Alejandro GonzálezHiperdiario
Asilo para lo habitantes de Kiribati
En la pequeña Rrepública de Kiribati, un archipiélago compuesto por 33 atolones y una isla volcánica, los más de 105 mil habitantes se encuentran resignados a perder su país.
Las proyecciones indican que en los próximos 50 años el nivel del mar crecerá lo suficiente para inundar por completo esta nación que se encuentra entre Australia y Hawai.
La población no tiene duda de las predicciones de los científicos; desde hace 9 años han visto desaparecer dos islas que, afortunadamente, estaban deshabitadas cuando el Océano Pacífico se las tragó por completo.
Hasta hace poco nada se sabía sobre cómo impactará en el mar el aumento del bióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, excepto que la tierra se calienta y al derretirse los polos, el nivel del mar se elevará gradualmente hasta en casi tres metros de alto.
Recientemente un grupo de investigadores encontró en Italia, en una zona volcánica marina con respiraderos de CO2, lo que podría ser el perfecto laboratorio natural donde se observan claramente los efectos del CO2 sobre los ecosistemas marinos.
El mayor de los problemas observados es que el agua con mayor cantidad de CO2 se vuelve más ácida, lo cual ocasiona la desaparición de corales, caracoles y erizos de mar, además de que proliferan las algas invasivas no nativas, es decir, se descompone el ecosistema por completo.
Esto sin duda cambiará la forma de vida en el mar, que no es poca cosa cuando el 70 por ciento del planeta esta cubierto de agua.
El presidente, Anote Tong, anunció ya que Kiribati desaparecerá y ha iniciado una gira internacional para encontrar una nación que pueda dar asilo a los ciudadanos.
La búsqueda de adopción inició en los países desarrollados, esos que son los responsables del 75 por ciento del total de las emisiones de CO2 en el planeta; con tristeza han recibido la noticia de que sólo el gobierno de Nueva Zelanda ha dado respuesta a la solicitud.
A principios de julio se reunirán en Japón el grupo de los ocho países más industrializados del planeta (G8) para revisar las políticas de emisiones de CO2.
El resultado de la reunión se anticipa en las declaraciones del primer ministro nipón, Yasuo Fukuda: no se fijará una meta a mediano plazo para reducir las emisiones de CO2, el tema se pospondrá hasta el próximo año.
Para los habitantes de Kiribati estas declaraciones ya no son una sorpresa, y aunque sólo son responsables del 0.6 por ciento del CO2 del planeta, saben que muy pronto tendrán que hacer las maletas.



