La urbanización del Edomex
Con la construcción de las Ciudades Bicentenario, las autoridades mexiquenses desarrollarán complejos habitacionales, pero sobre todo comerciales en seis municipios.
En 12 años los municipios de Tecámac, Huehuetoca, Almoloya de Juárez, Atlacomulco, Jilotepec y Zumpango urbanizarán 14 por ciento de su territorio y contarán con 430 mil 529 nuevas viviendas y 2 millones de nuevos habitantes que demandarán servicios.
Con el decreto de las llamadas Ciudades Bicentenario, estos
municipios pasarán de 733 mil a 3.3 millones de habitantes y de 154 mil a casi 600 mil viviendas.
El incremento será de 352 y 279 por ciento, respectivamente en seis municipios que hoy ni siquiera llegan al millón de habitantes.
Los alcaldes de la zona dicen estar preparados, pero los urbanistas y los diputados no aprueban la medida; los argumentos: falta de planeación, crecimiento
desordenado por decreto, y la falta de una veda inmobiliaria.
Para ser consideradas Ciudades Bicentenario los seis municipios cambiaron el uso del suelo de 28 mil hectáreas agrícolas a urbanas, de las cuales 20 por ciento está dedicado a vivienda, otro 20 por ciento para áreas verdes y recreativas y 60 por ciento restante, que representa 16 mil 800 hectáreas, para industria y comercio.
La extensión total de las Ciudades Bicentenario es de 189 mil 525 hectáreas de las cuales actualmente 17 mil 530 ya están urbanizadas, es decir 9 por ciento, pero para el 2020 ya estará urbanizado el 23 por ciento y el 76 por ciento restante deberá permanecer sin urbanizar.
De 1999 a la fecha el gobierno estatal lleva 438 mil viviendas autorizadas, sin contar las autorizaciones que dan los municipios para conjuntos habitacionales menores.
Oposición al proyecto
El representante de las Naciones Unidas en materia de Asentamientos Humanos, Alfonso Iracheta Cenecorta, señaló que las obras son “sin ton ni son. Las ponen donde consideran que deben ponerlas sin ningún análisis del impacto ambiental, territorial; el llamado de atención ya tiene 20 años y no pasa nada.
“El plan de desarrollo estatal y los municipales no funcionan, los municipales, por ejemplo, no tienen graves consecuencias para el que no los cumple y el resultado es terrible, porque el cambio de uso de suelo se ha convertido en una especie de deporte”, consideró el investigador.
El coordinador del PRD, Higinio Martínez Miranda, puntualizó que un proyecto de esta naturaleza sólo funcionaría si hay “veda inmobiliaria” en los 119 municipios restantes. Mientras eso no ocurra, es un negocio entre funcionarios y empresarios.
Gerardo Pliego del PAN calificó esta decisión como una aberración porque no hay infraestructura en esos municipios para que sean considerados como polos de desarrollo.



