¡Gracias, gringos!
Sábado, 17 Mayo, 2008
Cuando pensaba que mi capacidad de asombro estaba completamente rebasada, ocurrió algo la noche del pasado jueves que me demostró lo contrario.
Sin duda tengo que agradecer a los simpáticos gringos el haber contribuido a esto cuando la Cámara de Representantes de esa nación tuvo a bien aprobar la Iniciativa Mérida “de apoyo” a México y a Centroamérica en el combate al narcotráfico.
Luego de muchos jaloneos, los legisladores estadunidenses dejaron pasar el paquete, aunque no incólume, pues antes de aprobarlo le dieron un bajón de 100 millones de dólares, por lo que de los 500 originalmente solicitados, la cifra quedó en 400 millones.
En una votación, todo menos unánime (fueron 256 a favor, la mayoría demócratas, y 166 en contra, lógicamente casi en su totalidad republicanos), la Cámara de Representantes finalmente se lavó las manos y pasa la pelotita al Senado, donde, seguramente, se le dará otro mordisco a la ayuda que quedará, según el cálculo del Comité de Gastos del Senado, en unos 291 millones de dólares, casi la mitad de los 500 millones solicitados por el gobierno de George W. Bush en su iniciativa para el año fiscal 2008.
Y este no es sino el primer golpe a la iniciativa presentada por el controvertido Bush, que comprendía un presupuesto de mil 400 millones de dólares destinados a fortalecer el combate al narcotráfico y el crimen organizado tanto en México como en Centroamérica.
Hay que esperar que otras reducciones deciden aplicar los legisladores gringos al paquete presupuestal de ayuda a México, para lo cual les sobrarán oportunidades, pues falta por debatir, independientemente de lo que decida en esta ocasión el Senado, los montos del plan Mérida para 2009 y 2010.
Si consideramos que este paquete de ayuda originalmente formaba parte de la petición de gastos suplementarios para las guerras de Irak y Afganistán por ¡103 mil millones de dólares! los cuales fueron aprobados la semana pasada, nos damos cuenta de la diferencia abismal y del nivel de importancia que tiene para los estadunidenses el combate al narco en México, comparado con dos guerras que aunque importantes mediáticamente no repercutirán en el futuro de la región y que en mucho recuerdan lo que pasó en Vietnam.
Es inconcebible que el nivel de soberbia y ceguera no permita a los gringos ver que la guerra contra el narcotráfico no es únicamente una tarea del gobierno mexicano y que las repercusiones se sentirán a ambos lados de la frontera.
No se trata de lo exiguo de los recursos para el tamaño de la tarea, sino del nivel de desconocimiento y compromiso que hay en Estados Unidos para con la guerra contra el narco, guerra que aunque no lo sepan o no lo acepten, sí afectará directamente a su sociedad, no como en el caso de Irak y Afganistán.
francisco.garduno@milenio.com