Gerardo OrtegaDe lunes a diciembreCrédito de foto: Marc Morreres). Escritor regiomontano nacido en el 72. Trabajó en Milenio un par de años como editor de Cultura, de lo cual le sobrevive este espacio. Tiene publicados dos cuadernos, uno de poesía y otro de relatos. El tercero, a punto de salir por parte de la UANL y editorial Diáfora, es una recopilación de una treintena de textos aparecidos en este espacio durante el año 2007. Su nombre, De lunes a diciembre.
Sárdica
Enumerar lo pasos, Sárdica, en tu plaza;
construir eneros bajo la lluvia que no cesa,
y dolerse de la rosa empuñada como espada vencida
y apretar los ojos...
De qué hablar si en tus paseos no hay nadie que se bese,
ni dónde vestir adioses
ni nadie que ame tus álamos.
Desde lo alto tu rostro se pierde en la neblina,
pareces condenada al infierno,
ya nadie te camina.
Tus jardines
llovidos
cantan
sin
mí




Licenciado, que bueno
Licenciado, que bueno leerte, y de que manera.
Es buenisimo le poema, ritmico, emotivo, personal (que bien porque soy empatico, sr biografo-semi-NoAutorizado).
"De qué hablar si en tus paseos no hay nadie que se bese,
ni dónde vestir adioses
ni nadie que ame tus álamos."
tomalaaa, y el fnhial sabroso, a cuentagotas, como los primeros sorbos de café.
... y yo recuerdo su vos
... y yo recuerdo su vos narrando este poema... lo tenia en un cassette grabado desde la estacion de radio donde hizo su debut "sardica"...
en la mudanza de casa... no se donde quedo.. lástima
Oh, ¡se acuerda!!se
Oh, ¡se acuerda!!se acuerda! Creo que desempolvé un texto para ver si esta carta "fuerte" aguantaba la "prueba del ácido". Y creo que sí pasó. Ya era hora. jajaja. Crei que eres la única persona que guarda memoria de aquellos talleres en la casa, donde una niña de 12 años se asomaba a la ventana. Esa niña ahora se asoma a este blog y que encuentra, futa, ¡el mismo poema! Bueno este poema ya es un cover.
Gracias por tu comentario. ¿sigues yendo a la Pira? Yo tengo muchísimos meses de no.
Saludos.
JAJAJA SI... QUE COSAS DE LA
JAJAJA SI... QUE COSAS DE LA VIDA...
SI claro, casi cada viernes ahi estoy
y ultimamente cada lunes en puntos de las 9pm jajaja ahi apoyando a unos "nuevos" cantantes de covers...
hay cosas que es dificil de cambiar! ja
¡Bravo, maestro!, agarró
¡Bravo, maestro!, agarró usted el toro por los cuernos y se lanzó así al ruedo, en seco, entregándonos un poema que bien vale la pena comentar (y que si no lo hice antes fue por problemas con la red). En primer lugar, señor Ortega, sorprende la capacidad que tiene usted para evocar ciertos instantes que seguramente fueron relevantes para usted (y no precisamente para sus lectores, de ahí el carácter íntimo de su poesía, la vivencia pura) en algún momento; suelta usted a esa terca memoria, evoca y logra atrapar instantes al aire como un cuadro hecho de tan solo una pincelada. Segundo: ese último verso monosilábico me recuerda ciertos toques de una tradición poética oriental y me parece un excelente remate cargado de una musicalidad extraordinaria y de un significado completo (quizás la mayor pista para descifrar el poema). Una crítica: se está volviendo muy recurrente en sus poemas la mezcla de versos de largo aliento, con versos de arte menor; debe usted tener cuidado, señor Ortega, ya que los primeros pueden restar fuerza a los segundos. Además, revise usted como ciertos tipos de palabras (sobre todo conectores) restan energía a esos mismos versos; reconsidere usted cuando realmente sea necesario utilizarlos y no desperdicie balas que pueden herir todo el poema. Creo más en su capacidad para el verso de arte menor y es en éste donde demuestra una musicalidad extraordinaria que si bien está en camino de la afinación perfecta, ya consigue usted instantes casi mágicos y rítmicos (muy a su estilo, claro). Se atreve, señor Ortega, y eso es digno de reconocerse y de aplaudirse; sólo tome a consideración que a veces esa mescolanza de versos no es tan efectiva y que puede ocurrir reste fuerza a la totalidad del poema. Éste que ahora nos entrega está bien equilibrado y tiene la expresión del amor por una ciudad, o el desamor (Sárdica), así como un contemplarse desde afuera para concluir dentro del mismo recuerdo que usted evoca (por eso me refería a ese último verso monosilábico). Otra observación: no abuse usted de los lugares comunes, ni de las palabras fritangueadas, señor Ortega; si ha de estar en una búsqueda, su propia búsqueda, que sea agresiva, violenta, luminosa... y si se atreve a iniciarla, debe también atreverse a buscar otro tipo de lugares, otras palabras y hasta otras estructuras sintácticas (usted maneja dichas estructuras con una rigidez escolar endemoniada, y eso, señor, no ayuda en nada a su poesía). Permítame felicitarlo, señor Ortega, ya que si bien no es su mejor poema (el mejor siempre está por llegar), se nota que le metió pasión, entrega (algo que no ocurre muy seguido con sus poesías) y que echó la carne al asador más peleando por su propia búsqueda que por publicar un poema de compromiso. Como siempre, quedo a sus apreciables órdenes para lo que así considere necesario. Que haya lujuria, sexo, pecado (algunos vicios), mucha surte y palabras (para volver a nombrar el mundo).
Esto me recuerda la plaza La
Esto me recuerda la plaza La Luz del centro de Monterrey.
:)
o la plaza undida de la macro :) puros recuerdos.
pd.Me extraña no ver critica u observacion alguna.
Saludos !