Gerardo OrtegaDe lunes a diciembreBreve relato que intenta quitarle las telarañas a este blog. Espero les guste.
María
Hablaba y me regalaba su sonrisa colgate
que después me pareció liviana
y más tarde la echaba de menos
Cuando reía su nombre María
se llenaba
no de gracia sino de estrellas
(Chingado, el corazón me da un vuelco
al escuchar su nombre)
Un día bailé con ella
y era la cumbia
toda
chiquita y así
porque sí
que yo soy el negro
más sabrosón
un globo roto por una bala
un acordeón en retirada
bailabamos
y una lluvia
reunía
todas mis ganas




¡Qué horror de poema,
¡Qué horror de poema, señor Ortega!, sigo pensando que sus caídas son estrepitosas, libres; se estrella usted en el pavimento. ¿Por dónde comenzar, señor Ortega?, ¿por lo de la sonrisa Colgate y ese anuncio mal hecho propio del chafismo de la televisión?, ¿por las palabras altisonantes con tientes Sabines mal hechos y mal aplicadas?, qué feo poema (¿porque es un poema, verdad?), qué mal estructurado, qué cursilería mal aplicada, melcochada, preparatoriana mal aplicada, qué manera de arruinar los bellos momentos que usted ha tenido (porque los tiene, señor Ortega, y tiene poemas que son dignos de aplaudirse); usted es de una ingenuidad terrible, maestro, y sus continuos ripios son ya casi parte del sello de su poesía: nuevamente recurre a el uso de tiempos verbales que alteran la sonoridad del poema y lo vuelven cacofónico, bacheado. Es una lástima, maestro, pero supongo que si uno revisa las mesas de novedades de las librerías verá que, lamentablemente, en México se publican cosas peores, y son los autores los que se sienten padre Cristo en vez de mostrar una poesía que no sea tan arrogante, que no se esfuerce al máximo por encantar a los súbditos de siempre, a las que hasta quieren hacer "ese favor" que su inteligencia les censura y se concretan a lanzar la piedra sin argumentos, sin justificación alguna (y lo hacen incluso desde otros países), una poesía que cumpla con las normas de un mercado editorial por demás casi muerto, una poesía de un amor melcochado, cursilon, patética (revise usted Avenida Juárez de Efraín Huerta y no sólo a su tan adorado Jaime Sabines); en fin, quizás para la próxima tenga algo de poesía, poesía y nada más... sin comprometerse a los halagos (recuerde que siempre tizna a los ídolos el exceso de copal). Sin más por el momento quedo a sus apreciables órdenes.
pd: Creo tener la capacidad para responder a comentarios inteligentes; si se busca arrancar la carcajada o el chiste se limitan los argumentos y se le resta inteligencia a los comentarios.
Estimado Gerardo: Sigue
Estimado Gerardo:
Sigue pendiente la plática sobre la influencia del medio cibernético en el milagroso acto de la creación poética, a lo que se suma la presión por subir algo nuevo continuamente y tu propia actividad laboral-editorial (a güevo que influye).
Eso sí, reconozco el aumento de la calidad de las últimas cosas que nos has compartido.
Un abrazo desde México.
Arturo, a la espera del poemario impreso (que seguro te quitó el sueño varios noches en la corrección de pruebas, desveladas que seguro disfrutaste con espíritu masoquista).
Licenciado Gerardo
Licenciado Gerardo Ortega,
Me parece un poema latente, con matices melancolicos. Me agrada como disfruta un baile de cumbia con su poesia. Bueno, la cumbia es sabrosa, para los que la saben bailar. Usted la sabe bailar? O es de aquellos que solo disfrutan con ver? Como el tipico hombre que necesita ver. Sinembargo imagino que usted no tiene nada de tipico.
Mas bien su sensibilidad es tangible en cada uno de sus textos, y poesias.
Con admiracion,
Malvina Uriostegui
Muy bueno Gera, agregaste
Muy bueno Gera, agregaste algo de tu cumbia chiquita :)
Me gusto el final, me gustaria escuchar la musica de esa cumbia...
Saludos!
Luz
Estimado señor Ortega: Sus
Estimado señor Ortega:
Sus letras me reflejan su madurez tanto en el manejo de las letras como de los sentimientos.
FELICITACIONES por permitir que la vida se convierta en su maestra y tome de ella lo mejor que nos regala.
y por favor, omita el fulano ese que lo critica como si no tueviera otra cosa mejor que hacer, al tal demericus, hasta parece que le hace falta una mujer que le haga el "favorcito", yo se lo haría, si tuviera tiempo y viviera en México.
Desde Los Angeles California reciba mis saludos.
La comunidad mal llamada "latina" le espera por aquí para echarnos una buena bohemia.
Está muy padre. Las
Está muy padre. Las imágenes tienen movimiento y me dio la impresión de ver a una pareja bailando. Gracias Gerardo por compartir algo de lo que haces. Me gusta mucho. Avisa cuando salga tu libro y en dónde puedo conseguirlo. Si no me equivoco es una recopilación de este mismo blog De lunes a diciembre...
Jaina