El Carnal ya está en el ring

Miércoles, 21 Mayo, 2008

Sin empacho, Marcelo Ebrard admite una obviedad que había estado conteniendo: quiere suceder a Felipe Calderón.

Apto y equipado para intentar alzarse con el mayor Poder, no se hace el muerto: “Estoy vivo y trabajando”, dice (lo cual, por cierto y con fruición, hace también otro probable: Enrique Peña Nieto).

López Obrador dice que a Ebrard o a Lázaro Cárdenas pudiera dar su respaldo en 2012… si ve a uno u otro más arriba que él.

Sin embargo, el ex gobernador de Michoacán carece del magnífico escenario (y los recursos de todo género) que el defeño tiene para lucirse, a lo que vale añadir su valiosa (pero muy cuidada) cercanía con López Obrador.

Es ante todo eficaz al frente de una Ciudad de México maravillosa y atroz, lo cual no se atreven a escamotearle panistas ni priistas, incluido el mismísimo Carlos Salinas de Gortari.

Si bueno es que El Carnal ya no esconda lo evidente, mucho más que bueno se confirma será el espectáculo del desgreñadero que viene.

cmarin@milenio.com