Gerardo OrtegaDe lunes a diciembreGracias por dejar sus comentarios.
La princesa de Guadalquivir
Estimados lectores, (quiero pensar que sólo son Rebeca, Demiurcos, Robledo, Luz, Iván, Malvina, Maru, Cristina, Javier y Jorge, y que escribo para un pequeño gurpo de amigos, pero la verdad me aterra pensar que son varios miles de lectores que en silencio llegan y califican estas líneas). Pues les decía. Este próximo miércoles 23 de julio este blog De lunes a diciembre cumple un año. Como muchos ya lo vieron, entre el lunes 23 de julio de 2007 y diciembre se publicaron más de 100 textos.
Alegoría del "Zurdo" Miguel F.
Soy zurdo de nacimiento, lo cual me ha traído no pocos problemas. A pesar de que en mi casa, mis padres nunca me trataron de modo diferente, en la escuela me hacían una burla que no vean. Además, en aquella época no existían esos bancos para zurdos que ahora abundan.
Biografía de Miguel Fartúa
Nací el 3 de abril de 1963 en la ciudad de México. Bah, a quién le han importado estos datos si no es a la Secretaría de Gobernación, a las entidades migratorias de las fronteras que he cruzado y al párroco del Sagrado Corazón, donde me llevaron a bautizar un día de mayo o junio de aquel año.
Al paso del tiempo fui descubriendo lo que yo llamo el sino del 3 de abril. Aquí una muestra.
Ojos grandes
Eras apenas un recuerdo
un susurro al oído de la noche
cuando aún la luna
cuando la lluvia descubría
el nostálgico incienso de tu rostro
Apenas un sueño de ojos grandes
grandes
como el que sueñan los ciegos cuando tristes
Eras tan sólo una palabra
–eras tanto–
que ni escribir te pude
en mi diario
al liberarte
Ojos grandes
Eras apenas un recuerdo
un susurro al oído de la noche
cuando aún la luna
cuando la lluvia descubría
el nostálgico incienso de tu rostro
Apenas un sueño de ojos grandes
grandes
como el que sueñan los ciegos cuando tristes
Eras tan sólo una palabra
–eras tanto–
que ni escribir te pude
en mi diario
al liberarte
Ojos grandes
Eras apenas un recuerdo
un susurro al oído de la noche
cuando aún la luna
cuando la lluvia descubría
el nostálgico incienso de tu rostro
Apenas un sueño de ojos grandes
grandes
como el que sueñan los ciegos cuando tristes
Eras tan sólo una palabra
–eras tanto–
que ni escribir te pude
en mi diario
al liberarte
Lluvia
No puedo creen en esta lluvia
que no se apiada de los tristes
y los menesterosos del corazón
Cuando llego nada se ha secado
y si salgo olean cortinas de agua
que llenan los ojos
Nadie puede salvarse de la lluvia
Ni siquiera el sol ni los animales
Nadie
Ni siquiera a quien amo y a quien odio
¿Por qué no juntar toda esta lluvia
y llevarla a otra parte
para que no haga aquí sus cosas?
Francois Chaumont: el primer pintor de la torre Eiffel
“El 12 de septiembre de 1995, Francois Chaumont, pintor de profesión con 25 años en el oficio, recibió por correo los resultados de su examen médico con el sello de saludable, así como un documento de la compañía de limpieza "La Mondiale" constatando su inmunidad al vértigo. Su misión, junto a otras 117 personas, era pintar la Torre Eiffel con sus 316 metros de la base a la punta.
Amiga
Para Eva
No sientas cabeza
y te haces cada vez más fuerte
¿Acaso tus soledades
se pasean a un ritmo
de júbilo y de fe?
¿Eres un tren que pasa
por todas las estaciones
o flor que cambia de forma
en cada estación?
Hace un viento largo
en mi taller de recuerdos
Hoy es la noche más corta del año
para todo lo que quiero mirar
Silencios
Desde mis ventanas
hasta tus paisajes
donde habita el silencio
soy parte de lo que miro
de ti
Cargo una estampida de aleteos
mientras deambulo por un curioso milagro
que temo olvidar
