León JoannisDinero de Silicio
¿Donde navegan tus hijos?
Vacaciones de verano, terminó la escuela y millones de niños y jóvenes tienen la oportunidad de aprovechar este periodo para desarrollar otras actividades. Deportes, cultura, clases especiales, y claro, una excelente forma de invertir su tiempo libre es navegando en Internet.
Para las nuevas generaciones, el acceso al ciberespacio abre todo un mar de alternativas para adquirir conocimiento, poniendo a su disposición fuentes casi infinitas de información y conocimiento. Hoy es posible que cualquier niño o joven tenga acceso a contenidos que antes solo estaban disponibles para unos cuantos.
La Internet es la fuente de información más grande que ha conocido la humanidad. Prácticamente todo el conocimiento acumulado desde que nos hacemos llamar humanos se encuentra almacenado en algún lugar de la red. Bibliotecas, centros de investigación, universidades, empresas, gobiernos, hoy en día todo está conectado.
Sin embargo, este exceso de acceso es al mismo tiempo peligroso. Permitir que una mente joven sin experiencia navegue libremente es exponerla a grandes riesgos que podrían marcarla de por vida.
Internet está abierto al conocimiento universal, pero al mismo tiempo esta simplemente “abierto”, sin restricciones, y por desgracia ha sido utilizado por delincuentes, personas sin escrúpulos, pervertidos sexuales, narcotraficantes y terroristas como medio para desenvolverse. La anonimicidad implícita en la red es ideal para que los delincuentes abusen de sus víctimas sin ser identificados.
Por lo tanto, es de suma importancia supervisar la actividad en línea de los jóvenes (e incluso de muchos adultos), para evitar que se topen con contenidos desarrollados por los delincuentes de la red.
Afortunadamente existen múltiples herramientas en el mercado que permiten controlar el contenido al navegar en internet, restringiendo el acceso a sitios nocivos. En México, proveedores de servicios como Telmex ofrecen sin costo para sus subscriptores este tipo de herramientas. Adicionalmente en Internet es posible encontrar una gran variedad de soluciones similares. Desde navegadores especiales para niños, programas que hacen la función de niñera virtual, y hasta filtros de contenido de corte empresarial. Este tipo de tecnología no es nueva, sin embargo, es poco utilizada en los hogares de México.
Internet elimina barreras, rompe la desigualdad, pone a todos los individuos en el mismo plano. Corresponde a cada quien utilizar la herramienta para generar valor, y a los padres supervisar los sitios donde navegan sus hijos.




Las dos primeras respuestas
Las dos primeras respuestas ejemplifican en buena parte la educación que tenemos los mexicanos cuando algo no nos gusta: acusamos de extremista una medida que es necesaria (la supervisión de los menores de edad en sus actividades por Internet) y el "ver la paja en el ojo ajeno" (acusar a otros lados que también hacen tal o cual cosa).
No es un secreto que muchos menores de edad, con conocimiento de causa, ingresan a Internet en búsqueda de cosas no que sean poco sanas para ellos, sino que no pueden dimensionar correctamente; en algunos casos se ha caído en la situación de que los padres recurren a la TV, a alguna consola de videojuegos, o a la PC con Internet, para mantener ocupados a los niños sin que los papás se esfuercen, es decir, tienen en dichos elementos una "niñera"; lo peor del caso no es esto, sino que además ni siquiera se involucran en lo que los niños ven, juegan, o navegan, ni intentan hacer algo al respecto (bloquear canales, ver qué juegos compran los hijos, o instalar un software supervisor).
Todo este rollo es para poner en claro que si hemos llegado al punto de bloquear canales, tener un organismo regulador de juegos (ESRB) y software de control parental, es porque nosotros mismos lo hemos permitido. Es como los que se enojan porque existe el alcoholímetro, cuando es sabido por todos que existe porque no sabemos tomar responsablemente.
Y es que de seguro no
Y es que de seguro no notaste la 4ta pregunta: ¿Y LA EDUCACIÓN DONDE QUEDA? Podrán poner los padres de familia todos los filtros posibles, pero sin una debida educación, no servirán de nada.
Y la otra: ¿hasta qué momento se debe dejar de monitorear lo que hacen los hijos? ¿cómo decidirlo, si no se ha dado una debida educación en valores y principios?
En los puestos de revistas
En los puestos de revistas se exhibe y vende mucha basura, sea porque trae desnudos o porque su contenido es insultantemente bajo y grotesco al público en general... y no veo que nadie diga que el diablo habita en los kioskos de periódicos.
El personaje de Don Quijote se volvió loco leyendo libros sobre las cruzadas, y en la vida real existen miles de libros que son una sobradísima mugre... y nadie dice que los libros sean malos.
Me pregunto si cuando pasan por un puesto de periódicos o entran a una librería ¿cierran los ojos o que hacen?
Deberían verl as cosas desde ese punto de vista y no desde la perspectiva de usar programas para vigilar el contenido de Internet, esas son soluciones aspirínicas.
¿medidas fascistas son las
¿medidas fascistas son las que propones??
¿los padres vigilando en lo que navegan sus hijos?
¿hasta que edad? ¿15? ¿18? ¿24 años?
¿y la educación donde queda?