Trascendió
Sábado, 17 Mayo, 2008Que a pesar de que la dirigencia o una de las dirigencias del EPR no estaría preparando ninguna acción para antes del domingo 25, día en que se cumple un año de la desaparición de sus militantes Gabriel Alberto Cruz y Edmundo Reyes Amaya, en el gobierno federal están en alerta máxima.
El problema no es la dirigencia, que inclusive está tratando de establecer alguna forma de diálogo, sino las “células militares” que actúan con bastante independencia. No se descarta que alguna de ellas quiera “hacerse notar” con un atentado.
Que el cálculo del gobierno mexicano sobre el número de “comandos” del EPR es de unas 125 personas.
Estos “comandos” son los que efectúan las acciones armadas; 125 es una cantidad más que considerable para actuar.
Que las cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea podrían estar viviendo su ocaso. Uno de los comentarios más comunes en la que se celebra en Lima, Perú, es ¿para qué sirven?
Y es que bastó ver cómo llegaron retrasados a la sesión sobre pobreza los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; Bolivia, Evo Morales, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
O constatar cómo Evo charlaba amenamente con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mientras Felipe Calderón daba las conclusiones y señalaba que la pobreza “tiene rostro de mujer”.
Que desde Perú, la Presidencia terminó de afinar los detalles de la visita oficial de la canciller alemana, Angela Merkel, quien llegará el domingo. Ese mismo día cenará en Los Pinos con el presidente Calderón.
El lunes, Merkel será recibida con honores en el patio de Palacio Nacional.
Que los coordinadores parlamentarios de la Cámara de Diputados no logran llegar a un acuerdo sobre el o los periodos extraordinarios de sesiones. Lo único seguro es que habrá uno para aprobar las reformas a las leyes secundarias de la reforma electoral y la designación de consejeros electorales.
Lo demás sigue siendo un misterio, especialmente lo relativo a la reforma del Estado.
Que el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, hizo una confidencia a los secretarios de Finanzas de los estados: que tiene “un brujo” que le hace los pronósticos económicos.
Más de uno se preguntó si Carstens hablaba en serio y si confía más en los videntes que en el Banco de México.
