¿Cybercensura? Invitación a un ejercicio dialéctico

¿Cybercensura?

Invitación a un ejercicio dialéctico

Un cyberlector me hizo el honor de enviarme un correo a mi cuenta personal, el cual publico a continuación agregando comentarios al mismo (me tomé la libertad de no incluir su nombre debido al carácter privado de la misiva)

Estimado maestro Solís:

He leído con interés y vergüenza ajena los comentarios que insertan algunos trolls en los textos que publicas en el blog de Milenio y eso me llevó a reflexionar un poco.

(A mi no me causan “vergüenza” sino pena, es triste que necesiten una plataforma para poder explayarse, lo llamaría escape a sus frustraciones. Sin embargo hay algunos de ellos que tienen un sarcasmo sublime y el juego de la interactividad del cyberespacio les da una valía interesante. Hay otros que desean sentirse superiores –los más patológicos- y desde el anonimato sienten resolver el universo. Repito: se me hacen entes frustrados que piensan ser Cybersabios)

Existe un libro titulado Los Mil y Un Insomnios, publicado por el Centro Toluqueño de Escritores. Se trata de una compilación de textos breves: mini cuentos, mini ficciones y otros trabajos de formatos francamente inclasificables, pero que son en su conjunto un libre ejercicio de la imaginación y la fantasía. El modelo adoptado fue la irrepetible compilación que hizo el maestro Edmundo Valadez: El Libro de la Imaginación,

(“El libro de la Imaginación” es la Biblia hispana del micro relato, tuve la oportunidad de conocerlo en mi adolescencia y [lugar común] cambió mi vida para siempre. Inclusive gusto de releerlo cada 5 años. En Monterrey el excelente poeta, periodista y editor José Jaime Ruiz, acaba de publicar un número monográfico de la revista Posdata dedicada a las minificciones. El volumen es extraordinario, combina pequeños ensayos en derredor de la minificciones con entrevistas y una compilación muy aplaudible del género)

Como tú sabes, conviven en la red, en miles de blogs y revistas electrónicas, vastas muestras de literatura breve. Mencionaré los no siempre logrados "Cuentos de cien palabras" de Jordi Cebrian, o las páginas dedicadas a los cuentos sufíes y monogatari japoneses, entre otras. La calidad de los textos mencionados no es siempre igual; tampoco lo son su erudición, su claridad, su ligereza o su ingenio; sin embargo los autores de tales espacios no reciben un trato tan particularmente agresivo, tan gratuitamente personal, de parte de sus lectores.

(Algo importante por compartir a estas alturas de la aventura de las 100 minificciones es que las realizo como un ejercicio/divertimento; se por los web masters de Milenio.com que el blog recibe un promedio mayor a las 500 visitas de cuentas únicas por publicación, lo cual es algo maravilloso para cualquier persona que se dedica a lo literario y los comentarios ofensivos no rebasan nunca el 1% de las visitas. Digamos que no hay mucha gente que lea el blog que adolezca de la Cyberpetulancia. Ahora bien, tengo que confesarte que he deambulado por distintas y rigurosas expresiones artísticas, desde la pantomima hasta la producción cinematográfica y nunca me había enfrentado a tanta ira y sapiencia juntas. Lo que si es un hecho enriquecedor, son los comentarios de errores ortográficos (esos si me han dolido, como aquel de “torso vs. torzo”, o el de “voyeur vs. vouyer”), se que tengo distracciones ortográficas más aquellas no me provocan insomnio, si todos los escritores redactáramos de manera perfecta no existirían los editores y correctores de estilo, y es debido aclarar que conozco extraordinarios correctores que no desarrollan la escritura creativa, simplemente no se les ocurre nada que contar. Otra vertiente que es mi favorita del blog es cuando hemos podido evolucionar una minificción, ya sea con una propuesta para una mejora semántica, o bien, la excelsa cuando participantes continúan el relato de la minificción)

Dice el viejo refrán: "Mal de muchos, consuelo de tontos". He leído en otros blogs de Milenio a los mismos seudónimos insultando y agrediendo lo mismo a tirios que a troyanos por el motivo que sea. Para estas personas no importa exponer una causa, apoyarse en una tesis, argumentar una contrapropuesta; al parecer no hay causa, no hay razón, sino la elemental necesidad instintiva de agredir, insultar, denostar y escudarse en el flexible argumento de "ser libres" y decir "lo que se me dé la gana", pues para eso hay "libertad de expresión".

Una pregunta permanece al reconsiderar esta situación. Parafraseando
a Franz Fanon ¿será que los diarios -y con ellos sus blogs-tienen los
lectores que se merecen?

Espero que no.

(Yo también)

¡Un abrazo!

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Para finalizar los comentarios de la misiva invito al público al siguiente ejercicio dialéctico:

1. ¿Creen que deberíamos pedirle a Milenio.com que abra un blog para que estos Cybersabios se insulten a diestra y siniestra? Sería una expresión de antiestética posmoderna fascinante.

2. En Milenio.com ofrecen a los escritores la opción de filtrar comentarios ¿Debería usar tal herramienta? ¿En qué casos?

3. ¿Será correcto que sólo conteste los comentarios que se publiquen sin seudónimo?

4. ¿Creen posible que edite comentarios – ya sea ofensivos o positivos- que no estén debidamente argumentados?

5. ¿Podría suceder que para publicar un comentario negativo, se le exija a la persona que mande una muestra de su trabajo creativo en la misma área, en orden de validar su juicio? En este caso, ¿Creen que las personas pueden publicar comentarios insultantes con seudónimo, siempre y cuando manden una muestra de su trabajo literario breve?

6. ¿Podríamos aspirar a la cyberequidad, y plantear que cada quien que se atreve a criticar, a su vez, se debería atrever a ser cybercriticado? Es decir que mande su material pa´ ver cómo le va en la cyberfiesta…

7. ¿Qué otro cuestionamiento se le ocurre a Usted, estimado cyberlector?

Netiquette El asunto de

Netiquette

El asunto de tener una reglas para la discusión o Netiquette es una limitación cuando se trata de textos literarios o poesía, porque sería una contradicción establecer “límites” en la expresión escrita, cuando se trata de hablar de textos que no van a tener límite alguno, pues se trata de o se intenta, una expresión artística.

Es más, lo de los insultos es desmedido, estoy de acuerdo, pero ¿qué de los textos que merecen ser insultados, qué de las cosas que te arrancan una franca mentada de madre?

Creo que el ejercicio de la libertad poco a poco pone en su lugar al libertinaje, como un proceso anarquista de toma de conciencia.
Así que mejor expresémonos contra los que se expresan mal, en vez de censurarlos; es más incómodo, pero más sano.

Saludos a todos.

¡Qué intensas reflexiones,

¡Qué intensas reflexiones, señor Solis!, debería usted sentirse halagado, y protegido, claro está, porque al no contar con argumentos para defender una prosa mala y mal hecha recurre usted a esconderse atrás de un espejo que dice, o al menos lo intenta, lo que a usted le gustaría decir. ¡Bravo, señor Solis!, evade usted la crítica y alude a una supuesta agresión por parte de algunos visitantes de su blog. ¿Cuáles agresiones, señor Solis?, mayor agresión es creer que se escribe cuando en verdad no se puede defender ni el trabajo de uno mismo. Cierto que muchos de los comentarios estaban hechos de mala leche, sin argumentos; pero eso no le da derecho a usted, señor Solis, a escudarse tras de una admiradora o admirador para decir en boca y palabras de otro (a) lo que usted no puede. Qué peligrosa es que la censura se muestre cuando no se halaga a quien espera recibir halagos por textos mediocres. Qué peligroso que se escuden los otros en sombras menores que reflexionan pobremente sobre una problemática que no alcanzan a comprender (porque si la comprendieran ni siquiera pedirían una censura, claro está). Atienda usted cada una de las críticas que le hacen y tenga el ingenio y la inteligencia para salir bien librado; no se lo tome con la cabeza caliente, señor Solis, porque es lo peor que puede usted hacer frente a las críticas. Juegue un poco, por favor, que a fin de cuentas todos nos divertimos a través del uso de este blog PÚBLICO... Sin más por el momento quedo a sus órdenes para lo que así considere necesario. Saludos.

Hail. ¿Desde cuándo el

Hail.

¿Desde cuándo el escritor se dedica a las encuestas? No me imagino a Bukowski preguntándole al transeúnte común si debe o no censurar a sus censores.

Algunos escriben para que los quieran y otros, ingenuos rescatistas, escriben para que quieran a una tercera persona. Extraño.

Claro que huelen a fascismo los enunciados de alguien que te dice "maestro" y que califica a quienes te criticamos como trolls.Reconoce al Duce y se asoma al balcón de la discriminación.

El que no quiera asolearse que no salga de su casa. Punto.

Bravo por tu cambio de

Bravo por tu cambio de imagen, necesitàbamos en verdad algo màs fresco y sobre todo en pose, me gusta.

Ya sè que solamente aquellas mentes privilegiadas tienen derecho a opinar en este tu muy personal blog, el cual lo has transormado en tu propia trinchera y por lo que leo y aunque disfraces tus escritos, se nota que te molesta la intromisiòn de los "trolls" como nos denominan tus acérrimos seguidores.

Finalmente tanta molestia tuya es una muestra de tu intolerancia, porque a fin de cuentas, quién es la estrella de este circo: TÚ. Este ente que se autoerige como todo un letrado, quién se ofrece como maestro, en serio rayas en lo soberbio.

Saludos, de vez en cuando te seguirè molestando, y si no te parece, pues simplmente borra los comentarios indeseables y deja los que solo a ti te gustan.

Tan, tan.

Muy buena la proposición de

Muy buena la proposición de José Luis y las respuestas y argumentaciones de todos.
Pero carezco de instinto censor y complejo de crítico... Entré, de nuevo, para leer un microrrelato... Los hay que me han gustado más o menos... pero creación, al fin y al cabo.
Es lo que eché de memos hoy.

Somos cerebros que

Somos cerebros que interpretan lo que perciben y procesan en el inconsciente todos los acontecimientos que le preceden.

Y yo que pensaba que éramos almas que sólo recordaban...

Sinceramente creo que la

Sinceramente creo que la censura, con o sin prefijos, es un atentado contra la libertad, que -admito- no debe ser libertinaje ni diatriba sin sentido.

Opino que con seudónimo o sin él siempre hay una persona detrás. Simplemente es cuestión de escucharla o no, de responderle o no. La censura si la hay, deberá residir en el receptor y no en el canal, ya que de otra manera se distorsiona la comunicación y se polariza conforme al criterio del censor. A eso algunos lo llamarían fascismo (¿cyberfascismo?).

Finalmente estamos hablando de cyberdemocracia y con respecto a los puntos 4 y 5, pregunto como ejemplo ¿debería la cámara de diputados omitir de sus actas aquellos comentarios – ya sea ofensivos o positivos- que no estén debidamente argumentados?

Y en el mismo tenor, cuando algún ciudadano increpa a alguna autoridad ¿Podría suceder que para exponer y/o publicar un comentario negativo, se le exija a la persona que mande una muestra de su trabajo creativo en la misma área, en orden de validar su juicio?.

En particular este último punto lo veo peligroso, ya que veladamente sugiere que solo aquel que desarrollara un trabajo creativo en la misma área sería merecedor de opinar o participar en el blog. ¿qué tal que la creatividad le fue negada por el creador?, ¿que tal que no tiene el tiempo, ganas o intención suficientes para crear algo?, ¿qué tal que es alguien que está empezando a cultivarse?

Porque de ser así, entonces recomendaría crear un club cerrado, una elite de iluminados, creativos y tal vez, aduladores, que de nada servirían al autor, excepto para alimentar su ego.

Es cierto que a veces los comentarios de quienes nos "escondemos" detrás de un seudónimo son ofensivos y -mea culpa- me incluyo en ellos en algunos posts, pero al menos en mi caso seguiré en mi intento de ser más propositivo y crear sinergia.

Reitero que tengo la impresión de que tienes vocación de cyberlegislador, pero caer en la censura sería un error y tratar de desenmascarar a los cyberencapuchados descubre otra faceta de tu personalidad como cyberprocurador de justicia.

Recomiendo mejor dejar de hacerle al cyberllanero solitario y andar persiguiendo a los malos y a tus fantasmas y echarle ganas no solo a las minificciones sino a las respuestas a tus críticos.

Opino que dejar el canal abierto será un acierto, porque finalmente es un reflejo de nuestra sociedad y sus realidades, algunas de ellas tristes: plural, polarizada, resentida, desinformada, inculta, injusta, inpune, envidosa, pero a final de cuentas rica, divertida, y... llena de folklore.

Un saludo

Cazafantasmas

Gracias por tus argumentos

Gracias por tus argumentos Cazafantasmas.

Con algunos estoy completamente de acuerdo y en algunos otros difiero, sin embargo lo más importante es que me remitieron al concepto primario de libertad personal, es decir, cada quien tiene el derecho de decidir si desea expresarse bajo seudónimo o bajo título propio; es un derecho inalienable de cada persona y como todo derecho será correlativo de sus obligaciones. Cada quien decide el peso de sus argumentos de acuerdo a lo que adopta. En lo personal decidí publicar a título personal y mis obligaciones son manejarme y aceptar los comentarios de ese modo, así como poder ignorar o bien debatir sólo con aquellos que yo desee.

Creo que el seudónimo limita y coarta, más no está en mi persona restringir lo anterior; cada quien decide las prerrogativas o ventajas que conlleva el publicar anónimamente.

Se aprende de tu lógica y los ejemplos que empleaste. La parte final de tu participación es excelente.

A su vez, gracias por el consejo de no pegarle más al CyberLlanero Solitario (creo que la presente entrega es un intento de ello).

Un saludo.

El Cazafantasmas, ansioso

El Cazafantasmas, ansioso lisonjero... y Josè Luis gustaba de regalar el oído.

José Luis: Hace varios

José Luis:

Hace varios años leí el "Cluetrain Manifesto" (version en inglés) Click AQUI o bien (versión en "español") Click ACA que contiene algunas tesis que leídas con una mente abierta, más allá de la cultura corporativa a la que principalmente se refiere, sino más bien a la comuncación vía internet, resultan interesantes.

Hay muchas y variadas razones (y experiencias) para permanecer en el anonimato. Con respecto a esto, te remito a algunas páginas interesantes al respecto:

- Derecho al anonimato
- CyberSLAPP
- CyberSLAPP, Preguntas y respuestas
- Seguridad en blogs

Un saludo

Cazafantasmas

Para qué hacer tanto

Para qué hacer tanto cuento.

Al final eres una minificción.

¡EXCELENTE! Es uno de los

¡EXCELENTE!

Es uno de los mejores elogios que he recibido en mi vida.

Voto enérgicamente

Voto enérgicamente por:

Punto 1 y 6.