Enrique Peña rondó entre los panistas
De los miles de asistentes al Toreo de Cuatro Caminos nadie mencionó por su nombre al gobernador mexiquense, pero sí hubo quien advirtió que irán contra “las caras bonitas”.
Nadie se atrevió a pronunciar su nombre, pero estaba en la mente de toda una marea humana. Es el rival a vencer en la antesala de la sucesión presidencial de 2012: Enrique Peña Nieto, el prospecto más importante del PRI a la candidatura por la Presidencia de la República.
Así lo dio a entender el dirigente nacional del PAN, Germán Martínez, al ejército de su partido en el Estado de México.
La arenga la hizo desde una de las principales trincheras panistas: el Toreo de Cuatro Caminos, ubicado en territorio gobernado por Peña Nieto. Ahí, Germán Martínez echó mano de Manuel J. Clouthier, Vicente Fox y Felipe Calderón para animar a sus huestes a dar la batalla electoral en la elección federal intermedia de 2009.
El líder panista advirtió a los suyos que los planes de la contienda electoral, cuyo objetivo es poner en jaque a Peña Nieto y al PRI, podrían quedar en el cesto de la basura si el panismo no camina en unidad y se pierde en las pugnas internas por obtener candidaturas.
El reto electoral de pintar de azul todo el suelo mexiquense se antoja harto complejo, pues el panismo tendrá que superar, por mucho, su actual posición en esa entidad: gobierna en 26 de las 125 y tiene 20 diputados locales de 75 que conforman la legislatura.
Por eso, justo a 365 días de la elección intermedia, los panistas iniciaron sus preparativos y lo hicieron tapizando el ruedo del Toreo de Cuatro Caminos con una inmensa alfombra gris, dispusieron de una zona VIP, de mariachi y música de tambora.
Al Toreo entraron miles de panistas provenientes del poniente, oriente, norte, sur y de todos los rincones de este estado. Cada dirigente aportó su cuota de adherentes, militantes y simpatizantes de Acción Nacional.
Afuera quedaron estacionados decenas de camiones foráneos, que desquiciaron el tránsito vehicular en la zona.
***
Si Germán Martínez exige a los suyos unidad, también lo predica con el ejemplo: nada de entrar en pleito con Manuel Espino, el ex dirigente nacional de su partido, por más que le hayan insistido los reporteros. Germán no quiere ruido en la casa que ahora dirige, y sí muchas señales de unidad y diálogo, tanto que el 21 de junio pasado fue a visitar a Vicente Fox, ex presidente de México; tanto que ambos anunciaron que el Centro Fox también operará al lado de la maquinaria pansita para obtener buenos resultados en la elección de 2009.
“Debemos conducirnos con unidad y en orden”, dijo micrófono en mano sobre la pasarela que se montó en el centro del ruedo del Toreo de Cuatro Caminos. Primero, añadió, se deben impulsar plataformas y propuestas de programas de gobierno, luego vendrá el palomeo de las listas de candidatos a los cargos de elección popular.
Después de haber soltado esas instrucciones al panismo mexiquense, pidió ir a tocar puertas, a gastar suela para recorrer los 22 mil 499 kilómetros del Estado de México.
La idea es contrarrestar lo que el dirigente estatal del PAN, Juan Carlos Núñez, llamó guerra de campañas millonarias, de despilfarro en imagen por parte del Revolucionario Institucional.
“Vamos contra negocios personales y de familias que ahora se presentan con nuevas caras, bonitas, pero con los mismos vicios del pasado. Nada de eso. Ni las despensas ni la publicidad millonaria ni la forma sucia de operar de nuestros adversarios detendrá la fuerza de Acción Nacional”, afirmó el líder del panismo mexiquense.
La dirigente del PAN en la capital del país, Mariana Gómez del Campo, secundó a su compañero de partido al augurar que “si acabamos con 70 años del PRI en Los Pinos, también podemos ponerle fin en el Estado de México”.
Ahí estaban, pues, los panistas en suelo mexiquense en el inicio de sus preparativos enmarcados en la leyenda “Vamos por una nueva victoria”. Ahí estaban queriendo salir en la foto los prospectos a pelear la candidatura de ese partido por la gubernatura mexiquense, uno llegando tarde al evento, el presidente municipal de Naucalpan, José Luis Durán Reveles; otro, el senador Ulises Ramírez, hombre cercano y de todas las confianzas del presidente Felipe Calderón.



