Bill Bixby y Lou Ferrigno, dos caras de un sólo personaje. Foto: Archivo

El Hombre Increíble

Quizá esta escena de inicios de la década de los ochenta le suene conocida: se encuentra la familia reunida para disfrutar una tarde de televisión, en particular para acompañar a un hombre errante, que va de pueblo en pueblo conociendo nuevas personas y huyendo de un implacable reportero. Todo transcurre normalmente para este investigador médico, ayudando quizá a personas en su camino, cuando de pronto algo lo coloca entre la espada y la pared, una situación injusta o de peligro, y entonces... este sencillo hombre se convierte en un musculoso monstruo verde de fuerza sobrehumana.

Michael Knight y su fiel compañero, KITT.

El Auto Increíble

Digamos que un día cualquiera, por accidente, le llega el recuerdo de El Auto Increíble. En nuestro sofisticado siglo XXI, la premisa principal quizá nos haga escupir la gaseosa: un justiciero cuyo compañero es un carro que habla. Podemos permitir que los inicios de la televisión hayan gestado creaturas como Mr. Ed, el caballo que hablaba, pero que en la década de los ochenta un auto parlante haya conquistado al mundo se antoja algo irreal.

Nadie pensó que esta serie animada llegaría tan lejos.

He-Man y los Amos del Universo

Yo soy Adam, Príncipe de Eternia y defensor de los secretos del Castillo GreySkull. Él es Cringer, mi más querido amigo. Fabulosos secretos poderes me fueron otorgados el día en que levanté en alto mi espada mágica y dije por el poder de GreySkull. Yo soy He-Man. Yo tengo el poder.Gringer se convierte en un felino superpoderoso y yo me transformo en He-Man, él hombre más poderoso del universo. Sólo tres seres comparten este secreto, la Reina Sorceress, Man-At-Arms y Orko. Juntos defendemos el Castillo GreySkull de las demoniacas fuerzas de Skeletor.

ALF y la familia Tanner.

ALF

ALF no fue el primer programa cómico de televisión cuya premisa giraba alrededor de un extraterrestre viviendo entre humanos: Mi Marciano Favorito en 1963 y Mork y Mindy en 1978 aprovecharon la posibilidades de este extremo encuentro entre dos culturas. ALF, sin embargo, se colocó en el gusto de tele-espectadores de todo el mundo al añadirle un nuevo giro a la fórmula: en lugar de que el extraterrestre tuviera apariencia humana, el personaje titular sería una creatura que lo único que tenía en común con los humanos era su lenguaje.

Rick Jason y Vic Morrow protagonizaban <em>Combate</em>.

Combate

La guerra. Un desafortunado mal que ha azotado a la humanidad desde el principio de los tiempos. En estos momentos hombres, mujeres y niños padecen los efectos de conflictos armados, arrastrados por fuerzas que a menudo no comprenden. Son pocos los participantes voluntarios en el infierno de la guerra, pero para muchos fue, es y será una cruda realidad. Es en estas condiciones que la naturaleza humana se revela en su estado más desnudo, donde el valor y principios del hombre se ponen a prueba.

La única y original Señorita Cometa. Fotos: Grupos Yahoo de Senorita Cometa.

Señorita Cometa

Fue a inicios de la década de los setenta, cuando las opciones de televisión todavía eran limitadas, que un exótico fragmento mágico se coló en los hogares mexicanos. Proveniente del lejano oriente pero tan cercano en espíritu, la Señorita Cometa marcó a toda una generación que gracias a ella tuvo su primera probada de la bien llamada "magia de la televisión".

Pedro Arizpe/Milenio.com
La familia de El Príncipe del Rap.

El Príncipe del Rap

No es común acercarnos tanto en el tiempo en estos especiales, a tan sólo una década atrás, pero en ¿Se acuerda usted de...? nos ganó el recuerdo de una divertida serie de la que salió la estrella de la cinta Hancock, que se estrena esta semana en todo el país. Will Smith, actor de TV, cine y cantante, supo utilizar la exitosa serie El Príncipe del Rap como trampolín para catapultarse a la fama, en lugar de ser atrapado por las garras del encasillamiento.

Pedro Arizpe/Milenio.com
El título de presentación de la versión de 1985 de Dimensión Desconocida.

Dimensión Desconocida

Abramos esta puerta con la llave de la imaginación. Tras ella encontraremos otra dimensión, una dimensión de sonido, una dimensión de visión, la dimensión de la mente. Estamos entrando en un mundo distinto de sueños e ideas. Estamos entrando en la Dimensión Desconocida.

El dúo dinámico.

Batman

Aunque muchos seguidores del héroe enmascarado desearían que nunca hubiese existido esta serie de televisión de los sesenta, Batman causó un gran impacto en su momento, gozando de un enorme éxito de audiencias con su estética "pop art" y ridículo humor. En palabras de Bob Kane, el creador de Batman: "de no haber sido por la serie de televisión, el comic hubiera sido cancelado". Controvertida por su descripción de uno de los superhéroes más icónicos del mundo de los comics, miles y miles de personas recuerdan con afecto este curioso artefacto de los sesenta.

Pedro Arizpe/Milenio.com
La serie del recuerdo por excelencia.

Los Años Maravillosos

Los Años Maravillosos es una de esas inusuales series que gozaron de un masivo atractivo intergeneracional por su temática y su factura. La nostálgica mirada a una infancia a finales de la década de los sesenta contaba con una fuerte carga emocional para los adultos, que veían en las andanzas de Kevin Arnold un reflejo de sí mismos, reconociendo la moda, la música y el ambiente social de aquella época.

Pedro Arizpe/Milenio.com