Crisis alimentaria en México:

La crisis de alimentos generará más pobres

La necesidad de mantener el incremento de 120 pesos mensuales que otorga el programa, a fin de que 25 millones de familias tengan acceso a sus necesidades primarias.

El coordinador nacional del programa Oportunidades, Neftalí Escobedo Zoletto, reconoció que la crisis alimentaria podría derivar en el incremento de personas en extrema pobreza.

Indicó que el programa Oportunidades no tiene como propósito reducir la pobreza en México, porque está diseñado para aumentar el capital humano en salud, nutrición y educación; es decir, para paliar las necesidades prioritarias de la gente.

Neftalí Escobedo
La crisis de alimentos generará más pobres

La necesidad de mantener el incremento de 120 pesos mensuales que otorga el programa, a fin de que 25 millones de familias tengan acceso a sus necesidades primarias.(16/07/08)

Congreso del Trabajo
Anuncian apoyo a la Ley de Ayuda Alimentaria

Enrique Aguilar, señaló que las acciones del gobierno en poco apoyan a los trabajadores, por lo que es necesario buscar otras alternativas.(14/07/08)

100 mil toneladas
CNC rechaza la importación de frijol libre de arancel(
14/07/08)

Crisis mundial de alimentos
Reitera Manlio crítica a medidas calderonistas

Dijo que ante esta crisis mundial, el gobierno ha tomado decisiones tardías, insuficientes y marcadamente asistencialistas.(14/07/08)


Crisis alimentaria

Con Calderón, “gobierno rico y pueblo empobrecido”

El gobierno no debe minimizar las consecuencias ante la crisis alimentaria. El problema no es nuevo ni de corto plazo, es de carácter estructural, indica.(07/07/08)


Tienen la mira puesta en el mercado asiático

Porcicultores de La Piedad quieren retomar liderazgo

La región tiene la mira puesta en el mercado más grande del mundo, donde habitan mil 300 millones personas.(07/07/08)

Son 20 productos básicos, dicen CNOP y CNC
Demandan a Calderón estabilidad de precios
El líder de la CNOP señaló que el gobierno no puede responsabilizar a la oposición “de que todo lo obstruye, ni a la carencia de recursos, como tampoco a la falta de condiciones idóneas”.(07/07/08)


Caso de salmonelosis

Sagarpa: EU no cerró paso a cilantro y chile jalapeño

Los trabajos de inspección sanitaria que se realizan en los puertos, aeropuertos y fronteras, se realizan con toda normalidad.(07/07/08)

Una tos leve que hacía pensar en un resfriado acababa por matar a los pocos días a los niños y adultos desnutridos recién llegados a la modesta clínica de Norogachi.

Cuando Juanita Sotelo tenía 15 años vio de manera rutinaria cómo se murieron de tuberculosis decenas de rarámuris, a los que ayudaba a cuidar durante sus últimos días de vida.

En la mente de Juanita, aquella imagen de su adolescencia no es un recuerdo de un pasado desaparecido, por el contrario, es una cuestión de la realidad cotidiana que se vive habitualmente en la sierra Tarahumara.

Hoy que tiene 38 años, mientras la camioneta conducida por la bióloga Mariel Ramírez trepa serranías en cámara lenta, Juanita Sotelo relata que sigue enterándose con regularidad de las muertes que hay a causa de esta enfermedad, erradicada de un plumazo en los informes oficiales de riesgo sanitario que se elaboran en la Ciudad de México.

“Apenas supe que hace unos días llegaron 15 niños hechos huesitos a la clínica San Carlos y que les están dando pastillas para que no se mueran”, cuenta.

Además de trabajar “con las monjitas en la clínica”, Juanita Sotelo trabajó desde los 11 años en una casa en el municipio de Parral y como mesera en El Paradero, un restaurante del pueblo de Creel, cooptado cada día más por la industria del turismo.

“A los 20 años me casé con mi novio Lalo. Teníamos muchos años como novios y un día nos pusimos de acuerdo y nos robamos. Y hace unos años empecé a ayudar otra vez porque siento mi corazón grande cuando lo hago”, sigue platicando.

Mientras ella visita comunidades alejadas, su esposo —inspirado y solidarizado con ella— hace lo mismo como chofer de un grupo de estudiantes de nutriología de la Universidad Iberoamericana que han venido a hacer su servicio social durante un mes, recorriendo diversas rancherías rarámuris.

De ser una de las más activas promotoras de la diócesis de la Tarahumara, Juanita Sotelo pasó a ser hace unos meses la directora del DIF del municipio de Guachochi, uno de los más grandes de la sierra, donde el año pasado el gobierno estatal tuvo que reconocer la existencia de una zona epidémica de tuberculosis.

El año pasado 55 casos de esta enfermedad pulmonar, para la cual existen vacunas, fueron detectados por funcionarios del gobierno en ciertas comunidades de la región. Sin embargo, la cantidad podría ser mucho mayor, ante el limitado alcance que tiene el brazo del Estado en la Tarahumara.

“En muchas comunidades de la Tarahumara la presencia oficial es nula. Hay comunidades enteras desnutridas donde no hay ni Oportunidades ni Seguro Popular ni ningún otro programa gubernamental”, dice Adriana de la Peza, coordinadora de la Fundación Tarahumara José A. Llaguno, quien labora desde hace tres años por estas tierras y que viaja ahora junto con Juanita Sotelo y la bióloga Mariel Ramírez.

En las cifras oficiales proporcionadas por los servicios estatales de salud, se revela que nueve de las 55 personas afectadas de tuberculosis murieron. “Este triste panorama en la sierra Tarahumara indica que las instituciones de los tres niveles de gobierno estamos fallando en el trabajo”, declaró resignado hace unos días en la prensa local, David Lomelí, director del Centro de Salud y funcionario de epidemiología en los servicios estatales de salud de Chihuahua.

Las opiniones del doctor y funcionario Lomelí no provocaron ninguna reacción extraordinaria en este estado del norte del país que gobierna desde hace más de 80 años el PRI y que en estos días se encuentra sumido en una espiral de violencia por el narcotráfico, la cual oculta la crítica realidad que se vive en la Tarahumara, donde la crisis por la escasez de granos hace que la vida se convierta en un asunto cada vez más difícil de sobrellevar.

Desde hace algunos años, cuentan voluntarios que vienen de otros lados del país a ayudar en la región, la muerte trágica de los rarámuris por hambre y por enfermedades curables, no parece llamar la atención oficial. “Eso (las muertes por tuberculosis y por hambre) es por los usos y costumbres de ellos”, le respondió sentado en su escritorio, un funcionario de la Secretaría de Salud en el Distrito Federal, a un joven médico que acudió a pedirle que enviara urgentemente una brigada de ayuda sanitaria a la zona.

Así, ante la ausencia oficial y el aumento de los casos de tuberculosis que se percibe en algunas clínicas de la región como la de San Carlos, las historias de indígenas rarámuris salvados de morir, también se vuelven algo habitual. Juanita Sotelo recuerda la manera en que ella y otros promotores lograron salvar a cuatro niños que estaban muriéndose de hambre en la comunidad de Basigochi de las Palmas, que es a la que se dirige esta camioneta que dribla tallos fornidos y arbustos que salen durante el trayecto por el camino agreste y enredoso.

“Vimos cuatro niños que estaban muy mal. Enfermos de diarrea, todos desnutridos. Uno de un año, otro de tres años, otro de nueve meses y uno más de ocho meses. Les dijimos que teníamos que llevarlos a Guachochi para que los atendieran en el centro de salud, pero la mamá de uno de ellos no quería ir. ‘¿A qué voy a ir, a que lo maten y a que me maten a mi también?’, nos decía. Entonces tuvimos que convencerla y nos los llevamos y se salvaron apenitas”, cuenta.

—¿Y los médicos de la comunidad no se habían dado cuenta de que los niños estaban desnutridos?

—¡Nooo! (Una ligera sonrisa)… La brigada médica llega aquí cada mes.

Cuando Juanita Sotelo y otros indígenas de la región hablan de una brigada médica, no se refieren a lo que pedía el joven médico allá en la Ciudad de México, para atender la situación de los rarámuris. Hablar de una “brigada médica” en la Tarahumara no es hablar de un grupo de médicos desplazándose hasta alguna inaccesible comunidad, a bordo de ambulancias o vehículos de trabajo médico. No, en la Tarahumara, cuando se habla de una brigada médica, se está hablando de un médico que a bordo de una vieja camioneta pick up hace su pasantía con los indígenas, visitándolos durante algunas horas, una vez al mes. Unas horas nada más. El tiempo suficiente para constatar el lento fallecimiento de grupos enteros de personas que parecen no importarle a nadie. O a casi nadie.

Diego Enrique Osorno

Reportaje: Arrasa la modernidad • Desnutrición y malos hábitos
En la Tarahumara mitigan el hambre con Maruchan

Sopas instantáneas de camarón con chile, refrescos de cola y Maseca es lo que significa para los rarámuris el avance de nuevos megaproyectos turísticos en la región serrana.(30/06/08)

Reconoce Cruz López avances en la mesa de diálogo
La CNC solicita a Calderón concretar apoyo al campo

Cruz López planteó la necesidad de que el presidente Felipe Calderón intervenga ante el coordinador de la mesa de diálogo del gobierno federal.(30/06/08)

BIEN, MUY BIEN. CAPULINA

BIEN, MUY BIEN.

CAPULINA (BELTRONES) TIENE POCA MEMORIA O ES TARADO.

CON QUE CALIDAD MORAL OPINA SI SU PARTIDO EMPOBRECIO A TODOS LOS CAMPESINOS, CON SU FAMOSA CNC.

QUE HA HECHO POR LOS CAMPESINOS EL CONEJO ESTE. MUY VIVO PARA OPINAR, LIDERCILLO CONEJO.

Asi es Rolando, como el PRI

Asi es Rolando, como el PRI nos empobrecio a todos, ya no tienen ni la obligacion ni el derecho de opinar como oposicion. Ahora es el turno del PAN para hacer pendejadas de magnitudes mucho mas grandes que las del PRI; y que nadie les diga nada, porque los del PRI son ratas, los del PRD son un peligro y los demas partidos simplemente no cuentan. Abrazemos el populismo del PAN (muy distinto al del PRI y al del PRD porque el de ellos no obedece la voluntad de Nuestro Se;or) y no permitamos que nadie lo cuestione o lo critique siquiera. Asi como Calderon no dejaba espacio para maniobrar cuando era lider del PAN en el segundo trieno de Zedillo, asi debemos ahora agachar la cabeza y permitir que el haga ahora lo que disponga mas adecuado para el y para su partido en el corto plazo. Olvidemonos de los mexicanos, tan susceptibles al pecado (sobre todo a la corrupcion), pues como tales nunca vamos a salir de este pantano; pregonemos el panismo y vivamos la democracia como Dios manda!

Los Raramuris de la sierra

Los Raramuris de la sierra Tarahumara necesitan respeto por sus recursos y dotación y dominio de sus tierras para que su cultura pueda florecer, como ellos quieren. Mientras sigan siendo despojados de sus recursos, las enfermedades y la pobreza seguirán diezmandolos.

Chuchoc, ese comentario se

Chuchoc, ese comentario se puede aplicar a los millones de mexicanos que carecen de recursos básicos. Los que viven debajo de la línea de la pobreza, comunidades indígenas de todo el país, y también los que viven en cinturones de miseria en las principales ciudades. Pero al gobierno eso no le interesa. No son importantes. Si sufren, que sufran, si se mueren, pues que se mueran. Los políticos están ocupados en cosas más importantes, como juntas donde se bebe y se come de lo mejor, y donde se decide cómo EVITAR que los recursos generados por PEMEX beneficien a esos millones de miserables. Gracias YunKKKe!