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Matrimonios gays y McCain

El casamiento entre personas del mismo sexo vuelve a ser un debate clave en los comicios estadunidenses. La derecha cristiana puso al candidato republicano bajo la lupa.

La Suprema Corte de Justicia de California reafirmó este mes el derecho de homosexuales y lesbianas de casarse con personas de su mismo sexo, antes descartado por la legislatura. Este rico y poderoso estado es el segundo del país, luego de Massachussets, que abre esta posibilidad.

Antes del fallo del jueves 15, la cuestión parecía haber quedado fuera del debate político. En 2004, había sido una de las mejores armas de la derecha religiosa para asegurar el voto por el presidente George W. Bush. La ciudadanía de 13 estados aprobó, en referéndum, diversas normas que prohibían el matrimonio entre personas del mismo sexo. Entre ellos figuró el septentrional de Ohio.

Los tres principales aspirantes a la presidencia —Barack Obama y Hillary Clinton, del opositor Partido Demócrata, y el ya consagrado John McCain, del Republicano— han estado de acuerdo en oponerse al matrimonio homosexual, pero también rechazan la aprobación de una enmienda constitucional federal que prohíba esos matrimonios.

La decisión aprobada por cuatro votos a tres en la Suprema Corte de California —seis de cuyos miembros fueron designados por gobernadores republicanos— le confiere a McCain la oportunidad de repensar el asunto y redefinir su posición.

“La decisión de California vuelve a encender un asunto provocador y casi extinto para la derecha religiosa, que indudablemente lo definirá como una cuestión de ‘tiranía judicial’”, señala Frederick Clarkson, autor de l libro Hostilidad eterna y cofundador del blog Talk2Action. La resolución judicial “podría cambiar las matemáticas” parlamentarias, pues en noviembre también habrá elecciones legislativas, afirma Rod Martin, fundador de la organización conservadora
TheVanguard.org.

“McCain tendrá un desempeño mucho mejor entre los latinoamericanos del que podrían tener otros republicanos, y el asunto del matrimonio (homosexual) puede potenciar eso”, agregó.

McCain ha tenido una relación inestable con la derecha religiosa de su partido. En la campaña interna de 2000, fue ridiculizado por no defender la agenda social de la derecha religiosa, McCain llamó “agentes de intolerancia” a los reverendos Jerry Falwell y Pat Robertson.

En 2004, McCain molestó aun más a la derecha religiosa al oponerse a una prohibición constitucional federal al matrimonio gay. Pero dos años después, McCain respaldó una iniciativa infructuosa en su estado, Arizona, que prohibía el casamiento entre personas del mismo sexo.

McCain intentó hacer las paces con los líderes de la derecha religiosa. Habló en la Universidad de la Libertad, que dirige Falwell, y logró la aprobación del pastor texano John Hagee, fundador de la organización Cristianos Unidos por Israel.

Hagee es conocido por sus comentarios anticatólicos (de los que hace poco se disculpó)y por una controvertida declaración que vinculó la devastación causada por el huracán Katrina con una programada marcha por los derechos homosexuales en la meridional ciudad de Nueva Orleans (por lo que no se disculpó).

Hagee también está en la primera línea de la campaña para que EU ataque militarmente a Irán. Sin embargo, algunos líderes de la derecha religiosa —especialmente el fundador de Focus on the Family, James Dobson—continuaron manteniendo distancia.

A comienzos de este año, Dobson dijo que no votaría por McCain bajo ningún concepto. McCain ha quedado “atrapado entre la espada y la pared”, afirmó Clarkson. Su posición es que el matrimonio homosexual debe ser resuelto en cada estado, lo cual “desde el punto de vista de buena parte de la derecha religiosa es inaceptable”, agregó.

“Ellos creen que McCain no hace nada realmente para detenerlo”, agregó. El equipo de McCain emitió luego del fallo de California una declaración en la que criticó dicha resolución y se manifestó a favor de la prohibición constitucional del matrimonio gay en el estado. Es seguro que la cuestión se incorporará a la agenda californiana de la campaña política rumbo a las elecciones de noviembre.

Brian S. Brown, director ejecutivo de la Organización Nacional para el Matrimonio en California, que se opone al casamiento homosexual, dijo que la sentencia convirtió la cuestión en un “asunto importante de las inminentes elecciones nacionales (…) la izquierda criticará a McCain sobre este asunto de cualquier modo, porque él fue el copresidente de la campaña a favor del matrimonio tradicional en Arizona. Por lo tanto, él no tiene absolutamente nada que perder”, enfatizó el conservador Rod Martin.

“Espero que McCain intente explotar el fallo, pero no directamente”, añade Rob Boston, director asistente de comunicaciones de Estadunidenses Unidos por la Separación de la Iglesia y el Estado. “Probablemente la mayor parte del trabajo se hará a través de terceros: pastores de extrema derecha y líderes de la derecha religiosa que usarán la decisión para demonizar a los gays y atemorizar” a la población más religiosa.

Clarkson, que vive en Massachusetts, señaló que “este asunto aterroriza a políticos de ambos partidos, que temen decir que es buena la igualdad a la hora de contraer matrimonio, aunque lo crean (…) los políticos también tuvieron temor de manifestarse por los derechos civiles equitativos para los estadunidenses negros, aunque estuvieran secretamente agradecidos por la valentía de los tribunales federales por preservar los derechos de todos los ciudadanos”, agregó.

“La gran pregunta es si jugar la carta del matrimonio entre homosexuales funcionará esta vez”, señaló Boston. El aumento del combustible y los desalojos pueden llevar a muchos votantes, incluso conservadores, a prestar más atención a los asuntos económicos que a obsesionarse por una decisión de la Suprema Corte de California, opinó.

Bill Berkowitz/IPS