Guantanajuato: repugnante primitivismo

Viernes, 4 Julio, 2008

El gobierno federal y el PAN tienen que detener rápida, categórica e indubitablemente los abusos, excesos y cinismo del alcalde de León, Vicente Guerrero, si no quieren pagar a un alto costo en las elecciones de 2009 su decisión de entrenar policías para torturar.

La publicitación de que ese funcionario promueve la instrucción de la policía local en aberrantes prácticas para hacer confesar a los detenidos, con la justificación de que se la prepara mejor contra la delincuencia organizada, es absolutamente inaceptable por donde se la vea.

Guerrero no puede tomarse la atribución de imponer un programa inmoral, inhumano, injusto y atentatorio de la dignidad a sus subalternos; su secretario de Seguridad Pública tampoco está obligado a ponerlo en práctica.

¿O es acaso por convicción que éste lo aplica y los policías lo siguen “voluntariamente”? ¿Se ven uno y otros obligados a obedecer ciegamente por un salario? En cualquier caso, hay qué considerar que los genes nazifascistas están emergiendo peligrosamente en algunos panistas.

Acciones como las de Guerrero y su subordinado inmediato tienen gravísimas consecuencias; la percepción social es que todos los panistas son iguales y aunque eso no sea necesariamente cierto, le generan una gran animadversión al PAN y al gobierno que hoy, menos que nunca la necesitan.

Los agravios que no pocos políticos de ese partido han cometido contra la población abarcan todas las formas de exceso y abuso; como tampoco son infrecuentes, se va consolidando una idea de que es igual o peor que otros, en especial el PRI.

A dos años de las elecciones en las que AN revalidó su permanencia en la Presidencia y a uno de que sea sometido a la prueba de los comicios intermedios, lo que requiere es que todos los suyos lo ayuden a ganar consenso.

Vicente Guerrero (lástima de nombre) no está obligado a saberlo; él se irá en breve y la ingrata memoria que dejará tras de sí puede mandarlo al basurero de la historia.

Pero como no es el caso del gobierno federal, del PAN, ni de otros panistas, lo único sensato y prudente que hay por hacer, es pararlo ya y, de preferencia, mandarlo a su casa.

Sotto voce

El gobernador de Chiapas, Juan Sabines, quien cultiva una relación madura y democrática con Felipe Calderón, recibirá del Presidente de Honduras, José Manuel Zelaya, la Orden José de Silva del Valle, la más alta condecoración que otorga ese país por su defensa de los derechos humanos.

dikon2001@yahoo.com.mx