Juan Alberto VázquezEl Gángster
El señor de los anillos
El gran descubrimiento del 2006 no fue el de los algoritmos aplicados a un conteo electoral, sino el arillo vibrador, innovación de la empresa Trojan destinado a aumentar el “placer sexual de la pareja”. A dos años del suceso, muchas otras marcas sacan al mercado sus propias versiones como Sico cuyo aro viene cubierto con un plástico ribeteado que aumenta las sensaciones
Juan Alberto Vázquez
Ring my Bell
El nuevo producto que en México se vende en las farmacias a precios que van de los 70 a los 120 pesos, tiene dos antecedentes cercanos: El primero es el clásico vibrador hecho a imagen y semejanza del pene, al cual suplanta o complementa en casos hardcore. El segundo es el viejo juguete sexual conocido como anillo (el cockring) hecho de nylon, látex o metal, que se coloca en la base detrás de los testículos del hombre y cuya finalidad es la de aumentar el flujo de sangre en el pene para permitir una erección más prolongada, dependiendo del nivel de la presión aplicada.
  El nuevo arillo vibrador combina lo mejor de ambos mundos, ya que tiene la encomienda de aprisionar un poco la base del miembro y la capsulita del tamaño de un muñeco de rosca de reyes, tiene la gracia de poner a gozar a quien se le atraviese en su camino. Con una pila no intercambiable en el interior, la cápsula vibra por espacio de hasta 20 minutos â??luego de accionar el pequeño apagador ubicado en un costadoâ??, tiempo que puede tomarse de un jalón o en varias sesiones (creemos que es mejor esto último aunque las instrucciones recomienden lo contrario).
  El aro o anillo resulta un maravilloso remedio, en el abismo que a veces existe entre los placeres de ambos géneros. Cabe aclarar que aunque en la caja que lo contiene se dice “diseñado para estimular el placer de la pareja”, en realidad el aro fue creado para aumentar el estimulo en el clítoris de la mujer, lo cual, por supuesto, no tiene nada de malo y hasta quita un poco de responsabilidad al machín. Una hermosa dama definió la experiencia así: “Es como si te penetraran y al mismo tiempo una lengua experta te practicara el cunnilingus”.
  Ante esta disyuntiva, ¿quién de la pareja sería el responsable de comprar el arillo? En este caso considero que les corresponde a ambos pues no hablamos de productos personales como el condón, la píldora o la muñeca inflable, que generalmente adquieren quien los consume. Pues si bien el anillo es algo que el hombre se coloca en la base del pene, a final de cuentas el portador del vibrador sólo siente un pequeño cosquilleo que se extiende por el vientre y que a lo mucho le provocará socarronas risillas. El mismo sujeto en todo caso adquirirá seguridad y placidez al comprobar el trastorno que las vibraciones, sumadas a su propio impulso, provocan en su pareja. ¡¡Mmmmm!!!
  Un señalamiento sensato es que si bien el arillo esta destinado a convertirse en producto de primera necesidad, no es correcto dejarle toda la chamba, como si ya el placer de nuestra reina estuviera garantizado y eso nosotros pudiéramos abandonarnos a un consciente y poco varonil autismo sexual. Eso aumentaría el riesgo de que consideren prescindir de nuestros servicios, lo cual sí sería una tragedia griega. Para una mejor explotación sexual del vibrating ring, van algunas consideraciones obtenidas en el Primer Congreso de Machos en busca de Nuevas Experiencias celebrado recientemente en afamados hoteles de paso:
 1. Leer antes las instrucciones.
Si eres un neófito en la materia, lo primero es saber cómo colocar correctamente el artefacto y además como encenderlo, pues si uno intenta improvisar a mitad de la acción, seguro que surgirán anticlimáticas equivocaciones, coitus interruptus, resequedad, frustración y flacidez.
 2. Encenderlo en momentos climáticos.
No es recomendable iniciar la sesión con el aro encendido pues entonces todo carecerá de emoción. Además podemos malacostumbrar a la de enfrente, (o la de abajo, o a la de arriba, o a la de a lado), así es que se recomienda colocarlo primero y seguir la sabrosa rutina de la pareja: apelar a las caricias, al sexo oral, a las habilidades propias de cada quien y sólo entonces, a manera de postre, accionar el interruptor. ¡Uju!
 3. Sacarle jugo.
El arillo con capsulilla, se puede accionar a ratos de tres o cinco minutos; en la siguiente media hora otros cinco, a la mañana siguiente los ocho restantes. Es una agradable compañía. Los fabricantes dicen que se use sólo una vez y que después se deseche (por aquello de la estricta higiene sexual) por lo que la recomendación de utilizarlo en varias sesiones es bajo propio riesgo. Para disminuir la posibilidad de cualquier infección, se puede limpiar con un trapo húmedo.
 4. Precaución.
Aunque es un juguete, no lo deje al alcance de los niños (¿exigirán a quien lo compre que compruebe su mayoría de edad?).
  Además de retirárselo a los precoces y de utilizarlo preferentemente “sólo en exteriores”, los amigos de la empresa condonera debieron sumar cuestiones que no pueden quedar de lado: Este producto puede causar adicción vaginal, apatía masculina, inflamación de egos e inexplicables vibraciones posteriores a su uso.
  Advertidos están.
Â




Excelente informacion
COsas que el farmaceutico no te diria
Viva el vibrador
ME PARECIO ACERTADA Y MUY ILUSTRATIVA LA PARTICIPACION. LO PONDRE EN PRACTICA A LA BREVEDAD POSIBLE. SE LES OLVIDO DECIR QUE "SOLO CON TU PAREJA".
Muy buena explicacion.
Ahora a buscarlo y comprobarlo.
el complemento : con esto y la imaginacion " viva el sexo " pero seria muy bueno tener las consideraciones del primer congreso de nuestras adoradas feminas no se te olvide la equidad.......................
Sorry por los
Sorry por los gorditos
Lamentablemente este juguetito no lo disfrutan los gorditos ni sus parejas pues la grasa en el pubis impide que el anillo permanezca en su lugar... se bota
¿Y FERNANDA? Juan Alberto,
¿Y FERNANDA?
Juan Alberto, se que Fernanda de La Torre es asidua lectora de tu blog, ¿Sabes por que desapareció el de ella? ¿Renuncio a Milenio? ¿O es otra canallada de CC? ¿Que pasa? Si sabes algo informanos. Gracias
Saludos a los blogueros, y
Saludos a los blogueros, y si, que viva el arillo vibrador. Por cierto, cuando la mujer reclame un anillo, le pueden comprar uno de Sico o de Trojan, le va a gustar más que uno de oro.
A quien pregunta por la bella Fernanda de la Torre, me imagino que salió momentáneamente de la sección de blogs, debido a una falla técnica. Se habrán dado cuenta de que hay cambios en él diseño de la página, así es que, imagino, muy pronto la tendremos de vuelta.
Juan Alberto Vázquez
Mi esposa quedó fascinada.
Mi esposa quedó fascinada. Funciona muy bien como complemento, no hay temor alguno que me desplace y se convierta en suplemento.
El que es una corrientada es el que venden en Farmacias de Similares (sí, las del Dr. Simi). La pila no dura ni 5 minutos, y la diferencia en precio es solo de 20 míseros pesos. Vivan mejor Trojan y Sico.
Salu2.
Oscar.