El condón no está en la Biblia
Jueves, 24 Julio, 2008
Serán las macabras coincidencias que llegan así de esa manera y uno no tiene la culpa, pero es curioso que en la conmovedora y alucinante película de la casa Pixar —que han hecho de la animación una conjura antiDisney, a pesar de estar bajo su férula—, Wall-E (que es la historia de un robot como no hay otro igual, que supo comprender todo el bien, todo el mal, en el triunfo del Quasimodo electrónico), porte a manera de leit motiv la cinta clásica Hello Dolly!, donde la inescrutable Barbra Streisend emprende cantos y bailables cuando el huracán que asola las costas del Golfo de México se hace llamar también Dolly, cuya idea del baile es el brakedance. Un meteoro que, tristemente para quienes ya se relamían los bigotes con la esperanza de un show mediático, descendió su categoría y en pocas horas, quizá se convierta en escuálido chiflón.
Hello Dolly!, es también el título de la obra musical donde por lustros se paseó Silvia Pinal, hoy metida en el ojo de otro huracán gracias a la naturaleza hiperkinética de esas niñas con problemas de déficit de atención que son su hija, Alejandra Guzmán, que se está rehabilitando de la rehabilitación, y su nieta, Frida Sofía, que para no ser menos que su jefecita se reventó una noche de copas, una noche loca. Deslices que las buenas conciencias y los profesionales del Jesús en la boca han convertido en una bronca peor que la que traen los perredistas químicamente puros y los colaboracionistas de la derecha.
Aunque es tal la escandalera y la exageración con lo de la Guzmán y su retoño, que más bien se parecen a Germancito Martínez, el profeta Mimí del PAN, cuando manifestó tal encono contra la Consulta sobre la Reforma Energética del PRD, que nomás le faltó rematar en su histeria que esa consulta no está en ningún libro sagrado como homenaje a Hugo Valdemar, vocero del Episcopado, cuando en el debate sobre el aborto anuncio una verdad incontrovertible: “El condón no está en la Biblia”.
Claro que el encabronamiento y la exacerbación se contagian. Así, para no ser menos que el lópezobradorismo que ya amenazó por enésima vez con tomar tribunas si se aprueba la iniciativa calderoniana, Mariana Gómez del Campo, presidenta del PAN en el DF, convertida en la Jesusa Rodríguez blanquiazul “expropió” el edificio del gobierno capitalino. Ebrard debe estar temblando de miedo.
Ay, sólo por eso, por copiona, espero que Alejandra Barrales por lo menos que le haya cantado Hello Dolly!, en versión reguetonera, en su enfrentamiento por Cadena Tres.
jairo.calixto@milenio.com


