Reportaje - Arte y Fotografía

La fotografía en los tiempos del Photoshop

Solía ser que una fotografía era considerada evidencia irrefutable. Con los avances de la tecnología, sin embargo, su realidad puede ser alterada fácilmente.

Realizando nuestros especiales de Fotografías de precisión impecable, que puede visitar aquí y aquí, el frustrante elemento en común que compartían las imágenes era su desafortunado carácter anónimo. No sólo nos impidió darle el merecido crédito a cada uno de los fotógrafos, sino que nos dejaba a oscuras en cuanto al contexto de cada imagen, que en varias de ellas se antoja muy interesante. Un factor más peligroso, dada la naturaleza y enfoque de los especiales, sin embargo, era el hecho de que durante nuestra recopilación corríamos el riesgo de elegir fotografías manipuladas digitalmente. Fue sólo gracias a una cuidadosa inspección de los comentarios en las fuentes de estas imágenes que pudimos identificar aquellas cuya supuesta precisión y oportunidad en realidad tenían un origen artificial.


Ejemplo de imagen manipulada.

La manipulación de fotografías no es nada nuevo: a inicios del siglo pasado las primas Elsie Wright y Frances Griffiths engañaron a media Inglaterra, en especial a Sir Arthur Conan Doyle, al mostrar fotografías en donde las niñas eran acompañadas por pequeñas hadas. Tuvo que pasar más de medio siglo para que Elsie Wright aceptara que, pese a que juraba que en realidad habían visto hadas, cuatro de las cinco fotografías habían sido creadas utilizando ilustraciones recortadas sostenidas con alfileres. Ambas mujeres sostuvieron hasta su muerte, sin embargo, que la quinta fotografía era real.


Una de las famosas fotos de las hadas de Cottingley, de 1917. Aunque las niñas que tomaron la fotografía reconocieron que había sido una farsa, aseguraron hasta el fin que esta imagen no había sido manipulada.

No obstante, hasta la llegada de la era digital existía cierta legitimidad en la fotografía, una calidad de prueba irrefutable que ha comenzado a tambalearse. Por mencionar un ejemplo modesto, a finales de los ochenta la revista Club Nintendo solía invitar a sus lectores a enviar las mejores puntuaciones logradas en sus videojuegos tomando una fotografía a la pantalla, como prueba fehaciente de que los logros eran reales. Con los avances de la tecnología, una fotografía sería inadmisible actualmente, dada la facilidad con la se podría falsear la información.

En términos generales, la fotografía todavía mantiene una carga de credibilidad: la vasta mayoría de las personas espera que las imágenes que se les presentan sean un retrato de la realidad. En el caso del periodismo, a menudo resulta el ancla que solidifica toda la pieza, pues permanece una percepción de honestidad en la fotografía. Desafortunadamente, no falta quien explote los últimos remanentes de credibilidad de la fotografía para sus propios fines.

A finales de marzo del 2008 se suscitaron enfrentamientos violentos entre manifestantes tibetanos y autoridades chinas, iniciados por supuestos actos de violencia por parte de los tibetanos. Testigos pudieron identificar que el provocador era un oficial de policía disfrazado como manifestante, que blandiendo un cuchillo animaba a los protestantes a actuar violentamente. Las primeras imágenes mostraban claramente al agitador, y gracias a éstas el hombre pudo ser reconocido como un policía; sin embargo, páginas de internet y diario afines al régimen comenzaron a mostrar la misma imagen, pero ahora con el individuo eliminado digitalmente.

Las dos imágenes distribuidas por la embajada china: la de arriba muestra al "manifestante" violento. La de abajo, distribuida después de que se identificara al hombre como un policía disfrazado, lo elimina completamente.


De ordinario, las manipulaciones de imágenes se limitaban al entorno de la broma práctica, pero existe una creciente tendencia a falsear la realidad aprovechando la confianza que la gente deposita en la fotografía. El caso del gobierno chino es preocupante, pero es común encontrarlo, aunque de manera más sutil, a nuestro alrededor, para hacer la realidad más atractiva de lo que en realidad es. La compañía Dove lanzó una campaña que mostraba el estándar irreal que agencias de publicidad imponen a consumidores: un nivel de belleza que va más allá de cualquier maquillaje o crema, y que de hecho requiere de una reconstrucción total de los rasgos físicos.

El llamado arte de la fotografía solía encontrar su valor en capturar la belleza o cualidad inherente del sujeto retratado: al tener una de las grandes fotografías de antaño frente a si, el espectador podía sentirse sobrecogido al encontrarse partícipe de un momento quizá previo a su propio nacimiento, o al otro lado del mundo. Quienes se dedican a la fotografía por hobby o profesión, sin duda aspiran a este honesto ideal: el de que su habilidad y técnica se manifieste en un retrato sincero del objeto. Sin embargo, la ficción ha comenzado a adentrarse más y más en este medio previamente documental. Gracias a programas como Adobe Photoshop o GIMP es posible manipular lo capturado para que el resultado final muestre una visión específica. Se trata de toda una nueva rama artística: tomar una imagen normal y agregarle creatividad para lograr un producto distinto. Existen comunidades enteras dedicadas a la manipulación fotográfica, la más notoria siendo Worth 1000.


Una participación en los concursos de Worth1000.com

La llegada de la manipulación creativa de imágenes no es algo que deba mirarse con malos ojos: se trata de una vía que permite a los artistas capturar la imaginación al mostrar "la realidad" transformada de mil maneras posibles. Es posible que marque, sin embargo, la necesidad de alterar la actitud de la gente hacia la fotografía. Pese a que existen métodos hasta el momento infalibles para determinar si una imagen fue tratada con Photoshop (utilizando complejos algoritmos), el ojo desnudo es fácilmente engañable. La cualidad de evidencia de la que gozó la fotografía desde su creación y que se da por sentado comienza a adoptar tonalidades de gris.

¿Se debe desacreditar de una vez el valor de la fotografía como medio de capturar el mundo que nos rodea? No, en lo absoluto. Se seguirá dependiendo de la imagen para ilustrar, demostrar y ejemplificar por muchos años más. Después de todo, una imagen vale más de mil palabras. Sin embargo, en este siglo XXI conviene adoptar una actitud más crítica e inquisitiva, no dar la realidad mostrada en las imágenes como algo por sentado. Conviene ir pensando que quizá una fracción de esas mil palabras puede no ser tan honesta después de todo.

Pedro Arizpe/Milenio.com
Hola. De puro curioso, que

Hola. De puro curioso, que programa es el que usan para hacer la edicion de la foto?

Viviremos en una epoca en la

Viviremos en una epoca en la que usaremos mascaras digitales en todos nuestros ambitos de la vida, no necesitaremos de ver a las personas, sino simplemente su mascara, inclusive nosotros tendremos el ideal absoluto de nuestros cuerpos como presentacion inicial, en la red se resolvera todo, asi que esta disciplina(foto digital) sera una de las bases para tal actitud de nosotros, adios a las cirugias plasticas, seremos tal como queramos, inclusive cuando nos veamos a un espejo nos mostrara lo que queramos ver.

EL AVANCE EN LA TECNOLOGIA

EL AVANCE EN LA TECNOLOGIA ES VITAL,NECESARIO PARA EL DESARROLLO DE LA INDUSTRIA Y POR ENDE EL DESARROLLO DE LOS PAISES. PERO QUE TANTO NOS AYUDA O NOS PERJUDICA EL AVANCE TECNOLOGICO EN LA FOTOGRAFIA.. COMO BIEN SE APUNTA UNA IMAGEN DICE MAS QUE MIL PALABRAS, PERO AHORA GRACIAS A LA TECNOLOGIA LA IMAGEN PUEDE SER MANIPULADA Y PUEDE INDUCIR EN LO POSITIVO O NEGATIVO SOBRE CUALQUIER ASUNTO. LA MAYORIA DE LAS VECES DEBERA SER EJECUTADA PARA BENEFICIO DEL QUE EJERCE ESTA TECNOLOGIA, HAY INFINIDAD DE COSAS QUE SE PUEDEN EJECUTAR CON ESTOS PROGRAMAS FOTOGRAFICOS DIGITALES QUE SE USAN EN BENEFICIO DE LA SOCIEDAD. PERO QUE PASA CUANDO SE EMPIEZA A USAR PARA DIFAMAR, EXTORSIONAR O ENGAÑAR A LA PERSONA, AHI ES DONDE TROPIEZA LA TECNOLOGIA, AHI ES DONDE PODEMOS PONER EN TELA DE JUICIO MUCHAS SITUACIONES. INVITO A TODO LECTOR A QUE APROVECHE DE FORMA POSITIVA ESTOS AVANCES TECNOLOGICOS Y NO CONTRIBUYAMOS A MANCHAR LA IMAGEN, CON ACTOS QUE AFECTEN AL PROJIMO.

Es verdad que con el

Es verdad que con el Photoshop se puede engañar, manipular, difamar...exactamente igual que con la lengua y no por ello renegamos de ella y enmudecemos.
El Photoshop lo mismo que otros tratamientos de imagen me parecen divertidos y creativos,si puedo contar o inventar un cuento ¿por qué no voy a hacer realidad mis imágenes imaginarias?

Soy fotógrafo, es cierto

Soy fotógrafo, es cierto desde la invención de la fotografía existe la manipulación, la deferencia que hoy en día es más fácil manipular la imagen con ello, la misma imagen se ha convertido un una apariencia de la realidad y sobre todo virtual.

Y que decir de la

Y que decir de la manipulación de imágenes que ha cambiado hasta el rumbo de la historia. Habemos muchos que estabamos viendo en vivo el ataque a las torres gemelas el 11 de septiembre y pudimos ver claramente un avión caza pasar a un lado de las mismas antes de que se estrellara el segundo avión y después que han pasado las imágenes...sorpresa!, éste desapareció, como si se hubiera internado en la dimension desconocida o en el triángulo de las Bermudas... La verdad ya las imágenes no son creibles.

Muy interesante el tema,

Muy interesante el tema, comparto la idea de que una manipulación excesiva con el fin de engañar a la gente (especificamente en fotoperiodismo)es un fraude.
Pero de ahi en fuera el uso del photoshop es una maravilla, desde mejorar tonos, reducir o aumentar medidas hasta cualquier cosa inimaginable, cuando no le debo al photoshop en el retoque de fotos!
soy aficionado a la fotografía y trabajo en un periódico y la verdad no se que haríamos sin él.

que mala onda que cortaron

que mala onda que cortaron el comercial de Dove. El mensaje final es lo mas interesante de la campaña.

Sí, efectivamente presentar

Sí, efectivamente presentar una imagen retocada como auténtica es un fraude. Pero en cuanto a sus aplicaciones en la publicidad no me parece que devaluen absolutamente nada. Es sólo una herramienta utilizada con un fin mercadológico y nada más. Si alguien es tan buen fotógrafo que no necesita de Photoshop ni para checar los niveles de su toma, lo felicito. Pero quienes vivimos de utilizar Photoshop nos beneficiamos todos los días de esta magnífica herramienta para resolver las campañas que vemos todos los días en TV, internet o medios impresos.

Por otra parte, para hacer un buen retoque se requiere buena técnica, además de conocimientos de fotografía. La máquina no lo hace sola.

Hola, Pienso que vivimos en

Hola,

Pienso que vivimos en la época de la gran farsa y enajenación.

De plano ya lo de menos es lo que ocurre con las imágenes.

He disfrutado las imágenes que presentan, idependientemente si están retocadas o no.

Saludos

Aunque soy aficionado a la

Aunque soy aficionado a la fotografía creativa de hace algunos ayeres, recientemente me he iniciado en la fotografía digital, apoyado con algunos programas de diseño( aún no domino el photoshop)y los resultados me han parecido ¡sorprendentes!. Yo pienso que todo el recurso que detone la imaginación debe ser, no solamente reconocido sino estimulado
Creo firmememente ( como se debe creer ) que si Andy Wharhol hubiera tenido la oportunidad de experimentar con estos recursos, nos hubiera sorprendido doblemente.

Soy aficionado a la

Soy aficionado a la fotografía. Aún practico con rollo, pues me forza a buscar una buena toma y a mejorarla desde el inicio. No estoy en contra de la fotografía digital ni de su manipulación. Lo que en el fondo me molesta es que alguién quiera hacer pasar una fotografía manipulada por una auténtica. En mi opinión eso es un fraude.
Las herramientas que presenta photoshop pueden ser muy útiles tanto en lo artístico como en otras áreas, p. ej. la fotografía forense. Sin embargo, casos como el presentado por el gobierno chino y muchos en el área de la publicidad, devalúan el esfuerzo de muchos por obtener algo que valga la pena por medio de la fotografía.

Saludos.