En Coicoyán, la corrupción es un asunto de vida o muerte
La mayoría de los habitantes no tienen seguridad social y abundan las personas con alguna discapacidad; muchos mitigan el hambre con sopas Maruchan o productos enlatados.
Sarna, diarrea, lombrices y desnutrición son padecimientos nada ajenos al día a día en Oaxaca, pero resaltan en Coicoyán de las Flores, el municipio considerado ya como el más pobre de todo el país.
Ahí, el colapso del sistema de salud a causa de la corrupción en la administración estatal, encabezada por el gobernador Ulises Ruiz, no es solamente “crítico” para los pobladores, como lo diagnostican los informes de la Auditoría Superior de la Federación, dados a conocer por MILENIO.
Los pocos medicamentos llegan —cuando llegan— cada tres meses; la mayoría de los pobladores no tienen seguridad social; abundan las personas con discapacidades motrices, mentales y del lenguaje a causa de la insalubridad; y la desnutrición es el principal motivo de las muertes de la mayoría de los niños.
Ahí el colapso mata.
Ricardo García Jiménez hizo el estudio socioeconómico más amplio hasta el momento de uno de los lugares de México que viven peor que el promedio de los países de África, el continente emblemático de la desigualdad social mundial.
La salud es un factor importante que ayuda a la superación de la pobreza y la marginación. Una sociedad sana es altamente productiva, y de la productividad y del trabajo dependen, en última instancia, las remuneraciones salariales de los miembros de una sociedad, explica García Jiménez.
El investigador de la Universidad Tecnológica de la Mixteca, después de acudir al poblado enclavado en la sierra que comparten Oaxaca y Puebla, y de entrevistar a los responsables de las dos unidades médicas del lugar, obtuvo información que demuestra que las enfermedades más recurrentes en Coicoyán de las Flores son: gastrointestinales (diarreas y lombrices) de la piel (sarna), respiratorias (rinofaringitis, neumonía) y diabetes mellitus.
“Otro problema existente es el de la desnutrición. La principal causa de muerte entre los niños está asociada a la desnutrición. Los responsables de las unidades de salud narran sus experiencias y señalan que “si uno voltea la vista a las calles de la cabecera municipal y/o agencias podrán encontrarse muchos niños que traen su tortilla en la mano y su bolsita de sal en la otra, siendo esa su comida de todo el día”, dice el estudio.
Los responsables de las unidades médicas que fueron entrevistados por García Jiménez le dijeron que el problema de la desnutrición, ante la ausencia de una campaña efectiva de salud y alimentación, ha sido mitigado por la introducción en la dieta de sopas instantáneas, como las Maruchan, y otros productos enlatados, los cuales son traídos por los migrantes de este municipio que van a trabajar a Estados Unidos y que regresan con estos productos.
“Otro problema que padecen las unidades de salud y los pobladores de Coicoyán de las Flores es la escasez de medicamentos. Según nuestros informantes el surtido de medicinas, por parte de la Secretaria de Salud, se hace cada tres meses, que es el tiempo que tardan médicos y enfermeras en bajar a la jurisdicción sanitaria, ubicada en la ciudad de Huajuapan de León, a recoger el cuadro básico de medicamentos, cobrar su salario, entregar sus reportes y bitácoras de las actividades realizadas y visitar a sus familiares.
Comentan que en muchas de las ocasiones ellos mismos tienen que regresar a las comunidades cargando los paquetes de medicinas y documentación ya que los vehículos de la Secretaria de Salud son utilizados en otro tipo de actividades (promoción y campañas de salud) en municipios de la Región Mixteca”.
De 5 mil 733 habitantes que tenía Coicoyán de las Flores en 2000, 3 mil 114 no era derechohabientes y sólo 2 mil 261 sí lo eran del Instituto Mexicanos del Seguro Social-Oportunidades y sólo uno del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
En tanto que 357 personas no especificaron a qué institución de seguridad social estaban afiliadas.
De 3 mil 114 personas no derechohabientes —se explica en los resultados de la investigación— mil 503, 0 48.26 por ciento, eran hombres; y mil 611 personas, o 51.73 por ciento, son mujeres.
En 2006, existían 58 discapacitados en Coicoyán de las Flores. En primer lugar resalta la discapacidad motriz que concentraba el mayor número de casos, con 34 por ciento; en segundo lugar está la mental, 29 por ciento, y en tercer lugar del lenguaje, con nueve casos que representa 15 por ciento.
“Los datos fueron comparados con los de algunas unidades médicas del lugar y no hay gran variación. Cabe señalar que estas discapacidades se dan por la falta de una alimentación adecuada durante el embarazo y lactancia de las madres que repercuten en estos casos reportados”, se asienta.
“El pueblo mixteco que reside en el estado de Oaxaca forma parte de esos grupos olvidados por la modernidad, donde su característica principal han sido el poseer una economía de autoconsumo, una tecnología inexistente, con una organización social estructurada en viejos patrones culturales y con una serie de creencias y prácticas religiosas que norman gran parte de la vida de los individuos y la de sus familias, aspecto que no encuentra puntos de coincidencia con la visión de la sociedad moderna de consumo.”
“Hay que resaltar que los gobiernos posrevolucionarios han llevado escasos beneficios a los municipios indígenas y en particular a la comunidad de Coicoyán de las Flores, municipio que se ubica en la mixteca oaxaqueña baja y que es objeto de nuestro estudio”, explica el investigador oaxaqueño ante el desolador panorama.



