Pobres
Sábado, 5 Julio, 2008
En México, somos buenos para fabricar victorias de papel.
Así vencimos un día el analfabetismo. Y otro, la tuberculosis.
Por decreto, curamos de pobreza extrema a 20 millones de desvalidos.
Bastó con reclasificar la pobreza e inventarse otros rangos menos abominables.
Pero en pleno siglo XXI seguimos padeciendo analfabetismo funcional.
La tuberculosis volvió con ímpetu feroz y creció el número de los pobres.
Volvieron siete millones y medio al estrato más bajo, el de la insuficiencia alimentaria.
Al rato desaparecen de las estadísticas; cuestión de modificar la clasificación.
jvillega@rocketmail.com


