Carniceros

La Comisión Ballenera Internacional (CBI) anunció que no habrá ninguna nueva resolución para proteger a los cetáceos. En Chile se encuentran reunidos los representantes de los países que conforman la CBI que, en general, se agrupan en dos bloques: los que quieren que se permita la caza de ballenas y los que no. Hace 20 años se impuso una moratoria a la cacería de ballena debido a la rápida disminución de la población y se acordó que nada más se permitiría una cuota para las comunidades aborígenes que ancestralmente viven de esta caza y para estudios científicos.

Para sorpresa del mundo entero Japón, un país que desde los años 30 es altamente ballenero, se auto impuso una cuota de investigación científica de mil ballenas por año, es decir, matan esta cantidad de cactáceos de diversas especies para fines de investigación, y para no ofender al mundo donde sabemos hay hambre, se aprovecha la carne de ballena y se comercializa.

No tengo idea de cuántas piezas o rollitos de sushi se pueden hacer con mil ballenas, pero según el Instituto de Investigación de Cetáceos de Japón, cada año se venden en Japón cinco mil 560 toneladas de carne de ballena valoradas en 54 millones de dólares.

Con estos datos podemos ver que la investigación científica es muy redituable en Japón, razón por la cual esta nación pugna para que se levante el embargo y para ello aseguran que sus estudios dicen que después de 20 años de moratoria, las poblaciones de ballena se han recuperado y ya podemos ir a cazarlas y comerlas.

Además nos advierten que si dejamos que siga creciendo la población de cetáceos (cosa en la que no todos los investigadores están de acuerdo que así sea) las ballenas afectarán la pesca comercial porque es su alimento.

Cosa rara, un informe del Japan Times, que calificaba de “moribunda” la industria de carne de ballena; únicamente 10 por cinto de la población la consume y en general son personas de 50 o más años de edad, porque la generación joven no la tiene en su dieta.

La defensa “cultural” de la carne de ballena no está muy bien sustentada; pareciera que los interesados en cazarlas son grupos que conforman la industria y poco les importa el fin de esta especia.

Habrá que discutir y llegar a un acuerdo, no se puede permitir que Japón saque ventaja de la ballenas en nombre de la ciencia, cuando todos podemos ver que eso barcos no llevan investigadores, pero sí carniceros.