Ave de las tempestades

Seis de torrecilla seis
redoble de tambor sobre la arena
son la pezuñas de Monterillo que cabalga

Los pitones estiran un barandal afilado

Esa mano
junta esa mano

v e r ó
n

i

c

a

—anillo efímero de púrpura vestido—

En redondo la estatua gira

Pase a pie
Una rodilla en el cable de la muerte
y gira
lento
firme
gira
aquí
alguien se prende fuego
y las llamas se extienden en ambas direcciones
y escurren al embudo

Que alguien alce al matador
la tarde se quema

Venga, maestro Ortega, día

Venga, maestro Ortega, día hoy es de que usted entregue un poema, que se someta al escrutinio público y que reciba más sentencias que las de sus aduladores, maestro. Esperamos con ansiedad. Digo esperamos porque estoy bien acompañado esta mañana de lunes donde lo mejor sería olvidarse de vivir. Salud y que haya suerte.

Licenciado, que retrato tan

Licenciado, que retrato tan grandioso acaba de entrgarnos.
Es lo que digo, cuando podemos desmarcarnos de temas de sensibilidad adolescente (que se tiene hasta la muerte), hablar de mas cosas que, me sientos triste, te amo, solo, no me dejes... y se entregan cosas de este calibre, bravo licenciado.

De repente me acostumbras a buenos versos de lugares conocidos, ahora, me llevaste a un lugar que no conozco, y fue magico.

Gerardo, qué buen poema. No

Gerardo, qué buen poema. No dejes que el anónimo te absurde. (jeje, que te vuelva absurdo), seguro quiere poemas como mis labios de carmin, tus mejillas de algodón.

Saludos.

No haga caso a esos

No haga caso a esos comentarios de mala leche hechos, además, de manera anónima; supongo que la creatividad se agota hasta para crear un seudónimo o hasta para saber qué demonios es un seudónimo. Van dos al hilo, maestro, pues este poema, al menos para mí, cumple con las características de un buen poema. Hay precisión en cada palabra, y un trabajo que por supuesto sólo se contempla en su resultado final. Hay innovación aun cuando se contemplan ciertos aires de aquellos epigramas de Mallarme (por supuesto que en forma, no así en contenido); incluso uno no puede dejar de acordarse de los poeminímos del maestro Huerta. ¿Qué idea tiene separar cada letra y hacer de cada una un sólo verso? Es difícil de encontrar una respuesta total; creo que tiene que ver más con una independencia fonética que, en este caso, le funciona bien. Este poema presenta metáforas cerradas; si bien siguen siendo plásticas (algo que he destacado como característica de su poesía) alcanzan un colorido más por la línea de los surrealistas. Al menos así me parece. Me detengo aquí. No quiero aburrir más a sus fans totales. Bravo, maestro, van dos al hilo y su poesía parece cada día renovarse. Felicidades, maestrazo, y no se distraiga usted respondiendo a comentarios que sólo empobrecen a quien los escribe; no es una de falta de respeto, aclaro, es una falta total de ideas y de coherencia. No todos tienen que estar de acuerdo con usted, cierto, pero si se está en desacuerdo al menos se debe amparar uno de los argumentos. Salud y que haya lujuria, pecado, gracia y palabras, muchas palabras...

Gerardo, Que padre texto. Me

Gerardo,

Que padre texto. Me gustó muchísimo. Me gusta la forma en la que retratas al torero -anillo efímero de púrpura vestido-. Felicidades, parece escrito por un cronista de toros y narrado en la Plaza México.

Aplausos!

Gerardo, Que padre texto. Me

Gerardo,

Que padre texto. Me gustó muchísimo. Me gusta la forma en la que retratas al torero -anillo efímero de púrpura vestido-. Felicidades, parece escrito por un cronista de toros y narrado en la Plaza México.

Aplaudos!

Ya basta. Queremos poesía o

Ya basta. Queremos poesía o dejar de alimentar la red con ripios e inspiraciones piñatas.

¿Queremos? Gracias. gerardo

¿Queremos?

Gracias.

gerardo ortega