El jicote aguamielero
Lunes, 19 Mayo, 2008
A una semana de iniciado, el sainete-debate sobre la reforma energética no ha sido capaz de aportar una sola sorpresa. Previsto como un diálogo de sordos, los protagonistas políticos de este asunto han ocupado los tiempos estelares, esto es los primeros días, en reafirmar sus posturas —que no sus pensamientos—, sus intransigencias y el desprecio que les merecen todos los que no comulgan con sus convicciones.
Los otros participantes, intelectuales del campo de las letras o la academia tecnológica, expertos bien documentados o ciudadanos de la mejor intención, siguen acudiendo a predicar en ese desierto. Las decisiones sobre el futuro de la industria petrolera de México, su régimen fiscal, su sindicato y su relación con la realidad de nuestro país ya están decididas. Se han tomado en cenáculos estrechos y cargados de intereses personales, gremiales y de clase.
El debate es, como siempre, un mero subterfugio para simular la participación de todos en las decisiones de unos cuantos.
No es que yo desdeñe los procedimientos de la democracia, pero no me hago güey. El modelo que nos vendieron desde adolescentes de la democracia griega es chafa. La sociedad griega del ágora y el debate era mucho más clasista que la mexicana de hoy en día. Como le dijo la reina de las abejas cuando el jicote aguamielero se apersonó en el panal para pedir su mano: parece, parece que no sabe, no sabe con quién trata, igualado bigotón.
Sí, todos somos iguales, pero unos más iguales que otros. Leí que éramos iguales, según la Constitución; la sociedad sin clases la creí, pero ya vi que no, dice el jicote al retirarse, “sin rubores en la frente, porque ultimadamente a la sombra de las pencas es el rey”.
Vale el símil; las cosas de palacio están, como siempre, alejadas de la gente y en manos de los palaciegos. Los jicotes aguamieleros, humildes de corazón, con sus bigotes de aguacero, tendrán que replegarse a sus magueyes, único y mínimo espacio donde su palabra vale.
En la reforma energética, no.
felix.cortes@multimedios.com


