83. Misógino

83. Misógino

Lo era tanto, que ni el canto de las sirenas le afectaba.

82. Decepción platónica

82. Decepción platónica

El prisionero escapó de la caverna siguiendo el destello. Una vez liberado y a plena luz, odió la realidad del mundo de las ideas.

81(Bis). El ombligo del laberinto

81(Bis). El ombligo del laberinto

Camina por el pasillo, ciega de ira se adentra en la orgía de paredes, la vida le espera en lo más recóndito del laberinto. Ella no busca la salida, no voltea hacia atrás, afuera no hay nada ni nadie que le espere. Busca al Minotauro para privarle de su vida, comerá su corazón aún latiente cual si fuera el de Teseo, curtirá su piel emulando los blasones de Zeus y se alimentará de su carne para maldecir la hiel de varón. Sabe que las bestias habitan el afuera y desde el ombligo del laberinto sobrevivirá a ellas.

81. Laberinto

81. Laberinto

Camina por el pasillo, ciega de ira se adentra en la orgía de paredes, la vida le espera en lo más recóndito del laberinto. Ella no busca la salida, no voltea hacia atrás, afuera no hay nada ni nadie que le espere.

80. Cadáver

80. Cadáver

La trapecista reflexionaba en la morgue en torno a lo sucedido, mientras el enano del circo le tomaba cariñosamente de la mano,(…)

79. Máximas

79. Máximas

En la región boreal de Posmópolis, uno puede encontrar las siguientes máximas inscritas en la santísima pared del graffiti mancillado:

I
No hay nada más triste que un ataúd que mide 70 cm. de largo.

II
No hay nada más patético que un narciso pendejo.

III
No hay nada más frecuente que un escritor que no escribe.

IV
No hay nada más involucionado que el hombre.

V
No hay nada inconcluso

VI
(…)

VII
(…)

VIII
(…)

IX
(…)

X
No hay nada que no sea nada.

(…)

78. Trilogía inconclusa de triciclos

78. Trilogía inconclusa de triciclos

I
Triciclo, ante el acoso de Bicicleta y Monociclo, aceptó finalmente su bisexualidad. Hubo tremenda orgía.

II
Jenny increpaba al gerente de la juguetería:

- Como existen adultos que no saben nadar, también hay adultos que no saben andar en bicicleta.

- Perdone, pero sólo tenemos triciclos para niños- dijo el encargado de la tienda.

77. Trilogía de violines y el más allá

77. Trilogía de violines y el más allá

I
Antonio Stradivari le vendió su alma al diablo para crear el sonido más celestial jamás emitido por un instrumento musical. El Diablo le regresó su alma a Stradivari a cambio de uno de sus violines, el cual, con su sonido único, le recordaba aquellos días de su juventud cuando era un ángel.

II

76. Pesadilla infantil

76. Pesadilla infantil

El Lobo Feroz tenía hambre, de mal humor decidió comerse un niño de Biafra; como no quedó satisfecho de la menguada comida, decidió comerse tres más, y seguía con hambre. Después de ocho niños sació su apetito, y fue cuando el problema de indigestión comenzó; el dolor de estomago era insoportable, su vientre comenzó a inflamarse espantosamente debido a los parásitos de los niños desnutridos, su panza crecía y crecía y en cualquier momento debía explotar…

75. Trilogía de cuentos infantiles

75. Trilogía de cuentos infantiles

I
En cada bostezo muere una hada, tan solo para revivir en el sueño erótico del bello durmiente que la añora.

II
Tenía siete hijos, trabajaba de sirvienta y su marido la había abandonado. Ella seguía esperando al príncipe que la despertara de su realidad y convirtiera a sus hijos en enanos a su servicio.

III