Reportaje

Ladrones tardan 15 segundos en robar un auto

El asalto a una casa-habitación lo consuman en cinco minutos y una violación en seis.

En el Distrito Federal, los delincuentes emplean apenas 15 segundos para robar un automóvil con violencia, el asalto a una casa-habitación lo consuman en cinco minutos, una violación en menos de seis, mientras que las víctimas tienen que esperar en promedio hasta 40 minutos para recibir apoyo policiaco.

De acuerdo con un estudio realizado por el Consejo para la Ley y los Derechos Humanos, organismo no gubernamental que se especializa en temas de seguridad, en la capital, las víctimas del delito tienen que esperar en promedio seis minutos para ser atendidos en el número 066 de emergencia, enlazado al Sistema Nacional de Emergencia y operado por la Secretaría de Seguridad Pública local.

Una vez que el operador recibe la llamada tarda de 3 a 4 minutos más al solicitar datos como nombre, dirección y teléfono, “información que se puede obtener de manera inmediata mediante el rastreo de la llamada”, explica el estudio.

Al tiempo utilizado para el procesamiento de datos se suman entre 15 y 30 minutos para el traslado de las patrullas al lugar donde ocurre la emergencia.

Fernando Ruiz, presidente del consejo, considera que esos minutos “pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte. No hay inmediatez, lo vemos constantemente en la Ciudad de México, para cuando llega la policía los delincuentes ya huyeron”.

Los principales delitos se cometen en un parpadeo, como el robo de vehículos estacionados que se consuma en 30 segundos; el robo de auto con violencia, en 15 segundos, y el asalto a casa-habitación, en 5 minutos.

El estudio, realizado de noviembre de 2007 a marzo de 2008, arrojó que en las madrugadas de los jueves, viernes y sábado el sistema permanece saturado, por lo que se tiene el registro de que las víctimas deben esperar hasta 15 minutos para ser atendidas.

“Se detectó que el personal que atiende las llamadas en el 066 es insensible, no sabe valorar el nivel de riesgo latente en el momento de la llamada, no está debidamente capacitado para obtener información importante para el personal que será enviado a cubrir la emergencia y deja pasar datos clave por falta de atención”, explicó Canales.

Destacó que la “falta de capacidad de los operadores y que los patrulleros no se mantienen en el perímetro de su sector”, son los factores que hacen deficiente el servicio de emergencia que brindan las autoridades policiacas, por lo que recomendó tanto al gobierno federal como al local adoptar modelos como los implantados en Estados Unidos y Canadá.

Respuesta entre 3 y 5 minutos

Contrario a los datos que proporciona el consejo, las autoridades policiacas argumentan que el tiempo de respuesta de sus unidades oscila entre los 3 y 5 minutos.

En la página de internet de la Secretaría de Seguridad Pública se detalla que en el Sistema Nacional de Emergencias están enlazadas dependencias como la PGJDF, Protección Civil y bomberos, por lo que la atención es casi inmediata.

Se explica que automáticamente la llamada es turnada a un operador, quien registra el nombre, teléfono, dirección de referencia y datos de la emergencia y de manera automática se asigna un número de folio, con lo que se evitan o se detectan a tiempo las falsas alarmas o llamadas de broma.

Una vez capturada la información, el sistema computarizado realiza la transferencia hacía la Central de Radio, donde los operadores que cubren los 70 sectores de la capital ubican a la patrulla más cercana para atender la emergencia.

Cabe recordar que fue en 2006 cuando el Distrito Federal se incorporó de manera oficial al Sistema Nacional de Emergencia 066.

Los casos

Laura, quien vive en la delegación Tláhuac, se percató de la presencia de un delincente en la planta baja de su domicilio, de inmediato marcó al 066, pero la operadora le pedía que hablara más fuerte para anotar sus datos, “no entendía que tenía que susurrar, pues el ladrón estaba dentro de la casa, pero le alcancé a dar mis datos”.

Afortunadamente para Laura, a lo lejos se escuchó el sonido de la sirena de una ambulancia que circulaba sobre una calle cercana a su domicilio y que el ladrón confundió con el sonido de una patrulla. El delincuente se espantó y huyó llevándose una grabadora y discos compactos. Despúes de 20 minutos llegó la policía, pero “sólo entraron a ver qué rastros había dejado el ladrón y según iban a peinar la zona, pero que era difícil detenerlo porque ya habían pasado más de 20 minutos y el ladrón seguro ya estaría lejos”. Tras el suceso, la familia cambió las chapas de la puerta e instaló un sistema de alarma.

Miguel vivió algo parecido. Manejaba su automóvil por la madrugada sobre Insurgentes Sur, cuando de pronto se percató que un vehículo negro lo seguía de cerca, no le dio importancia, pues pensó que era un grupo de muchachos que quería “jugar carreritas”.

Aceleró para dejarlos atrás, pero mayor fue su sorpresa al ver que el vehículo hacía lo propio y le daba un pequeño golpe por detrás, de inmediato tomó su celular y marcó el 066 para pedir ayuda, pero la operadora, luego de pedirle en tres ocasiones corroborar sus datos, le aconsejó que se detuviera para que una patrulla “pudiera ubicarlo”.

Ante la sugerencia, Miguel no sabía qué hacer, “dudé por un momento si hacerle caso a la señorita, pero tan pronto bajé la velocidad, el carro se me acercó más y pude ver que traían pistolas, así que no me quedó otra y volví a acelerar”.

Tras volver a explicar su situación, la operadora le repetía que debía detenerse para un “mejor servicio”; por lo que optó por colgar el teléfono e intentó perder a los maleantes por calles de la colonia Roma, lográndolo luego de 20 minutos de “intenso estrés, que nunca olvidaré”.