Las visiones de Obama y McCain

Sábado, 5 Julio, 2008

En el contexto de la crisis económica estadunidense, y a sólo cuatro meses de las elecciones presidenciales de aquel país, resulta relevante saber las posturas de los candidatos John McCain y Barack Obama sobre los principales temas económicos. Con esta idea en mente, la revista Fortune realizó un ejercicio en el que aplicaron una sola entrevista a ambos cuestionándoles sobre asuntos que preocupan a los hombres de negocios. La primera pregunta fue sobre cuál consideraban la principal amenaza a la economía de Estados Unidos en el largo plazo. A esto, Obama contestó diciendo que estaba preocupado por la política energética. “La demanda está claramente sobrepasando la oferta… Puede ser un problema económico que se alargue por mucho tiempo a menos que tomemos medidas para innovar e invertir en la investigación requerida para encontrar combustibles alternativos”. Y reiteró que en este proceso el gobierno debe desempeñar un papel activo. McCain, se puso en sintonía con su predecesor republicano y volvió con la cantaleta del terrorismo: “La amenaza más grave es la lucha contra el extremismo islámico, que puede afectar, si persiste, nuestra propia existencia”. Después les preguntaron sobre la desigualdad y el surgimiento de una clase con un riqueza sin precedentes. Aquí el republicano aseguró que falta mayor supervisión en los mercados financieros pero que “nunca envidiaría a nadie por volverse rico”; por su parte, el candidato demócrata criticó a Bush por no hacer nada para que el americano ordinario tuviera más oportunidades. “Para ellos los costos siguen aumentando. Mientras tanto, la gente como yo cada vez estamos mejor; el código fiscal nos sigue premiando”. McCain quiere bajar los impuestos a las empresas de 35 a 25%, mientras que Obama pretende aumentar de 15 a 25% la tasa aplicada a las ganancias de capital de largo plazo.En resumen, un McCain que cree ciegamente en el libre mercado y no le importa las desigualdades que éste genere; y un Obama que sabe que los mercados son imperfectos y que hay solucionar lo que ellos no pueden; un candidato para las élites y otro para las clases trabajadoras. Así las cosas, parecería que para ganar, McCain tendría que usar la poderosa maquinaria republicana para infundir miedo al ciudadano promedio sobre los drásticos cambios que un gobierno de Obama podría implementar. ¿Les suena conocido?

miguel.vargasv@milenio.com