Limbo no, infierno sí: Benedicto XVI

Uno de los estrenos teológicos de la era Benedicto XVI fue la eliminación del purgatorio. Sí, por extraño y unilateral que parezca, una comisión de teólogos concluyó que, como lugar físico, el purgatorio no existe. Con esa solución y gracias a la infinita misericordia del Señor de los Cielos los que hasta hace un par de años se encontraban en ese hipotético lugar pudieron obtener visa permanente al Paraíso. Lo interesante del caso no es tanto la supresión del purgatorio sino la incapacidad del Señor de los Ejércitos para hacer que su misericordia resultara más fuerte que las decisiones de los teólogos egresados de Tubinga, Innsbruck y Roma.

Pues bien, no contento con esa reforma estructural en materia teológica, Joseph Ratzinger afirmó que, la verdad, lo que se dice la neta, el infierno sí existe. “Existe y es eterno para los que cierran su corazón a Dios”, dijo. Y como Dios es católico, supongo, hay una buena cantidad de sus criaturas que se están arriesgando “al fuego que nunca se apaga”. Pero no sólo los no católicos, sino como dice el Catecismo de la Iglesia Católica: “Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, "el fuego eterno"… La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira”.

Con esto espectacular regreso del infierno la cosa, como se puede suponer, está que arde. En la homilía donde el obispo de Roma reafirmó la existencia del “gehenna”, dijo que la sociedad moderna escasamente habla de infierno, como suponiendo que poco importa que casi no se hable del averno, pues este existe se hable o no de él. Entonces una de las preguntas sería si por hablar mucho de ese sitio en verdad existe.

Planteo, estimadas usuarias y usuarios, las siguientes preguntas: ¿vale la pena que nos preguntemos qué tanto podemos hablar del infierno?, ¿a qué nos referimos cuando usamos ése término?, ¿cómo clarificar su existencia?, ¿a alguien le es importante en su vida diaria este asunto?

EL papa nunca dijo que el purgatorio no existe. El limbo no es lo mismo que el purgatorio.

Ignorante y mentiroso tu.

Si la Biblia es la palabra de Dios ¿por qué Dios (en el remoto caso de que existiera) permite que se haga con ella lo que quiere? ¿Por qué no desata su ira contra el mundo como hace miles de años ¿por qu´no envía otro mesías a corregir a Benedicto? ¿Por qué no se manifiesta contra los católicos que adoran santos y vírgenes que no existen cuando en la biblia se dice que no hay que adorar a nadie más que a Él?

Por eso yo dudo de su existencia.

Claramente, las mentiras del cristianismo falso se ponen de manifiesto. El Limbo, el purgatorio, son un invento del catolicismo para justificar sus creencias falsas, basadas en pensamientos humanos, doctrinas paganas, filosofía materialista y conveniencia propia para sojuzgar a sus inocentes seguidores.
En ninguna parte de la Biblia se menciona el limbo, ni el purgatorio, ni el infierno eterno. El infierno eterno presenta dos ideas falsas provenientes de Satanás el diablo y no de Dios: 1º La idea del alma inmortal, que proviene de la cultura babilónica y de los antiguos griegos; y 2º La idea de que Dios es un ser perverso capaz de torturar a sus hijos por toda la eternidad por los errores cometidos durante unos años o décadas en su vida.
Obviamente, este no sería el Dios de amor que nos mencionan las escrituras. Satanás y sus seguidores quieren hacer pensar a las personas que Dios es el responsable de todo lo malo que sucede en la tierra (y los curas dicen: "Dios lo quizo así"), y encima esta listo para condenar.
Al contrario, la Biblia dice: "la consecuencia del pecado es la muerte", "el alma que peca ella misma muere". También dice: "Por que tanto amó Dios al mundo que dió a su hijo unigénito para que todo el que tenga fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna". La "Vida eterna, se otorga a quienes llegan a merecer la Resurrección", es decir, los que murieron en cuerpo y alma, pero volvieron a vivir. Finalmente la Biblia nos dice: "Dios es amor". Está presto a perdonar y que lo amemos, no por temor morboso a un infierno candende al lado de Satanás, sino por amor a Jehová Dios, nuestro padre amoroso, nuestro Creador, y por fé en le sacrificio de su hijo Jesucristo.
La fe no es ciega, se basa en pruebas y estas se hallan en las escrituras y en el cumplimiento de las mismas. Aquí, algunas citas que prueban lo antes dicho:
Job 14: 14,15; Eclesiastés 9:5, 10; Salmo 146:4; Eclesiastés 12:7; Romanos 6:23; Juan 5:28, 29; Juan 3:16; Juan 17:3 y 1 Timoteo 2:3, 4.
Lean y la verdad os hará libres!!!!

¿Y qué sigue? ¿Necesitará una fotografía de Dios para saber que existe?

De eso, justamente, se trata la Fé. Y si alguien no está de acuerdo, que no crea. Simple. Ya después se las tendrá que arreglar de alguna manera.

Es difícil tocar estos temas sin herir sensibilidades.

Yo propongo otro ejercicio. Se trata de ponernos de acuerdo en la cantidad de ángeles que pueden bailar en la cabeza de un alfiler.

How many angels can dance on the head of a pin?
http://en.wikipedia.org/wiki/How_many_angels_can_stand_on_the_head_of_a_pin%3F

Saludos

Bueno creo q usted mismo se respondió, y si es cierto, pero que se honre la verdad:
1. Claramente se dijo que el Limbo es TEORIA
2. TEORIA es diferente a doctrina.

AH su pregunta si el infierno existe:
1.Como creyente: Todas las religiones monoteistas hablan de él.

2.Como católico: SI , por q?¿ porque el Papa lo dice (jaja), y esto conlleva una serie de acotecimientos históricos y de Fé ( que son muy largos pero si quieren los explico) que nos dan la garantìa de que el Papa es inspirado por el Espíritu Santo

3. Como científico: Usted Dice "que le traigan una postal del infierno" , bueno en otras palabras busca pruebas físicas, yo le refuto: traigame pruebas de que no existe.

Cito:
NI LAS ESCRITURAS, NI LA TEOLOGÍA NOS PROPORCIONAN SUFICIENTES LUCES PARA UNA REPRESENTACIÓN DEL MÁS ALLÁ de Juan Pablo II
Cierto no sabemos como es exactamente, pero sabemos que existe, o los que creen en Dios saben como es Dios?¿ (azul, blanco, rojo, sustancia, luz,etc))

Pregunta para los que atacan la Iglesia y creen en Jesucristo: Si la Iglesia es Idólatra, falsa, mentirosa, comodin,etc,etc.......................¿POr qué cada vez que se menosprecia u ofende a Jesucristo se dice: la Iglesia católica dijo, la Iglesia católica, inventó, etc,etc.? ¿Por qué, si supuestamente es la mentira perfecta, porque el demonio ( para los que creen en su existencia) se empaña tanto en hundirla.
Recordando que a Jesucristo se le acusó de expulsar demonios con demonios ... bueno si creen saben la respuesta q el dió.
No busco atacar sino polemizar.
Saludos en Cristo.

Durante encuentro con sacerdotes
Lo que verdaderamente dijo el Papa sobre el Infierno

VATICANO, 11 Feb. 08 / 08:58 am (ACI).- Diversos medios de prensa recogieron versiones parciales de las respuestas que el Papa Benedicto XVI dio a los párrocos de Roma, uno de los cuales preguntó sobre el juicio final y la posibilidad del infierno.

En respuesta a los recuentos periodísticos parciales, incluso algunos de ellos estableciendo una supuesta "contradicción" entre las enseñanzas de Benedicto XVI y Juan Pablo II sobre este tema, el Vaticanista del diario L'Espresso, Sandro Magister ha reproducido textualmente lo que el Pontífice respondió a cada una de las preguntas.

El texto completo se encuentra en la página del periodista:

http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/189547?sp=y

A continuación, la respuesta íntegra del Santo Padre a la pregunta sobre el juicio y el infierno.

P. â?? Juicio final, infierno, paraíso. Las verdades que hay que retomar. Al faltar estas partes esenciales del Credo, ¿No le parece que se derrumba el dogma de la redención de Cristo?

R. â?? Usted ha mencionado justamente temas fundamentales de la fe que, lamentablemente, aparecen raras veces en nuestra predicación. En la encíclica "Spe salvi" he querido hablar también del juicio último y universal, y en este contexto también del purgatorio, del infierno y del paraíso. Pienso que todos nosotros estamos golpeados todavía por la objeción de los marxistas, según la cual los cristianos solamente han hablado del más allá y han descuidado la tierra. Por eso queremos demostrar que realmente nos esforzamos por las cosas de la tierra y no somos personas que hablan de realidades lejanas que no ayudan a resolver los problemas de la tierra.

Ahora bien, si bien es justo mostrar que los cristianos trabajan por la tierra â?? y todos nosotros estamos llamados a trabajar para que esta tierra sea realmente una ciudad para Dios y de Dios â??, no debemos olvidar la otra dimensión. Si no la tenemos en cuenta, no trabajamos bien para la tierra.

Mostrar esto ha sido para mí una de las metas fundamentales al escribir la encíclica. Cuando no se conoce el juicio de Dios, cuando no se conoce la posibilidad del infierno, del fracaso radical y definitivo de la vida, no se conoce la posibilidad y la necesidad de la purificación. Entonces el hombre no trabaja bien para la tierra, porque en definitiva pierde los criterios, no se conoce más a sí mismo al no conocer a Dios, y destruye la tierra. Todas las grandes ideologías han prometido: tomaremos las cosas en nuestras manos, no descuidaremos más la tierra, crearemos el mundo nuevo, justo, correcto y fraterno. Pero por el contrario, han destruido el mundo. Lo vemos con el nazismo, lo vemos también con el comunismo, los que han prometido construir el mundo tal como debería haber sido y que, por el contrario, han destruido el mundo.

En las visitas "ad limina" de los obispos de los países ex-comunistas, veo siempre de nuevo como en esas tierras han quedado destruidos no sólo el planeta y la ecología, sino sobre todo y más gravemente las almas. Reencontrar la conciencia verdaderamente humana, iluminada por la presencia de Dios, es el primer trabajo de reedificación de la tierra. Ésta es la experiencia común de esos países. La reedificación de la tierra, respetando el grito de sufrimiento de este planeta, se puede realizar solamente reencontrando a Dios en el alma, con los ojos abiertos hacia Dios.

Por eso, usted tiene razón: debemos hablar de todo esto, precisamente por la responsabilidad que tenemos respecto a la tierra y respecto a los hombres que hoy viven en ella. Debemos hablar también y precisamente del pecado como posibilidad de destruirnos a nosotros mismos y de este modo a todas las otras cosas de la tierra.

En la encíclica he buscado demostrar que justamente el juicio último de Dios garantiza la justicia. Todos queremos un mundo justo, pero no podemos reparar todas las destrucciones del pasado, todas las personas injustamente atormentadas y asesinadas. Sólo Dios mismo puede crear la justicia, la cual debe ser justicia para todos, también para los muertos. Y, como dice Adorno, un gran marxista, sólo la resurrección de la carne â?? a la que él considera irreal â?? podría crear justicia. Nosotros creemos en esta resurrección de la carne, en la que no todos serán iguales.

Hoy se ha tornado habitual pensar: ¿qué es el pecado? Dios es grande, nos conoce, en consecuencia el pecado no cuenta, al final Dios será bueno con todos. Ésta es una bella esperanza, pero existe la justicia y existe la culpa verdadera. Los que han destruido al hombre y a la tierra no pueden sentarse imprevistamente en la mesa de Dios, junto con sus víctimas.

Dios crea justicia. Debemos tenerlo presente. Por eso me pareció importante escribir en la encíclica también sobre el purgatorio, que para mí es una verdad tan obvia, tan evidente y también tan necesaria y consoladora, que no puede faltar.

He intentado decir: quizás no sean tantos los que se han destruido de este modo y que son insanables para siempre, quienes no tienen más algún elemento sobre el que pueda apoyarse el amor de Dios, ya que no tienen más en sí mismos un mínimo de capacidad para amar. Esto sería el infierno.

Por otra parte, son ciertamente pocos â?? o mejor dicho, no demasiados â?? los que son tan puros como para poder entrar inmediatamente en comunión con Dios.

Muchísimos de nosotros esperamos que haya algo sanable en nosotros, que haya en nosotros una voluntad última de servir a Dios y de servir a los hombres, de vivir como Dios quiere. Pero hay tantas y tantas heridas, tanta inmundicia. Tenemos necesidad de estar preparados, de ser purificados. Ésta es nuestra esperanza: a pesar de la inmundicia que haya en nuestra alma, al final el Señor nos da la posibilidad, nos lava finalmente con su bondad, la cual viene de su cruz. De este modo, nos hace capaces de estar eternamente con Él.

En este sentido, el paraíso es la esperanza, es la justicia finalmente realizada. Y nos da también los criterios para vivir, para que este tiempo sea de alguna manera el paraíso, o bien que sea una primera luz del paraíso. Donde los hombres viven según estos criterios, aparece un poco del paraíso en el mundo, lo cual es visible.

Me parece también una demostración de la verdad de la fe, de la necesidad de seguir la senda de los mandamientos, de los cuales debemos hablar más. Éstos son realmente indicadores del camino y nos muestran cómo vivir bien, cómo elegir la vida. Por eso debemos hablar también del pecado y del sacramento del perdón y de la reconciliación. Un hombre sincero sabe que es culpable, que debería recomenzar, que debería ser purificado. Ésta es la realidad maravillosa que nos ofrece el Señor: hay una posibilidad de renovación, de ser [hombres] nuevos. El Señor comienza con nosotros de nuevo, y de este modo nosotros podemos recomenzar también con los otros en nuestra vida.

Este aspecto de la renovación, de la restitución de nuestro ser después de tantas equivocaciones, después de tantos pecados, es la gran promesa y el gran don que ofrece la Iglesia, y que la psicoterapia, por ejemplo, no puede ofrecer. La psicoterapia está hoy tan difundida y es también tan necesaria frente a tantas psiquis destruidas o gravemente heridas. Pero las posibilidades de la psicoterapia son muy limitadas: solamente puede buscar equilibrar un poco al alma desequilibrada, pero no puede ofrecer una verdadera renovación, una superación de estas graves enfermedades del alma. Por eso permanece siempre como una solución provisoria, jamás es definitiva.

El sacramento de la penitencia nos da la ocasión de renovarnos a fondo con la fuerza de Dios â?? "ego te absolvo" â?? que es posible porque Cristo ha cargado sobre sus espaldas estos pecados y estas culpas. Me parece que esto es hoy justamente una gran necesidad: que podamos ser sanados nuevamente. Las almas que están heridas y enfermas, como lo constata la experiencia de todos, tienen necesidad no sólo de consejos, sino de una verdadera renovación que sólo puede venir del poder de Dios, del poder del Amor crucificado. Me parece que éste es el gran nexo de los misterios que en definitiva inciden realmente en nuestra vida. Nosotros mismos debemos volver a meditarlos y, de este modo, hacerlos llegar de nuevo a nuestra gente.

Mi comentario final de este viaje:

Vaya polémica la que desató mi error al poner purgatorio en lugar de limbo. Ese error fue más grande que el de la Iglesia al mantener por tanto tiempo la creencia en el Limbo.
Como sea, abrió la crítica, aunque no tocó el tema del gran negocio que representó para la institución eclesial la oficialización del purgatorio a partir de Inocencio III (nombre adecuado para oficializar algo así) y del Concilio de Lyon.

Respecto al infierno, de verdad los contemporáneos poco agregamos a visiones pasadas. La más socorrida hoy día es la misma de los Sumerios ( más de dos mil años tiene) y que Italo Calvino actualiza así:
" El infierno de los vivos no es algo que esté por venir; si es que existe alguno, es el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, el que formamos al estar juntos".

Y bueno, desde la Iglesia, me parece sensato lo aprobado por Juan Pablo II en 1979 (las mayúsculas son mías):

" El peligro de las representaciones IMAGINATIVAS y ARBITRARIAS es particularmente temible, pues sus excesos entran en una buena parte de las dificultades que suele encontrar la fe cristiana... NI LAS ESCRITURAS, NI LA TEOLOGÍA NOS PROPORCIONAN SUFICIENTES LUCES PARA UNA REPRESENTACIÓN DEL MÁS ALLÁ"

Muchas gracias por sus comentarios.

ASI ES felipe AAAADIOS, HASTA NUNCA Y POR AHI TE LLEVAS AL SOBAS DIGO SEBAS

Le recomendaría a ud. estudiar un poco la profundidad teologica que tiene la afirmación de Benedicto XVI. No se puede Interpretar los contenidos de la fe a partir de concepciones parcializadas, le sugeriría que como cristiano se interese en conocer tales realidades. El infierno existe ( tanto como el cielo y el purgatorio), lo que pasa es que no podemos interpretar estados del alama y de la conciencia reduciéndolos a un lugar " en el sentido Fisico de la palabra", sino a un Lugar en el sentido de estado del alma del hombre que se ha negado a aceptar a Dios en su vida y ha tomado como opción fundamental en sus acciones la negación rotunda de Dios....Ese tipo de personas pueden permanecer impunes???. Nuestra Justicia así lo permite ( somos limitados), Dios es el eterno justo por razon misma de su misericordia...

Tienen razón Sebas y Felipe, puesto que es dogma, el purgatorio no puede ser eliminado por Papa alguno. En cambio, el Limbo, que nunca ha sido doctrina sí pude ser eliminado. Pero el punto no es ese. El punto, en todo caso, es preguntarnos por la validez de nociones como Limbo, Purgatorio, Infierno y Cielo más allá del estrecho discurso teológico. En otras palabras, para un creyente son nociones aceptables, unas como creencias y otras como dogma. Ambas formas, por cierto, apelan a la fe, a la confianza, pero no a la razón.

Entonces, en un mundo secular y razonado, ¿ cuál es el sentido de esas nociones? ¿que validez de verdad pueden tener?

Aquí no importa si Ratzinger y la comisión de teólogos ( que él presidió) desmontaron teológicamente el discurso tradicional del limbo ( y dicho sea de paso con ello suponer que la suerte de los niños muertos sin bautizo cambiaría y se irían al Paraíso, como la hermana del difunto Karol Wojtyla) sino qué razones podemos tener como válidas para que esas especulaciones adquieran rango de certeza en un mundo donde el discurso católico al respecto es uno más, ya no el más socorrido.

Ese es el reto de fondo. De acuerdo, no es el purgatorio, lo he dicho una y otra vez y muchos lo han dicho, es el limbo lo desmontado.

La pregunta sigue allí, ¿ existe el infierno? Ratzinger dice que sí. ¿ Es cierto porque lo dice él, porque es creencia, porque es dogma, porque es un mito genial, o porque es pretexto para mantener espacios de poder? ¿O porque los defensores del purgatorio que han participado en este blog han estado allí y nos pueden mostrar una postal?

Sebas: el día que me des una postal del Purgatorio, o un video sobre ese espacio y que a lo mejor se suba a You Tube ( ya ves que está de moda), ... o no sé, un souvenir de allí, ese día te comparto la fuente que tanto buscas. Tú que tanto defiendes al Purgatorio, dime: ¿ cómo es? ¿ Hay abogados de oficio?

Como diría Joaquín Sabina, el día que yo muera, Dios será mi abogado de oficio.

¡ Ánimo!

Van a llegar muy lejos con éstos comentarios tan profundos.

De Xanadú y Shangrilá que me cuentan ?

Y de jale cómo andan ?

A ver si ahora que Benedicto XVI llegue a la Casa Blanca el próximo 16 de Abril , abunda más sobre lo que dijo sobre el infierno y ustedes se quedan más tranquilos. Para que duerman bien y ya no se estresen.

Hola!! esta noticia es completamente falsa
el papa no a eliminado el purgatorio ni ningun
papa lo puede hacer por que es un dogma
y apela a la infabilidad papal y si rebisamos
la paguina oficial del vaticano no sale nada
y para una desicion asi de algun papa
seria una controversia entre teologos y el clero ....
pero bueno ESTA NOTICIA ES FALSA ...
muchos saludos y al administrador de este
blog que se informe mas antes de publicar estas cosas y hacer
que la gente se confunda saludos adioz

Quizas Édgar Salinas se confundio con el Limbo que por cierto no es un dogma de fe como lo es el purgatorio. De todos modos sigo buscando alguna noticia sobre la eliminacion del purgatorio.

Estoy buscando la fuente donde obtuvo Édgar Salinas la informacion de que se elimino de la doctrina catolica el purgatorio y no puedo encontrarla. Alguien sabe de donde saco la noticia?
Gracias !

El purgatorio esta aqui mismo al igual que el cielo y el infierno.
Siempre he creido en Dios o un ser supremo, el creador, la etiqueta no importa, lo importante es creer.

Mi duda en torno a todo esto seria Si voy al infierno y paso una eternidad ahi ¿cuanto es una eternidad? ¿como se puede medir? si mi vida termina el dia que muera y de ahi mi alma se desprende y viaja hacia arriba o hacia abajo dependiendo del tipo de vida que haya llevado ¿porque habria de ir al infierno?, si las almas pertenecen a Dios entonces el infierno es de Dios tambien, es nuestro castigo y asi como castiga puede perdonar, sinceramente creo que todo los temas que giran entorno a el cielo o infierno son meras especulaciones ya que a ciencia cierta no existe nadie que haya estado ahi y haya regresado para corroborarlo.

Vaya estado de la cuestión. La precisión se ha hecho y otros la han hecho de las más diversas maneras.

No fue el purgatorio lo que eliminó Ratzinger sino el Limbo. Me pregunto si pronto asistiremos al día en que un Papa ELIMINE también el purgatorio ( bonito regalo de un dios todo bondad) que el catolicismo de alcurnia Constantina terminó por llamar Purgatorio. Y que nuestro amigo Oscar considera que es suficiente la tradición de la iglesia católica y el texto bíblico para decir que hay bases de su existencia. Un poco más de razonamiento mi estimado Oscar... hay que martillar las afirmaciones hasta encontrar su raíz originante, si no, como bien lo dices, uno queda como mero ignorante. Te invito a que hagas exégesis de esos textos que te parecen tan convincentes y lo compartas en este espacio.

Rupert: la corrección está hecha, dos comentarios antes del tuyo. Pero como dices, el error sigue allí, porque en verdad, nadie ha dicho que el purgatorio no existe... pero ese es tema para otro debate. Y seguramente tarea para otro obispo de Roma.

Lo que plantea Kevin es interesante. La pregunta que te haría Kevin es, ¿ qué validez epistemológica tienen una doctrina y una teoría? Cuando se responde esa pregunta es entonces que adquieren coherencia el discurso histórico, sociológico, teológico y filosófico. Para un creyente tiene mayor validez la doctrina, pero en un mundo secular, lo tiene la teoría, puesto que ella no parte del dogma, como sí lo hace la doctrina. Ahora bien, ambas generan percepciones que son las que en última instancia condicionan el actuar de las personas. Me parece que vale la pena que sigas la recomendación de Oveth y refresques tu teología con el método teológico de Hans Kung.

Gracias por los comentarios a todos.

Los Papas siempre han querido tener el monopilio de poder teológico y hacen y desasen a su antojo, la renucia y estilo progresista de Hans Kung tiene que ver mucho por las inconsistencias e idioteses de cada papa con la excepcion del Papa Juan XXIII. Los que tenemos acceso a la teología tratamos de hacer teologia bíblica verdadera y no manipularla a nuestro antojo muchisimas veces por intereses políticos, (si no, lean la historia de las indulgencias comandada por el dominico juan tedzel en alemania 'diciendoles a la gente que Dios podría perdonalrles si tan sólo depositaran dinero al obtener una declaracion del papa de perdón ya de vivos ya de muertos' bueno en realidad, tenian un plan maestro de construir la basílica de san pedro. Tal vez Benedicto XVI, tiene algún otro plan para hacer alguna remodelacion). La Biblia es ortodoxa en hacer mencion de un 'gehema' y no la idea del limbo no solo contradice la Bilbia sino que la entorpece. Que el papa a o b la dogmatice o la suprima o la explique en dimenciones diferentes no suprime la realidad, lo que la teología divina ha establece: un lugar de tormento y uno de felicidad para los enemigos de Dios y para sus hijos respectivamente. www.letrasyactitudes.blogspot.com

EL LIMBO FUE LO ELIMINADO( SIEMPRE FUE UNA TEORIA NUNCA UNA DOCTRINA), Dense cuenta hermanos de como caen facilmente en lo que un hombre habla ( todos sacan conclusiones por lo que oyen, o ven en 5 minutos), si piensan que es de vital importancia entonces estúdienla, filosoficamente, teologicamente, socialmente e historicamente, sino seguiran creyendo que saben todo cuando en verdad un hombre como nosotros es insignificante para saberlo todo.
Si algo es de verdad importante se le dedica tiempo, sino que autoridad tengo yo para hablar de algo que ni siquiera me interesa ?¿

Ya lo plantearon otros, pero yo insisto porque el error sigue ahí: nadie, ni ninguna comisión, ni ningún papa dijo que el prugatorio no existiera. Infórmese un poco mejor, por favor. O por lo menos corrija los errores.

Cómo eres idiota!!!

Lo que Benedicto XVI dijo es que el LIMBO no existe!!!!

No escribas a lo tonto nomás para que te paguen!!

Ceo amigo Edgar, que la iglesia nunca ha dicho que no exista el purgatorio. ¿de donde ha sacado semejante afirmación? En la última enciclica del papa Benedicto vuelve a recordarlo .
Para mi si que es importante. Si el infierno y el purgatorio no existen , la justicia no exixtiria y yo sigo creyendo en la justicia. y en la libertad. Si da igual hacer una cosa que otra , si el bien y el mal son relativos la vida seria más infierno aún de lo que ahora es.
A Pipe le diria que la iglesia no llega tarde con los anticoceptivos. Siempre ha estado y estará en el mismo sitio. Que los catolicos hagan el bien o el mal depende de su libertad y con frecuencia de su comodidad

a

Tiene razón Baruc con la precisión que hace: el lugar borrado de un plumazo teológico fue el Limbo.

Creo que han sido planteadas varias de las posiciones generales respecto al infierno: más que un lugar es un estado de la realidad ( social, cultural, psicológico, emocional); el infierno y por tanto el castigo eterno se contraponen con la misericordia divina; la iglesia se ocupa en temas que la sociedad ya superó, en cambio no se actualiza ante otros como la cuestión sexual, la pederastia, la opulencia eclesial.
También está quien sugiere que el infierno es soportar la existencia ( ¡qué extraño gusto masoquista!) de blogs como, tal vez, El Taxi.

Por otra parte, quiero añadir lo siguiente: la existencia de un infierno, ¿ supone la existencia de un demonio? Si existe ese demonio ¿cómo queda parada la omnipotencia y absoluta bondad divina?

Señor Edgar.. si va a escribir sobre la iglesia ( bien o mal ) al menos tomese la molestia de INVESTIGAR un poco.. sino queda como un ignorante en el tema..

La comision teológica del Vaticano.. concluyo que EL LIMBO no existe.. ( que es una creencia popular sin ninguna base bíblica o de la Tradicion oral de la iglesia )

El limbo y el purgatorio son cosas distintas...

El purgatorio no fue eliminado puesto que éste último tiene bases bíblicas y de la tradicion de la iglesia.

Esta es una batalla más que ya perdió la Iglesia. No sé qué afán de dar batallas perdidas. La mayoría de los cristianos con dos dedos de frente entiende lo del infierno de otra forma, no como un lugar físico lleno de fuego. Otra batalla perdida: el uso de anticonceptivos, la mayoría de las mujeres católicas mexicanas usan algún método de control natal, muchas de ellas de comunión diaria, aunque la norma diga que no se puede. La Iglesia llega tarde.

Un vivo ejemplo del cielo y ell infierno? que mas quieren que el que vivimos los lectores de este website, pues subimos al paraiso con la calidad de las plumas que escriben en la seccion "firmas" (excluyendo a cierto "personaje" que ignora completamente lo que significa el Himno Nacional para los Mexicanos, quiza porque siempre fue el burrito de la clase y nunca paso Ciencias Sociales), y luego caemos al infierno, aqui, en los blogs. Y ya ni hablar de los snobs que solo se dedican a criticar la redaccion del blogger o la "ignorancia" en musica o literatura del resto de la gente. En serio, ya me urge renovar mi suscripcion a Reforma.

Saludos!!!

ok hablamos de iglesia vdd?

no de problemas de televisoras

Me llama la atencion que tajantemente “Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, “el fuego eterno”…

donde quedo su supuesta misericordia??????

vaya entonces el perdon tambien quedo fuera???

La verdad no pense que dante aligeri y la divina comedia algun dia fueran a ser parte de la iglesia como lugares reales

El infierno si existe, dentro e cada uno, no hayq ue ser muy genios para saber que cad que obramos mal nos envenenamos a nosotros mismos

y esto no es por un Dios ni por un DIABLO, ni por ir bajando en una resbaladilla al infierno... es porque en este mundo REAL asi pasa... y el que obro mal y murio antes de ser castigado...

pues que suerte, aunque seguro sufria en su interior, tal vez metaforicamente "un infierno"

La religion cada vez tiene menos efecto en la sociedad, el pais mas devoto y que sigue creyendo ciegamente en ella: mexico

Ante la urgencia de modernizarse la iglesia empieza a notarse torpe y obsoleto

Creo que el lugar que si fue "cancelado" por la Iglesia Católica fue el "Limbo", (ese lugar al que decian que irian a parar las almas de los niños fallecidos y que no alcanzaron a ser bautizados porque estaban manchados con el pecado original), en cuanto al Purgatorio para ellos aun sigue existiendo, no pueden dejar de decir que no existe puesto que si lo hacen ya no recibirian dinero por oficiar las misas por las ánimas que van al purgatorio y que no estan en "pecado mortal" (en este lugar reciben una "purificacion por medio de fuego" y luego de cierto tiempo y dependiendo de la cantidad de oraciones y de las misas pagadas que las personas hagan o mande hacer por sus difuntos pasan al cielo) y los que si estan en "pecado mortal" esos si se van directo al infierno. ¿Acaso la muerte de Jesús en la cruz no fue sufuciente para limpiar todo pecado mortal o no mortal?

Pues el infierno señoras y señores, si existe y no esta en esta tierra gris (que ni es todo blanco ni todo negro) La Biblia lo da por un hecho (si no preguntenle al Apocalipsis jeje) y si este es la base de la fe cristiana la cual comparto independientemente de sus segmentos (catolica, evangelica y demas) yo no la cuestiono y si Ratzinger y sus asesores se mataron tanto la cabeza para definir esto, como que quiere decir que no la leen mucho jeje.
Claro esta, al menos que su fe sea otra distinta o no crea de plano en nada mas que en si mismo.
Saludos a todos y muy bueno e interesante lo que dice Luis Felipe jajaja ademas, las cuales proclaman su cielo o su infierno dependiendo de sus exitos, fracasos y frustaciones, eso no es lo malo, lo malo es que lo trasmiten en sus noticieros eso si es un martirio jaja

Hola Édgar:

El infierno si existe y en México tenemos dos sucursales: Televisa y TV Azteca.

Y es nuestra cruz.

El purgatorio y el infierno. Al parecer, según Benedicto, más nos vale tener muy presentes el infierno pues no cabe duda que si obramos mal podríamos llegar de manera inmediata a este sitio. En realidad, mis días pasan sin tener presente este sitio, al menos que realice un par de bromas, pero si el máximo sacerdote de la Iglesia Católica eliminó de tajo el purgatorio, quizá esperaré a que el nuevo representante elimine de igual manera al infierno. Quién sabe, quizá se podría dar. Ahh y salu2 con motivo de la comunikación eficaz.

aunque siempre polemicas, excelentes tus opiniones, te felicito. Un saludo y un fuerte abrazo

Puedo entender dos vertientes interesantes en este asunto, por un lado, el hecho de que gente aislada de la realidad pretende moldearda de un plumazo. El poder ha vuelto loco a Don Bene, poca relación tiene con su antecesor que al menos intentó modernizar a la institución. Ahora vemos un recrudecimiento en el dogma, un endurecimiento, fundamentalismo para acabar pronto, lo cual no contribuye al diálogo ecuménico, solo nos divide más. Hay necesidad de reformar la iglesia y el Papa pierde el tiempo como buen presidente mexicano dictando leyes inútiles, sobre lugares hipotéticos... ¿Y los sacerdotes pederastas? ¿el hambre? ¿la guerra?...
Por otro lado en el pragma, el no interesarme, interesarnos por el prójimo, hace de la vida cotidiana un infierno tristemente más cercano, si algo de cierto se puede sacar de la tradición es aquello de "amaos los unos a los otros como a ustedes mismos", el infierno lo tenemos aquí ahora y lo peor, cada día está más cerca de la puerta de nuestra casa.

Debemos tener fe, mucha fe en Dios pero no en las instituciones religiosas que traicionan sus propias bases. Siempre he creido que la iglesia catolica y todas las demas manejan intereses asi como el gobierno pero que la verdad la sabremos cuando estemos bien muertos y podamos preguntarle a Dios que pedo personalmente. Sin intermediarios.