Gerardo OrtegaDe lunes a diciembreGracias por dejar sus comentarios.
Amiga
Para Eva
No sientas cabeza
y te haces cada vez más fuerte
¿Acaso tus soledades
se pasean a un ritmo
de júbilo y de fe?
¿Eres un tren que pasa
por todas las estaciones
o flor que cambia de forma
en cada estación?
Hace un viento largo
en mi taller de recuerdos
Hoy es la noche más corta del año
para todo lo que quiero mirar




¡Qué terrible poema,
¡Qué terrible poema, señor Ortega!, como si no bastara ese tono meloso nos advierte, al principio, que el poema lleva dedicatoria, que fue algo así como un encargo o bien un arrebato que usted se tomo seguramente para conseguir algo: un agradecimiento, una palmadita en la espalda o un "eres muy bueno", ¿verdad? Ya, señor Ortega, sea más serio con su trabajo y más responsable para publicar algo más que poemitas de amor de colegial entristecido, o poemitas bajo encargos y arrebatos que usted se toma, ¿por qué cree usted que interesa la dedicatoria de sus poemas?, no se la crea, señor Ortega, porque si algo he visto es que cuando más se cree usted en el papel de poeta (y por lo tanto escribe con toques arrogantes, como si tuviera que demostrar algo a toda costa) más le salen cosas horrorosas como este poema. No hay trabajo y sí hay ese tonito de arrogancia propio de quien se la cree, de quien se siente admirado. Ponga los pies en la tierra, señor Ortega, sus poemas se lo agradecerán y su club de admiradores lo reconocerán. Quedo a sus apreciables órdenes. ¡Carajo!, comenzar la semana con este malísimo poema... ¿no me diga que piensa incluirlo en su libro? Sea un poco más crítico, señor Ortega...
No, quizás no es tan malo
No, quizás no es tan malo que sea un poema con dedicatoria: es terrible, eso sí, el tono que emplea, las palabras que utiliza (mejor le hubiera escrito una carta... al menos se dejaría leer). Es eso: el tonito de poema de secundaria arrugado en la bolsa trasera del pantalón. No es un poema, señor Ortega, es una muestra lamentable de cómo se confunde a todo con la poesía y hasta el gesto más horroroso lo estructuramos en forma de poema; además el título, señor Ortega, tan común, tan corriente, y tan inmejorablemente inmortalizado por algunos versos de Rubén Bonifaz Nuño...
Hola Gerardo Ortega, No me
Hola Gerardo Ortega,
No me parece tan terrible como piensa el Demi. Pero si lo noto menos apetecible para el lector. Me recuerda a una amiga con derechos, por eso justificaria el titulo. Me aburrio, y no me inspiro siquiera a volverlo a leer. Es asi que este poema fue el mas simplon del mes que, en mi opinion, mala opcion para finalizar el mes de junio.
(Disculpe que no escribo con acentos, mi computadora no esta configuarada al espanol, espero en un futuro configurarla para que nadie se ofenda o decepcione.)
Buen inicio de semana,
Malvina U.
Señor: DEMIRICUOS, usted
Señor: DEMIRICUOS, usted solo se la pasa quejandose, nada le satisface...me parece que siempre amanece enojado, frustrado con la vida, con todo aquello que lo rodea, no duerme bien, o no se que pensar, pero siempre esta criticando...a ver sr, mande ud algun poema, para que los demas lo critiquen a ud..
Veo en el señor Demiricuos
Veo en el señor Demiricuos a un crítico que no hace concesiones al autor, que francamente sólo en contadas ocasiones tiene textos algo salvables. Le puedo citar cuatro poemas que me parecen extraordinarios entre más de 120, el resto lo puede tirar a la basura. El señor Demiricuos es el mejor crítico de este blog. Espero que mi sinceridad no ofenda a nadie, pero creo que en ocasiones se ha denostado al señor Demiricuos injustamente. Felicitaciones al mejor crítico y gracias por sus comentarios que a másde uno nos han abierto los ojos.
Yo no estoy de acuerdo con
Yo no estoy de acuerdo con esos comentarios. En más de una ocasión los poemas de Gerardo me han dado momentos muy gratos. Una vez leí que la poesía es de quien la lee o de quien la necesita, y a mí me ha servido. No conozco personalmente al señor Ortega, y la verdad no me hace falta conocerlo, me importa seguirlo leyendo y estaré a la espera de su primer libro salido de este blog que, estoy segura, miles de personas leemos y frecuentamos. Gracias señor Ortega por comparir un poco de lo que tan bien hace.
Carolina Ruiz
Habla usted del uso que le
Habla usted del uso que le da a los poemas del señor Ortega y yo no tengo ningún problema con eso. Es más, creo que tiene razón usted cuando señala que la poesía es de quien la lee o de quien la necesita (una concepción demasiado romántica y demagógica, por cierto). Me parece excelente que no esté de acuerdo con mis comentarios porque son sólo simples apreciaciones a título personal de los poemas del señor Ortega. Creo en las disidencias y creo también en las coincidencias poéticas. No siempre nos tiene que gustar todo; si ponemos nuestro espíritu crítico por delante lo hacemos no por ofender, molestar a alguien o herir egos sueltos, sino por el simple hecho del gusto por la lectura y la palabra (sin afán tampoco de enseñar algo a alguien que para eso están los maestros o los pedagogos), por la poesía y lo que de ella proviene. No me molesta para nada que el maestro Ortega publique poemas tan malos de vez en cuando; lo que sí me molesta, y refleja una situación general del ámbito editorial de nuestros días, es que los vaya a publicar sin el menor criterio de selección, sin el menor refinamiento del gusto, y atendiendo demandas de un mercado ya casi publicitario. Quedo a sus apreciables órdenes y expreso mi más cordial saludo.
Amigo José (¿oye José):
Amigo José (¿oye José): Eso de mandar un poema mío es toro pasado y ya no vale la pena volver a dar todo el chorito del por qué no se hace. En cuanto a cómo amanezco, señor José, le puedo decir que para nada, amanezco en esa práctica común y extraña de estar tendido en una cama y con los ojos cerrados (aunque noches hay en que ese insomnio maldito me los mantiene bien abiertos y sólo contempló la pintura del techo de mi recámara, por cierto gastada). ¿Frustrado?, no lo creo, y si así fuese créame, amigo, que el menos culpable sería un poema, bueno o malo, qué más da, no es para tanto la poesía; bueno, creo respondí ya a sus principales inquietudes respecto a mi persona (gracias por preocuparse y gracias por detectar en mí un insomnio maldito que si bien no me pone de malas, sí me pone de pie, frente a un libro de poesía, donde leo y digo, o pienso mientras reflejo un bostezo propio de los peores poemas del maestro Ortega: "ah, qué mal poema, estoy seguro de que si lo vuelvo a leer menos podré dormir", y entonces mi preocupación es infinita, todo un misterio. Entérese un poco más de lo que aquí se dice y sepa que cuando hay que reconocer la buena poesía del maestro Ortega, que se ha hecho (y que además no tendría por qué darle explicaciones a usted), que lo hemos hecho, soy el primero en reconocerlo; otra cosa es el humor o el cómo amanezca uno: usted se imagina cómo sería la crítica si ésta se hiciera de acuerdo a cómo amaneció uno. En fin, no quedo a sus apreciables órdenes, señor José, y tenga usted un muy criticado día.
Con el respeto que me
Con el respeto que me merecen los lectores de este blog, señor como se llame (demiricuos,que mariguanada es esa) vaya con sus chingados comentarios a otra parte, que hueva que cada vez que uno quiere sumergirse en el simple placer de leer algo bello, aparece usted y su malisima leche para echarnos a perder el numerito, mejor consigase quien le aguante en su casa, porque de seguro hasta solteron amargado nos va a resultar, ya basta de su mala leche, vaya y tiresela a su santa madre, que santa debe ser para aguantar a alguien tan hígado como usted, y leyendo lo que le dice a José, sobre lo de no enviar un poema suyo porque es toro pasado y bla bla blam hace bien en no enviarlo, para evitarnos la tiña que nos daría contaminarnos con sus estupideces, que es lo unico que sabe vomitar.
Gerardo, disculpe usted tanta mala palabra, pero es que tienes lectores, a los que mas valdría borrar de estas páginas etéreas.
Saludos desde la dorada California
Licenciado. El poema me
Licenciado.
El poema me dejó corto, asi pues; entiendo que es dificíl mantener el hilo tenso, ademas de que entiendo algunos textos como ejercicios personales, no se que tanto rigor deba tener el espacio, quizas porque ya soy miembro casi familiar.
Encuentro metaforas un poco gastadas, como versos sueltos, con imagenes buenas pero que em dejan una sensación de tener mas para dar; eso de leer pues, me pone exigente con quien sabes que ha alcanzado niveles de verdad importantes, destacables, como el tal poeta Gerardo Ortega.
La dedicatoria, a mi no me molesta en lo más minimo, me gustaría verla en letras mas pequeñas, pero por prejuicios de diseñador.
Tu poesía me gusta, me sorprende muchas veces, y algunas veces (pocas, muy pocas) me deja ... simplemente me deja.
Te considero poeta, y muy bueno, que acota mi vida, en que me reflejo, que respeto y busco leer, pero ni la biblia me gusta completa.
Licenciado, te abrazo, animo, me voy de vacaciones, a ver si nos vemos cuando sea que tenga que ser.
A DEICIRICLUS (o algo así lei, pero es que no traigo mis anteojos), me gustaría que se paseara por mi bló, porque es bueno tener un crítico de calidad, exigente, quizas lo decepcione sobre-manera, pero cualquier comentario, cualquiera, me ayudará.
NEW'S DIVINE Uno no viene a
NEW'S DIVINE
Uno no viene a una fiesta a morirse,
viene a ser joven,
totalmente joven.
Es sólo un espacio el que ocupa mi cuerpo,
un sueño con brazos, con tronco, con piernas,
con una cabeza repletas de estrellas.
Es sólo suspiro el vaivén de mis ojos,
praderas de anhelos ya nunca en cosechas.
Hace unos minutos reinaba mi risa,
mi grito lozano era el eco de paz
propagando mi idioma de guerra.
Todo en rededor vibraba, mi sangre, mi pecho,
mi potro escarlata corriendo en mis años.
¡Qué inmensa es la asfixia!
¡Qué inmensa es la nada que extingue las voces!
Las alas del alma no traen mi sonrisa, ya estoy apagado,
soy huesos, soy muerte, soy juventud arrancada de tajo.
Me observo a lo lejos, no sé si hay un túnel,
no sé andar sin cuerpo, no entiendo, no río, no vibro,
no siento mi boca, no escucho mis propios deseos.
¡Qué horrible la asfixia!
¡Qué doloroso amputarse del tiempo!
Ahora soy joven ya inerme,
totalmente inerme.
No vine a morirme, lo juro, vine a ser joven,
vine a ser esa locura que suele invadirme,
vine a ser joven por siempre aunque dure un momento.
Hace un instante era eterno,
ahora el instante es un soplo en mi vela.
¡Ay, juventud me has dolido!
Cuánto recuerdo propaga mi asfixia,
cuánta vejez ahora adeuda el recuerdo.
Fausto Vonbonek (Junio 26 de 2008)
http://vonbonek.blogspot.com/
Iba a lanzar un mal
Iba a lanzar un mal comentario acerca de este poema e iba a sugerir que se buscaran nuevos brios en la prosa y no en la poesía. Sin embargo, al abrir la parte para añadir un comentario saltó a mi vista el título del mismo, algo en lo cual, por cierto, no había reparado. Eso cambia las cosas porque atrás de lo que se estructura como poema están razones que son delicadas y que merecerían una atención distinta. Pienso más en la desesperación de un poema-denuncia y si bien existen deficiencias en cuanto a su construcción, en cuanto a sus lugares comunes y en cuanto a disonancias y asonancias, todo lo atrás dicho queda exculpado frente a una tragedia estúpida, certeramente estúpida, asesina... sólo nos queda decir: All the rest is silence.
Qué difícil es tocar con
Qué difícil es tocar con lo subjetivo algo tan concreto como los asesinatos en el News Divine. Porque eso son, asesinatos. Tal vez deberíamos de escribir nuestras breves y torpes palabras para hablar sobre estos jóvenes que a fuerza de la corrupción y la violencia se nos quedaran mientras tengan, lamentablemente, bono político para que alguien use a su favor.