Trascendió

Jueves, 24 Julio, 2008

Que el nombre de las movilizaciones contra la reforma petrolera está inspirado en la célebre película de Roberto Gavaldón, La rosa blanca (1961), sobre la expropiación petrolera de 1938.

La cinta, basada en la obra homónima de B. Traven y adaptada para el cine por Emilio Carballido, conformó la cartelera del cine club que los diputados perredistas organizaron en abril, durante la toma de la tribuna de San Lázaro, para pasar el tiempo.

La otra referencia histórica es la resistencia organizada por jóvenes alemanes en 1942 contra el nacionalsocialismo hitleriano.

Que el ex presidente Vicente Fox será el anfitrión de los integrantes del Consejo Nacional del PAN, que sesionará en León, Guanajuato.

La noche del viernes, en su rancho de San Cristóbal, habrá cena y toda la cosa, en la que el dirigente nacional del partido, Germán Martínez, acudirá con la mayoría de los consejeros.

El sábado, Fox y Martínez estarán acompañados por Manuel Espino, y hasta anoche se ignoraba si el ex líder del PAN acudiría a la cena de la víspera.

Espino se ufana de haber detenido los afanes de Marta Sahagún de Fox por la precandidatura para la elección presidencial de 2006.

¿Podrán él y la señora verse las caras?

Que, por cierto, el presidente Felipe Calderón decidió no asistir al Consejo Nacional del PAN en Guanajuato, pero sí lo hará su esposa, Margarita Zavala, en su condición de consejera.

Que para no meterse en problemas, la gobernadora de Zacatecas, Amalia García, prefirió guardar silencio sobre la reforma energética.

Y es que después de su encuentro con el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, la perredista no quiso hacer la menor alusión a la iniciativa de Felipe Calderón, pese al anzuelo reporteril de que los estados podrían recibir más recursos.

Que los organizadores de la “consulta Ebrard” están preocupados por la organización para el conteo de opiniones.

En la Secretaría de Gobierno del DF reconocen que la coordinación en algunos distritos no es la correcta y que podrían suscitarse incidentes que demeriten el resultado.

Y es que, a pesar de que echarán mano de la mayoría de los trabajadores de base del GDF, sus jefes han percibido en las reuniones preparatorias que no serán suficientes para mantener el control total de las casillas.