A 13 años de la matanza de Aguas Blancas

Fue un acto de contrainsurgencia del EPR y un grave error policial...

Es falso que yo haya querido matarlos y que me haya ufanado de lo ocurrido: Rubén Figueroa, ex gobernador de Guerrero.

A 13 años de la matanza en el vado de Aguas Blancas, Guerrero, donde murieron 17 campesinos y otros 21 resultaron heridos, los protagonistas hablaron con Milenio.

María de la Luz Núñez Ramos, entonces alcaldesa del municipio de Atoyac de Álvarez, dijo en entrevista, que el ex gobernador guerrerense Rubén Figueroa se comunicó vía telefónica con ella la noche anterior y horas después del ataque contra los integrantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS).

En la primera llamada, Figueroa Alcocer le habría dicho que el gobierno estatal montaría un operativo especial para detener “a como dé lugar” a los campesinos. En la segunda conversación, el entonces gobernador habría festejado el ataque ante la alcaldesa: “¡Venían a la guerra y guerra tuvieron! ¿Somos autoridad o no somos?”.

En una de las pocas entrevistas que ha dado sobre el tema, Rubén Figueroa Alcocer dijo a MILENIO que rechaza las afirmaciones de María de la Luz Núñez.

Escucha el audio con las palabras de Rubén Figueroa.

Entrevista con María de la Luz Núñez

Primera llamada. Martes 27 de junio de 1995, víspera de la matanza de Aguas Blancas, ocurrida en el vado del mismo nombre, en el municipio de Coyuca de Benítez, donde perecieron 17 campesinos y 21 más resultaron heridos bajo fuego policial. 20:15 horas…

María de la Luz Núñez Ramos, alcaldesa del vecino municipio guerrerense de Atoyac de Álvarez: —Buenas noches gobernador. ¿Me buscó usted?

Rubén Figueroa Alcocer, gobernador de Guerrero: —¿Dónde andaba?

MLNR: —En México, tuvimos una desgracia (había muerto su sobrino Iván)…

RFA: —¿Ya vio que Wilebaldo (Rojas Arellano, síndico de Atoyac) volvió a citar a sus amigos de la OCSS (Organización Campesina de la Sierra Sur)?... Quiero pedirle que hable usted con los de la OCSS de Atoyac para que desistan de ir a la manifestación (convocada por miembros de la OCSS de Coyuca para realizarse al día siguiente en Atoyac)… Hay que tratar de evitar que lleguen. Son gente muy violenta. Yo ya tomé providencias para que el grupo mayoritario no llegue: vamos a tratar de detener a la gente en Tepetixtla, a como dé lugar…

Segunda llamada. Miércoles 28 de junio de 1995. Día de la matanza. 18:20 horas…

MLNR: —Señor gobernador, buenas tardes. Estoy muy preocupada por los acontecimientos de Coyuca. Quisiera conocer su versión… ¿Qué pasó?

RFA: —Pasó lo que le platiqué ayer: que detuvimos a esa gente… Tratamos de dialogar con ellos, con un grupo que venía en una camioneta, y estábamos en el diálogo cuando llegó un segundo vehículo. Algunos se bajaron a querer quitarle los rifles a la policía. Uno de ellos agredió a uno y casi le arranca el brazo con un machete. Alguien disparó un tiro y se generalizó la balacera… Por lo que pudimos saber el objetivo era tomar el ayuntamiento (de Atoyac)… A esa gente fuimos siete veces a verla en la sierra, les llevamos todo lo que nos pidieron, pero es gente alzada, gente de grupos radicales… ¡Venían a la guerra, y guerra tuvieron!... ¿Somos autoridad, o no somos?... Hicimos un operativo muy bien cuidado…

MLNR: —Señor gobernador ¿Cuántos muertos y heridos hubo?

RFA: —Son 15 o 16 muertos…

MLNR: —¿De la policía cuántos?

RFA: —Muertos ninguno, heridos creo que son cuatro…

Estos son extractos de las conversaciones que sostuvieron aquellos días la ex alcaldesa de Atoyac y el ex gobernador, de acuerdo a la versión que hoy recrea Núñez.

Primera parte del documental sobre la matanza de Aguas Blancas.

En los días inmediatos a la matanza Figueroa negó haber hablado con la perredista. Poco después, el 11 de julio, en declaraciones de prensa, aceptó que sí habían charlado, aunque no precisó el contenido de las pláticas.

Al realizar pesquisas sobre la matanza de Aguas Blancas, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) citó dichas conversaciones en su investigación y las utilizó, junto a otros indicios (fundamentalmente un video), para tomar un “acuerdo” que responsabilizó a Figueroa y siete de sus colaboradores más cercanos por “graves y generalizadas violaciones a las garantías” de los masacrados.

***

Habían transcurrido más de ocho meses de la matanza cuando Núñez Ramos —todavía alcaldesa de Atoyac— encabezaba una protesta y un ayuno en el Zócalo de la Ciudad de México.

Ella y unas 150 personas más montaron el 8 de marzo de 1996 un cementerio en la Plaza de la Constitución: desplegaron decenas de ataúdes de cartón que simbolizaban los más de 100 opositores muertos, secuestrados y desaparecidos durante el gobierno de Figueroa Alcocer.

Segunda parte del documental sobre la matanza de Aguas Blancas.

De pronto alguien se le acercó a María de la Luz y le extendió un cartón. Era una invitación para un acto que sería encabezado por Emilio Chuayffet, secretario de Gobernación, en Bucareli. Se trataba de la instalación del Sistema Nacional de Seguridad Pública, reunión a la que asistirían gobernadores, procuradores estatales y algunos legisladores federales.

María de la Luz recordó que entre sus pocas pertenencias que había traído a la Ciudad de México había un vestido rojo. “Por si se ofrecía”, narra. Se subió a una combi, se cambió, se arregló un poco el rostro que exhibía huellas de cansancio, y se dirigió a Bucareli. Los elementos de seguridad que vigilaban los accesos al inmueble no se percataron que en la invitación que mostró la mujer venía escrito otro nombre, un nombre masculino. Los guardas le franquearon el paso a la supuesta diputada y ella se sentó precisamente entre los legisladores.

Empezó el acto y Chuayffet tomó la palabra. La ex alcaldesa recuerda hoy:

“Me dije: ‘No lo voy a interrumpir a él, me van a sacar’. Y yo, que no era religiosa, empecé a rezar. ‘Dios, dame una señal de qué hago aquí’. Me latía el corazón fuertísimo. Ernesto Gil Elorduy, secretario técnico del consejo, empezó a hablar de ‘bancos de datos’. Yo dije: ‘Eso es’…”.

La alcaldesa se puso de pie, tragó saliva, y habló con la voz más fuerte que le salió de la garganta seca:

—Señor secretario, hablando de bancos, yo aquí le traigo un banco de sangre —blandió un expediente con nombres y datos. Son los muertos durante el gobierno del señor Figueroa…

Azoro general. El gobernador guerrerense “se hundió en su silla”, afirma María de la Luz. Chuayffet, que conocía bien a la alcaldesa, la reconvino como pudo:

—Señora presidenta, usted no puede estar aquí. Ni hablar en este evento. Le ruego que se retire…

Tercera parte del documental sobre la matanza de Aguas Blancas.

La ex líder del 68 entregó el expediente y abandonó el sitio con el corazón batiente. “No sé cómo me atreví a tantas cosas: yo y mi familia recibimos incontables amenazas de muerte”.

Al final del acto Figueroa declaraba que no dejaría su cargo. Cuatro días después, el 12 de marzo, poco antes de cumplir tres años en el poder, renunciaba. En su texto de despedida, Figueroa acusaba a Núñez de “inculparme en la tragedia con ánimo de deslindarse de su responsabilidad política en los sucesos”. Se refería a que el día de la matanza los campesinos se dirigían hacia Atoyac a fin de realizar una manifestación en protesta por la desaparición de uno de sus miembros, asunto del cual culpaban, curiosamente, a ambos adversarios: tanto a Figueroa como a Núñez. Finalmente, tanto la investigación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sobre el caso como miembros de la propia OCSS exculparon a la mujer, recuerda ella.

—Yo no quiero revivir heridas ni crear nuevos enfrentamientos, pero sí me parece que Rubén Figueroa debe ser juzgado, aunque luego sea amnistiado. De otra manera, el caso de Aguas Blancas no se habrá cerrado —concluye la ex alcaldesa de Atoyac—, esa mujer brava que lo mismo censuraba la vía armada del EPR, que ayudaba a generar la caída de un hombre al que había enfrentado y que era símbolo mediático del poder regional absoluto del antiguo partido de Estado; de ese régimen que, cinco años después de la matanza de Aguas Blancas, vio caer el centro de su omnímodo sistema presidencial situado en Los Pinos…


Entrevista: Aguas Blancas • A 13 años de la masacre
El más triste acontecimiento de mi vida política: Figueroa

El ex mandatario asegura que la matanza “fue un acto de contrainsurgencia del EPR y un grave error policial... es falso que yo haya querido matarlos y que me haya ufanado de lo ocurrido”.

Historias: A 13 años de la masacre de Aguas Blancas • Conversación con la ex alcaldesa de Atoyac
“Que se enjuicie a Figueroa, aunque lo amnistíen”

El 8 de marzo de 1996, Rubén Figueroa declaraba que no dejaría su cargo. Cuatro días después, poco antes de cumplir tres años en el poder, renunciaba.

Historias: Aguas Blancas, la investigación de los ministros
El relato de la Corte sobre la matanza

Casi 10 meses después del asesinato de 17 campesinos, Juventino V. Castro y Castro y Humberto Román Palacios entregaron, a puerta cerrada, su informe del caso al pleno de la SCJN.(29/06/08)

Juan Pablo Becerra-Acosta M.
EL REPORTAJE EN milenio de

EL REPORTAJE EN milenio de JUAN PABLO BECERRA ACOSTA ES UNA MUY BUENA PIEZA DE PERIODISMO PROFESIONAL DE INVESTIGACION QUE VALORA A LOS LECTORES
FELICIDADES A MILENIO Y A JUAN PABLO