INAH inspeccionó el lugar

Primero estabilizar La Ciudadela, después restaurarán mural

No tienen fecha para iniciar trabajos, tampoco presupuesto definido.

Para poder rescatar el mural de Guillermo Ceniceros, que se ubica dentro de la biblioteca Felipe Guerra Castro, La Ciudadela, primero se tendrá que estabilizar al edificio y controlar los excesos de humedad.

Autoridades del INAH realizaron una visita de inspección al espacio cultural, donde apreciaron los graves daños que presenta el mural. Además, solicitaron una próxima revisión al techo del inmueble para conocer el estado de conservación de los cañones y, de paso, saber cuándo recibió su última impermeabilización y de qué calidad fue.

“En la parte frontal se ha perdido cerca de un 50 por ciento del mural, y en total creemos que un 30 o 35 por ciento de la pintura”, opinó Héctor Treviño Villarreal, delegado del INAH en Nuevo León.

MILENIO Diario de Monterrey
publicó el pasado 21 de julio las medidas preventivas que tomó la Subdirección de Bibliotecas de Monterrey para preservar el mural. La eliminación de filtraciones y colocar pellón en la escalera para proteger la pintura fueron las medidas primarias.

Socorro Coronado Balderas, titular de la Subdirección, comentó que “se mandó llamar a las autoridades del INAH para que nos asesoren”. El primer paso sería sellar completamente el techo y la pared frontal del inmueble con una impermeabilización de calidad, y “después de eso, atacaremos la restauración del mural”.

La funcionaria declaró que han tenido contacto con el pintor Guillermo Ceniceros, quien “ha mostrado gran disposición, más que en asesorarnos, puesto que él mismo nos dijo que no era un restaurador”.

Restaurar el mural no será tarea fácil, puesto que presenta una serie de obstáculos a resolver. Primeramente, la falta de un presupuesto que tendría que venir del municipio de Monterrey o de Conarte, al ser los representantes del Instituto Nacional de Bellas Artes en la ciudad; segundo, habrá que contactar a Ceniceros para que asesore la restauración e indique qué representación había en las áreas que se han perdido del mural. Y tercero, que este esfuerzo no se vuelva sólo una intención, como pasó en las 15 administraciones pasadas que lo dejaron desaparecer.

“Por el municipio sería una parte (los recursos), podría ser ante particulares o mediante Conarte o Bellas Artes. Hay varios formatos, que aparecen en internet y nosotros ya lo hemos solicitado. Pero es del mural, antes tenemos que solucionar otras cosas”, comentó Coronado.

Otro de los puntos a revisar de La Ciudadela son sus cañones, puesto que la lluvia ácida y la falta de mantenimiento los podrían colocar en una situación de riesgo.

Por el momento, no hay un plazo definido para empezar los trabajos de conservación de La Ciudadela y, por consiguiente, del mural de Guillermo Ceniceros.

Gustavo Mendoza Lemus