Gerardo OrtegaDe lunes a diciembreFoto: Marc Morreres. Escritor regiomontano nacido en el 72. Trabajó en Milenio un par de años como editor de Cultura, de lo cual le sobrevive este espacio. Tiene publicados dos cuadernos, uno de poesía y otro de relatos. El tercero acaba de publicarse y consta de una recopilación de textos publicados en este espacio entre el lunes 23 de julio y diciembre del 2007. De lunes a diciembre lo publicó la UANL y Editorial Diáfora. Para solicitar el libro o el cuaderno anterior (Saudade o su último cumpleaños, ed, Mixcóatl, Méx. DF), escribir a yadivia@hotmail.com
Alegoría del "Zurdo" Miguel F.
Soy zurdo de nacimiento, lo cual me ha traído no pocos problemas. A pesar de que en mi casa, mis padres nunca me trataron de modo diferente, en la escuela me hacían una burla que no vean. Además, en aquella época no existían esos bancos para zurdos que ahora abundan.
En el salón, la maestra siempre me entregaba el examen al principio, pues creía que yo me tardaría más en contestarlo. Por lo general no me pasaban al pizarrón, porque era mal visto que siendo todos diestros, un zurdo diera de qué hablar frente a la clase. El maestro de ciencias naturales un día llegó a decir que los zurdos teníamos una malformación (todavía no estaba de moda el término discapacidad) cerebral motora, que nos impedía escribir normalmente. Creo que eso fue una de las cosas que más me dolieron: que se me considerara como anormal.
En la prepa leí que los zurdos representamos aproximadamente el 8 por ciento de la población, e hice cuentas y saqué que en mi ciudad debemos haber por lo menos 300 mil zurdos. Pero las cifras no sirven de nada cuando la gente te empieza a mirar raro, con cara de míralo, nació así el pobre.
Casi al final de la prepa tuve una novia que era muy linda, se llamaba Mirthala pero le decía Mirtha. Mirtha y yo salíamos tomados de la mano y yo la llevaba a su casa. Hasta que un día sus papás no sé cómo se enteraron de que yo era zurdo y pusieron el grito en el cielo. Cómo era posible que su hija. Los hijos fueran a salir. Con un enfermito así. Oh no.
A menudo sucede que un aparente defecto esconde una cualidad. En mi caso, en contraparte de ser zurdo, cultivé una cierta caligrafía de la que me enorgullezco. Rechazo rotundamente que lo mío sea un defecto, por ello seguí empeñado en no avergonzarme de escribir con la mano izquierda. Incluso lo he asumido con orgullo. Si yo nací así y así me siento cómodo ¿de qué me tengo que avergonzar?
Otra cosa que me sucede es que cuando alguien saca su pluma, digamos para firmar en un restaurante, no miro la pluma ni la cuenta ni el rostro; si es zurdo, es como si trajera una campana al cuello y no puedo menos que voltear, y entonces sí miro su rostro, que por lo general se me queda grabado. Entonces siento una extraña simpatía que no llega a vínculo, pero es algo que me agrada y de alguna manera me siento en secreto como más orgulloso. Creo que entre nosotros nos reconocemos.
Cuando comencé la carrera ya me decían "El zurdo", pero no quiero contar la vez que me agarré a moquetes con un pendejo que me dijo zurdo en frente de todos. Las muchachas se rieron un montón, y al güey ese se lo cargó la chingada en las canchas de básquet. Bueno, el bato también me puso dos manazos, pero yo le rompí la nariz que todavía se acuerda. No quiero contar de eso, no.
Me parece más amable compartir que desde hace unos 10 años comencé a practicar la escritura con la mano derecha. Me fue bien; practicaba una media hora al día haciendo bolitas y palitos como en primaria. Luego practiqué con mi firma hasta que no se podía saber con qué mano la había estampado. Cuando me tocaba escribir en el pizarrón no tenía que moverme; sólo me cambiaba de mano el gis y escribía sobre un renglón imaginario de casi dos metros. Qué tal.
No soy ambidiestro de nacimiento, pero lo aprendí; a eso y a ser constante. Cuando veía posibles maestrías me interesó una en Francia. Así que comí, bebí, inhalé y me inyecté francés durante los cuatro meses anteriores del examen de admisión. Luego allá lo perfeccioné un poco más.
No voy a contar ahora que Mme. Parpeux era una excelente liberada y muy amante, o al revés, tampoco que el subjuntivo me entró con esas tan incómodas despedidas, y que Mon Dieu y merde eran sus palabras favoritas, pero que ya me las sabía. Mejor diré que allá me ayudaron muy bien a perfeccionar el idioma y que estaría dispuesto a olvidarlo todo con tal de tener que perfeccionarlo otra vez. Encore, s'il vous plaît, mon amour.
Cuando regresé al país dividí mi ambidiestrez: el francés lo escribo sólo con la izquierda y el castellano sólo con la derecha. “El paso de la muerte, pero nomás que de la escritura”, tildó un cuate, con esa estúpida euforia machista digna de un regio en un teibol. Ni modo. Pero a lo que iba era a lo siguiente.
En una sociedad tan extraña como la mía, no sé qué es peor: ser zurdo a ser ambidiestro. A los zurdos al menos se les puede clasificar como enfermos, discapacitados, anormales, cosa hasta la fecha me sigue emputando, ¿pero en qué zona caemos los ambidiestros, esos seres extraños que un día escribimos con una mano y el siguiente con la otra? Veo caras de curiosidad, de recelo o de franca molestia frente a esta forma de escribir que tenemos apenas una “minoría”.
Yo me siento zurdo de nacimiento, incluso ahorma no me desagrada que exclamen Eres zurdo, aunque ahora sea ambidiestro. No pienso renunciar nunca a escribir je t'aime con mi mano izquierda, con la mano con la que empecé a escribir, con la mano del corazón.
Aunque para escribir, tengo mis dos manos.




Me toco vivir una época
Me toco vivir una época diferente podrías decir, pero yo no veo dentro de mi pequeña sociedad como defecto el ser zurdo. De hecho siempre lo he visto como peculiar y diferente, tanto que alguna ves en mi vida por tratar de diferenciarme de alguna manera de la manada de gente asta pensé que ser zurdo era ^cool^.
Me he topado con algunos datos interesantes:
Por ejemplo el mas reciente, no se si sabían que Rafael Nadal es derecho, mas juega como zurdo esto para tener una ventaja sobre su contrincante. Este dato se lo paso su tío cuando era pequeño por lo que ahora después de ganarle hace unas semanas a Federer creo que valió la pena dicho consejo.
Ser zurdo creo que es lo mismo que ser derecho, más si tiene sus tontas desventajas; es muy difícil encontrar las diferentes líneas de algún producto en especial para zurdo, por ejemplo un set de bastones de golf o determinada guitarra (Preguntémosle al ya fallecido Hendrix que opto por cambiar el orden de sus cuerdas en ves de recurrir a una guitarra para zurdos, pequeña peculiaridad que ahora asta es famosa entre los amantes de rock), no es que no existan mas es más difícil el encontrar dicho producto cerca de ti.
En conclusión creo que ser zurdo es diferente asta es agradable. Maldición, porque no fui zurdo tal vez pude haber sido un excelente tenista o pitcher.
Yo solo agradesco que
Yo solo agradesco que siguieras con la historia ya que la primera parte me dejo con ganas de mas, muchas gracias señor Gerardo!!!.
Seguire visatando su blog.
Gracias David.Espero
Gracias David.Espero continuar esta historia. MAF tiene toda una historia que bien se haría en contar Saludos cordiales.
Señor Gerardo Ortega,
Señor Gerardo Ortega, quisiera me proporcionara sus datos de localización o bien se comunicara al correo francisco.michel@grupoeditorial.com, queremos hablar sobre su trabajo como escritor.
Saludos cordiales.
Gerardo Ortega, Ah que
Gerardo Ortega,
Ah que padre texto. La manera como yo me identifico con el es porque para mi los zurdos son diferentes si, pero no negativamente como lo expresa el personaje. Al contrario, me parecen personas hasta mas interesantes solo por el hecho de no ser de la borregada de derechos. Me causa gracia que se hizo ambidiestro, puesto que yo tambien me hice, solo porque si. Pero se me hace algo muy mio, que bueno, ahora comparto. Me parece que la habilidad con las manos se conecta directamente al cerebro y asi se activan ambos hemisferios, que es muy importante.
Gerardo, no lo considero una deidad, como piensa su mas ferviente critico, pero si lo considero creativo y agradable. Cita con el Demi? Tal vez sea interesante, pero tengo mis dudas. Sin ofender claro, quiza este senior tenga algo positivo por ahi guardadito, no creen?
Saludos,
Malvina
Gracias Malvina, es usted
Gracias Malvina, es usted muy amable conmigo.
Estimado Demiurcos, creí que iba a notar el guiño: Alegoría. De ahí según yo, iba a descubrir el subtexto de la "ambidiestrez". Esta vez su lectura fue muy literal.
Mientras se ponen de acuerdo con su cita, procedo a lo mío. Ah, tengo el correo de ambos. Por si se les ofrece.
Saludos cordiales.
Robledo, eso dicen de los
Robledo, eso dicen de los zurdos. Estaré al pendiente de su trabajo de investigación. Gracias por hacerse presente en este espacio.
Es curioso. Digo, el texto.
Es curioso. Digo, el texto. Para mí, no pasa de ser una mera recurrencia, un dale alrededor de un tema tan de lugar común, como aburrido. Qué nos ofrece su texto. Un personaje que se traiciona a sí mismo y que ni siquiera tiene las características básicas en la construcción de un personaje (atiendo un poco la teoría de Jackobson; una situación por demás inverosímil según consta el significado en cualquier diccionario que usted revise. No es fácil con un personaje, y no es fácil cuando se narra en primera persona, ¿por qué?, precisamente porque se puede caer en el juego de autocomplacer al autor. Meras curiosidades. Usted sigue con su libro abierto de anécdotas y recurrencias y usted mismo debe saber que lo anterior no garantiza calidad. ¿Se imagina una novela con capítulos así?, sería anodina porque no ocurre nada, no sucede nada; si bien hay juegos de estructuras temporales narrativas, éstas sólo empobrecen el ritmo de la acción, la vuelven lenta y tediosa. Revise usted las grandes narraciones en primera persona y pregúntese por qué funciona un personaje que habla sólo de lo que le ocurre, de su historia, de su tiempo. Pues precisamente porque sabe contarla y tiene las herramientas suficientes para hacerlo. Pues precisamente porque mantiene durante toda la narración ese SUSPENCE básico para cualquier estructura narrativa. De qué nos sirve un personaje autobiográfico si lo vamos a traicionar a las primeras de cambio. No es usted el que nos habla, señor Ortega, es su persona, desde su historia, y eso, amigo, parece no quedarle muy claro cuando gasta el tiempo con estos jueguitos de composición propios de alumnos de algún taller literario. Sí, ya sé, me va a decir usted que el texto es bueno porque es entretenido; y yo le puedo replicar que muchas cosas son entretenidas sin ser buenas (o al menos sin ser buenas en su contenido); no consigue usted sostener su narración sobre pilares sólidos y eso habla muy mal de alguien que tiene experiencia. No da ese brinco necesario y deja sus textos en una pobreza composicional. Nuevamente fracasa, señor Ortega, y nuevamente le aplaudirán a usted este texto. No importa. Las principales preguntas, las principales dudas, las debe de tener usted. Quedo a sus apreciables órdenes y seguro que me encantaría esa cita...
pd: se me atravesó la hora de comida y el estómago vacío demanda dejar de escribir.
Gerardo. Pues mientras lo
Gerardo.
Pues mientras lo tienes descompuesto no queda otra que ir a la tiendita a comprarlas pa saciar el antojo de las hojarascas.
Me gusto el texto de hoy, me pasa con mi hijo menor apenas anda haciendo sus trazos por las paredes de la casa y utiliza su mano izquierda para hacer sus travesuras.
Saludos y que tengas buen dia!
Luz
Rebeca, gracias, gracias,
Rebeca, gracias, gracias, gracias. Sé que estás por ahí dispuesta a seguir leyendo.
Iván, ya tienes rato en las ligas de mi otro blog.
Robledo. ¿En dónde estás? ¿alguna molestia?
Demiurcos, ¿quieres una cita con Malvina?
Malvina ¿quieres una cita con Demi?
Maru... saludos.
Luz, a veces no tengo oportunidad de contestar todo, pero trato. Mi horno está descompuesto. Pero pronto haré las hojarascas.
Gracias alos que entran a leer este texto.
Saludos
El Negro