera ansioso sus comentarios.
Administrando la bonanza
Mientras gran parte del sector productivo nacional –y mundial– sufre para hacerle frente a la escalada de costos propiciada por un petróleo cuyo precio está por las nubes, los cobrones del SAT se relamen los bigotes alegremente pues las arcas del gobierno están mejor que nunca. Y es que un país lleno de problemas como México, necesita un gobierno que pueda resolverlos. Pero para resolver problemas no bastan las buenas ideas, también se necesita dinero. Mucho dinero. Así pues, resulta una excelente noticia que la recaudación del gobierno federal esté mejor que nunca.
Hace un par de días la SHCP informaba que aunque la economía nacional ha crecido a un ritmo de solo tres por ciento en la primera mitad del año, los ingresos presupuestarios del sector público van tres veces más acelerados al haber llegado hasta un billón 363 mil 66 millones de pesos, lo que representa un incremento real de 9.3 por ciento sobre lo recaudado en el primer semestre de 2007. Asimismo, a pesar de que la producción y las exportaciones petroleras cayeron 7.9 y 12.9 por ciento, respectivamente, los ingresos petroleros registraron un aumento de 13.9 por ciento en el primer semestre de 2008, gracias al alza en el precio del crudo y a la apreciación del tipo de cambio. Pero más importante aún resulta lo referente a la recaudación no petrolera, la cual creció 10.5 por ciento en términos reales, impulsada principalmente por un aumento de 13.9 por ciento en el cobro del ISR y del IETU.
Estos datos llevan a que todos los que habíamos criticado la propuesta de reforma fiscal del presidente Calderón tengamos que reconocer que, al menos en términos de capacidad recaudatoria, los cambios fiscales implementados por el Ejecutivo están resultando efectivos. Sin embargo, este reconocimiento de logros no nos debe distraer de la responsabilidad de exigir que los recursos públicos sean bien gastados. Ya vivimos un sexenio en que se desperdició la bonanza fiscal y los excedentes petroleros se convirtieron en gasto corriente y no en inversión.
Hacienda ahora se regocija porque la inversión está creciendo a tasas altísimas. En el primer semestre del año se registró un aumento de 30.3 por ciento en la inversión física, tanto pública como privada. Lo que no dicen los comunicados oficiales es que la base de la que se parte es tan baja que cualquier aumento en el monto invertido ocasiona una tasa de crecimiento de la inversión muy alta. Que la inversión esté creciendo no quiere decir que el monto invertido ya es el que el país requiere. Por ejemplo, China ahora invierte casi el 14 por ciento de su PIB en infraestructura, mientras que México, durante el sexenio pasado, sólo invirtió en infraestructuras 3.2 por ciento del PIB.
Por todo esto, antes de que el paquete fiscal de 2009 sea enviado al Congreso, es un buen momento para recordarle al presidente Calderón que prometió que sería “el presidente del empleo” y que rebasaría “por la izquierda” a sus oponentes; es un buen momento para exigirle que los –abundantes– recursos de la hacienda pública sean gastados con inteligencia. Para que el presidente cumpla sus promesas se requiere más crecimiento económico, y para que éste se dé se requiere más inversión.
Ojalá en los rubros de inversión en infraestructuras e inversión social de la propuesta de egresos para 2009 se vean incrementos mucho mayores a los que ha registrado la recaudación.




PUES SI MI ESTIMADO LA
PUES SI MI ESTIMADO LA BONANZA DE HACIENDA Y DE LOS RICOS PREGUNTALE A UN CAMPESINO O A UN OBRERO SI EL ESTA ADMINISTRANDO ALGUNA BONANZA Y TE ASEGURO QUE TE RESPONDERAN QUE NO, ESTA BONANZA QUE COMO TU DICES CALDERON DEVERIA GASTAR EN INVERSION LA GASTA EN PUBLICIDAD PARA METERNOS SEGUN EL EN LA CABEZA QUE TODO ESTA SUPER, QUE LES PASARA ALOS POLITICOS QUE CUANDO ANDAN DE CANDIDATOS VEN QUE TODO ESTA MAL Y TE PROMETEN QUE EN CUANTO LLEGUEN ELLOS SI SABRAN COMO HACERLO Y EN CUANTO ARRIBAN AL PODER VEN TODO MARAVILLOSO Y EL PAIS AVANZANDO COMO NUNCA ANTES? SERA QUE DESDE ARRIBA SE VE TODO DIFERENTE O SERA ENFERMEDAD Y NO PROPIAMANTE DE LOS POLITICOS DE UN PARTIDO TODOOS!!!!!
Que tonterías dices, eres
Que tonterías dices, eres tan superficial!!!